El gobernador lleva al límite los comicios provinciales para no mezclarlos con el debate nacional. Además, su hoja de ruta para 2027 ya está trazada y lista para zarpar
15:41 hs - Jueves 08 de Octubre de 2026
Las elecciones están entrando en la etapa de construcción de las reglas de juego. Una de las discusiones es la suspensión o no de las Paso a nivel nacional y también el desdoblamiento de los comicios provinciales. Maximiliano Pullaro las separó de las presidenciales lo más que la ley le permite y establece en uno de sus artículos.
En Santa Fe serán en junio, el domingo 13 muy probablemente, lejos de las de presidente, a priori el domingo 24 de octubre. Las Paso provinciales serán en abril. En realidad, el gobernador no optó por lo que técnicamente se dice desdoblamiento del calendario.
Constitucionalmente existe un artículo, el N° 105, que habilita de hecho una separación electoral: se establece que los comicios a gobernador se realizan con una antelación no mayor a seis meses ni menor a tres del fin del mandato, que será el 10 de diciembre de 2027.
Las fechas
Por lo tanto, el lapso para votar en Santa Fe para gobernador es entre el 10 de junio y el 10 de septiembre. Y, si bien no es un desdoblamiento puro, hay una decisión clara en elegir el 13 de junio como el día de los comicios.
Vale recordar que las elecciones a gobernador de 2019 fueron el 16 de junio, cuando ganó Omar Perotti, pero las de 2023, en las que triunfó Pullaro, fueron el 10 de septiembre.
Justamente podría haber elegido el domingo 5 de septiembre de 2027 como la última fecha posible si quería seguir el camino de la elección anterior, cuando se buscó que no sea tan larga la transición.
El cálculo electoral, en primer término, es que se realicen antes de las Paso nacionales, estimadas para agosto. Si es que no se suspenden, como quiere el gobierno de Javier Milei para complicarle la discusión interna al peronismo.
Si fuesen después, una victoria en las Paso del peronismo o del oficialismo mileísta, si es que lleva candidato a gobernador, podrían tener efecto en la provincia. La misma lógica se aplica si se acercan las generales provinciales a las nacionales.
Hoy se piensa que Pullaro enfrentará a un peronista como mayor contrincante, aunque lo que haga La Libertad Avanza (LLA) tendrá incidencia porque podría comerle votos al oficialismo provincial.
Frente a un escenario nacional incierto y la fuerte polarización que se proyecta para la presidencial, en probables duros términos, los gobernadores quieren asegurarse sus partidos, alambrar sus gestiones y mostrarlas exclusivamente ellos.
Pullaro y el cálculo
"A nuestro criterio, tiene que ser un calendario electoral que aleje los comicios locales de los nacionales para que el debate no se termine mezclando", afirmó el gobernador.
¿Por qué el gobernador, que irá casi sin dudas por su segundo mandato, habla de no mezclar los debates? Justamente para poder exponer sus logros propios, sobre todo en seguridad, para mostrar jerarquía propia y que no se le embarre la cancha con temas nacionales que, muchas veces, corren por lo ideológico.
Pero también porque unas Paso en junio y unas generales provinciales en septiembre quedarían muy lejos para la hoja de ruta que tiene en mente el gobierno provincial. Ya tiró las cartas y los recursos sobre la mesa, y ahora le resta seguir mostrándolas: seguridad, obras y orden público. Es una tarea difícil mantener y estirar los temas.
No hay ningún conejo por sacar de la galera que le requiera más tiempo; todo lo contrario, la campaña arrancaría en marzo. Para el gobernador es mejor definir cuanto antes una eventual reelección. Además, con los resultados consumados en junio ya estaría más liberado para saber cómo jugar en los comicios presidenciales.