Fleurs Noires, la orquesta tanguera de Francia con esencia rosarina
Andrea Marsili, la directora local, contó que eligió residir en otro país para componer "sin prejuicios". Hoy actúan en La Casa del Tango para presentar su último disco "Tangos en Aleph", en el primer concierto de la gira argentina

Sábado 26 de Agosto de 2023

Andrea Marsili se fue bien lejos para hacer una música bien cercana. “Necesitaba experimentar sin prejuicios, lejos de los juicios sobre lo que es y lo que no es el tango”, dijo a La Capital la pianista y compositora rosarina que dirige Fleurs Noires, la orquesta tanguera residente en Francia integrada exclusivamente por mujeres (de Argentina, Francia y Finlandia), con dos invitados argentinos: Aureliano Marín, en la voz; y el percusionista Minino Garay, que reside en Francia. Con 20 años de trayectoria, Fleurs Noires arranca su gira argentina este sábado, a las 21, en La Casa del Tango, ubicada en avenida Illia 1750 (esquina Gerardo Quilici), para la presentación de su nuevo disco “Tangos en Aleph”, que también las llevará a Buenos Aires, San Juan y Entre Ríos.

Fleurs Noires lo integran Andrea Marsili: piano, dirección y composiciones; Marion Chiron, Ana Carolina Poenitz y Kristina Kuusisto: bandoneones; Lucía Luque, Andrea Pujado, Solenne Bort Turquet: violines; Camille Chardon: viola; Verónica Votti: violoncelo y Anne Vauchelet: contrabajo.

En un reportaje vía mail, Marsili se expresó sobre el surgimiento del grupo, el origen del nombre, habló sobre sus grandes maestros y dijo que haber nacido en una ciudad universitaria como Rosario le alimentó “el imaginario y el deseo creativo”.

Fleurs Noires - Minimal Tango by Andrea Marsili

¿Cómo fue que surgió una orquesta de tango en Francia integrada por mujeres y encabezada por una directora argentina y rosarina?

Fleurs Noires fue creada en el año 2003 en la ciudad universitaria de París por la violinista Luciana Jatuff y la cellista Verónica Votti, después nos fuimos sumando la rosarina Ana Carolina Poenitz, Andrea Pujado y yo que llegamos a París en el mismo año. Se suman también músicas que se habían formado en la clase de bandoneón y de orquesta de Juan José Mosalini en el Conservatorio de Gennevilliers (al norte de París) y que funciona como un punto de encuentro para todo aquel que quiere perfeccionarse en el género.

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Andrea Marsili, doctora en musicología recibida en la Sorbona de París, dialogó con La Capital sobre el proyecto de Fleurs Noires.

¿Por qué el nombre de Fleurs Noires, que significa Flores Negras? ¿Es una metáfora cercana a la oveja negra para reflejar lo distinto, o quizás lo disruptivo?

El nombre Fleurs Noires surge del tango “Flores Negras” de Francisco De Caro. Estábamos buscando un nombre para el grupo, queríamos que hiciera referencia a lo femenino del ensamble al tango. La verdad es que las miré a todas y el nombre me vino muy rápidamente a la cabeza, ya que por aquel entonces no había ninguna rubia. Luego, decidimos que el nombre sea en francés, ya que existe una agrupación vocal con ese nombre y porque pronunciado por los franceses Fleurs Noires queda más lindo.

El grupo respira música ciudadana porteña y la impronta de Piazzolla. ¿Fue la música de Astor la principal influencia?

Siendo adolescente y estudiando música en Rosario, llegué al tango por Piazzolla. Por entonces, mi profesor de piano Gabriel Scampino me dijo que si quería tocar bien Piazzolla tenía que estudiar el tango tradicional y me mandó a estudiar con Javier Martínez Lo Ré, que me hizo descubrir los clásicos. Terminé enamorándome de muchos de ellos, de Pugliese, Di Sarli, Salgán, entre tantos. Finalmente, lo que más me marcó de Piazzolla fue su actitud revolucionaria, su ímpetu en darle otra vuelta al tango, su manera de personificar el estilo. Luego tuve dos maestros que me guiaron en mi búsqueda de nuevas formas: Jorge Horst, en Rosario y Jacopo Baboni Schilingi, en Francia.

“Tangos en Aleph”, el último disco, plantea “un tango transcultural, diaspórico y reterritorializado sobre varias culturas”. ¿Hoy es más universal que nunca el tango?

Considero que sí. Ya el tango de Piazzolla, si bien era un tango "muy genuino", tenía lo universal al incorporar procesos e influencias ajenos al género, como se había hecho históricamente con el tango desde sus inicios: bandoneón llegado de Alemania, melodías cargadas de la nostalgia de los napolitanos, ritmos de origen africano, orquestaciones provenientes de la música académica, etcétera. Todo eso hace del tango una música en permanente estado de evolución. Hoy los límites entre los géneros son más permeables. Esto hace posible que el tango si se quiere sea universal. Pero eso depende también de la voluntad del compositor.

Fleurs Noires - Martillo para las brujas

La agrupación tiene más de quince años de historia en Francia. ¿No se plantearon por qué había que irse tan lejos para hacer una música tan cercana?

Siempre había querido estudiar afuera, viajar, vivir otras culturas. Pero mi objetivo era hacer tango, un tango actual, personal y para esto quise profundizar otros géneros (música experimental, contemporánea, jazz, música minimalista), para luego hacerlos dialogar con mi fuente de inspiración tanguera. Cuando se formó la orquesta propuse esta música orientada en una búsqueda a partir de mis creaciones. Las chicas adhirieron y apostaron a desarrollarlo. Prueba de ello es que llevamos ya 20 años y cuatro discos con una línea estética evolutiva. El hecho de haberme ido para hacer una música cercana y que la orquesta esté formada por extranjeras y por músicas que interpretan también otros géneros, me permitió experimentar sin prejuicios, lejos de los juicios sobre lo que es y lo que no es el tango.

Fito canta, justamente, “Rosario siempre estuvo cerca”, contame cómo es tu vínculo con la ciudad que te vio nacer y qué hay de tu ADN rosarino en este potencial artístico que te lleva a dirigir un grupo tan importante como Fleurs Noires.

Me siento muy identificada con la frase de Fito. Rosario me formó, me estimuló y me apoyó siempre. El hecho de haber crecido en una ciudad universitaria como es la nuestra, alimenta el imaginario y el deseo creativo.