Miércoles 09 de Marzo de 2022
Con modificaciones en los corredores Alberdi y Rondeau, flexibilización de normas para inmuebles patrimoniales y nuevos cambios en el Reglamento de Edificación, la gestión Javkin sigue marcando su impronta en lo que refiere a reglas de juego para la construcción. Así lo anticipó a La Capital la secretaria de Planeamiento del municipio, Agustina González Cid, quien describió hacia dónde se dirigirán los esfuerzos de su cartera en los próximos meses.
Desde el inicio de la actual gestión fueron varios los cambios introducidos al Código Urbano, principalmente en el área central. Asimismo, en 2021 se aprobó una ordenanza que otorgó indicadores a Nuevo Alberdi y en breve se tratará un proyecto para alterar las condiciones para construir en el barrio de Fisherton. Ahora vienen nuevas modificaciones.
En el caso de avenida Alberdi y bulevar Rondeau, el Concejo ya recibió el texto redactado por el Ejecutivo que pretende corregir una normativa aprobada en 2012. La misma limitaba la construcción en altura, estableciendo que sólo se autorizaban edificios cuando los desarrollos contemplaran deslindes parcelarios (es decir, una distancia prudencial con las construcciones linderas). Esa condición implicaba necesariamente que para presentar un proyecto había que juntar dos o más terrenos, lo que no terminó sucediendo.
"En una década, no se dio ningún caso", dijo González Cid, quien explicó que ahora se busca permitir la construcción de hasta 25 metros (planta baja y ocho plantas), pudiendo llegar hasta 30,5 metros (diez pisos) en el denominado Frente de Renovación Urbana (entorno de la plaza Alberdi).
El cambio para el principal corredor de la zona norte tiene su antecedente inmediato en las modificaciones realizadas en 2018 sobre bulevar Avellaneda, "cuya revisión se basó en demandas similares a las expuestas para el presente caso", según reza el texto que ya debate la comisión de Planeamiento.
Ante la consulta sobre la suerte del proyecto en el Palacio Vasallo, el coordinador de Gabinete, Rogelio Biazzi, planteó que "tenemos una buena lectura y creemos que va a salir".
Patrimonio
Otro de los ejes que tendrá debate parlamentario será el de patrimonio, un tema que resurge de tanto en tanto. El año pasado, cuando trascendió que el inmueble donde funcionó el bar Jekill y Hyde, algunos concejales objetaron que el municipio no hacía nada para preservar el "patrimonio" de la ciudad.
Más allá que el inmueble en cuestión, ubicado en la esquina de Mitre y pasaje Simeoni, no está incluido en el catálogo, González Cid aseguró que el tema es seguido muy de cerca por el municipio, a través de dos trámites independientes. Por un lado, está pronto a enviarse al Concejo un anteproyecto para flexibilizar normas. Por otro, se formará una comisión especial para estudiar una posible revisión de la ordenanza 8245/2008 (Inventario y Catalogación de Bienes del Patrimonio Histórico Arquitectónico y Urbanístico de la Ciudad de Rosario).
"La flexibilización tiene que ver con lo que se permite hacer en las construcciones catalogadas como patrimoniales. Por ejemplo, qué y cómo se puede edificar en la vacancia y cómo se trabajan los tramos", expresó la funcionaria, quien resumió que la idea fuerza del texto será que muchos pedidos se resuelvan 100% dentro de la Secretaría de Planeamiento, sin pasar por el Concejo. "Siempre con criterio, porque deberán ser aprobadas por nuestra comisión de Patrimonio", aclaró.
Respecto a la revisión del catálogo, González Cid anticipó que participarán de la comisión representantes del Colegio de Arquitectos así como también de la Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño de la Universidad Nacional de Rosario. En esa primera etapa no serán de la partida los referentes del ámbito privado, nucleados en la Asociación Empresarios de la Vivienda (que sí están en la Comisión Asesora, instancia que luego revisará el trabajo).
Más cambios
Un tercer eje que alterará las reglas de juego son las modificaciones que se estudian para el Reglamento de Edificación, un tema muy técnico pero que tiene directa relación con la cotidianeidad de los rosarinos. Allí se determina cómo deben calcularse los patios de los edificios, la distribución de espacios en locales comerciales y la superficie mínima de las oficinas, por citar algunos ejemplos.
"El reglamento es muy antiguo. Hoy cambió la manera cómo se vive y cómo se trabaja. Trabajamos, vivimos y hacemos yoga en el mismo lugar, en los mismos seis u ocho metros cuadrados. En el mismo espacio corrés la silla y hacés una cosa o la otra", aseveró González Cid.
En este marco, se están estudiando cambios como la posibilidad de que diversos edificios agrupen sus patios, para así lograr pulmones verdes más amplios en la ciudad. Estas modificaciones se sumarían a otras ya ejecutadas, como la construcción de balcones más amplios y plantas bajas más altas.
"Queremos lograr que a través de la normativa la gente tienda a hacer mejores proyectos. Ir guiando a que los proyectistas piensen en el patio de al lado, qué sombra arrojan.... Hay que darle herramientas al buen proyectista para que justifique ante un inversor por qué toma determinada decisión", concluyó la funcionaria.