Viernes 11 de Noviembre de 2022
China y Argentina establecieron relaciones diplomáticas en la década del 70 y desde entonces el vínculo se ha consolidado en el nivel político, económico-comercial y científico-tecnológico. En el año 2014 ambos países firmaron una Asociación Estratégica Integral (AEI) profundizando sus relaciones, lo que convierte hoy en día al país asiático en uno de los grandes socios de Argentina. Si bien la relación entre ambos países giró por muchos años en torno al comercio de commodities, con el tiempo la relación se ahondó y posibilitó la apertura de un abanico de nuevas temáticas. En ese marco, uno de los sectores sobre el cual se suscribió una gran cantidad de acuerdos es el de la ciencia y la tecnología (CyT).
Por su parte, en las últimas décadas China hizo énfasis en el desarrollo científico y tecnológico nacional, y es al día de hoy una de las grandes potencias en lo que respecta a esta área. A raíz de su política estratégica que busca transformar al país en vanguardia de la tecnología mundial para 2049, los avances son muy significativos en diferentes sectores como inteligencia artificial, energía, salud y telecomunicaciones. A la vez, China lleva adelante una política de cooperación internacional en CyT que se refleja en sus relaciones con todos los países, entre ellos Argentina.
La adhesión de Argentina a la Franja y Ruta de la Seda (BRI) en febrero de este año es una clara manifestación de la importancia de las relaciones con China que mencionamos anteriormente, sobre todo porque Argentina apoya la iniciativa china de crear instituciones mundiales alternativas a las vigentes. En el contexto de la adhesión a la BRI, la CyT tiene un rol muy importante porque se suscribieron trece documentos de cooperación de carácter interinstitucional en distintos ámbitos y áreas en adición al Memorándum de Adhesión de la BRI. Las materias de estos acuerdos se refieren a desarrollo verde, economía digital, desarrollo espacial, tecnología e innovación, educación y cooperación universitaria, agricultura, ciencias de la tierra, medios públicos de comunicación y energía nuclear. De esta manera, se puso en valor el trabajo conjunto en cooperación sanitaria en el contexto de la pandemia del COVID-19, como así también la cooperación estratégica en el ámbito de los usos pacíficos de la energía nuclear, alentando proyectos en áreas vinculadas a la medicina nuclear y radioisótopos. También se rubricaron acuerdos vinculados con la cooperación en materia espacial y con la interacción en temas oceánicos, conservación de recursos y espacios antárticos.
La cooperación en CyT entre ambos países avanzó notablemente en la última década. Las áreas más relevantes son la biotecnología y alimentos y centrales nucleares. En el primer caso, la cooperación fue dotada de un marco institucional en 2008 con la creación del Centro Argentino-Chino en ciencia y tecnología de los alimentos, cuyo propósito es intensificar la cooperación bilateral con énfasis en el desarrollo de agroalimentos, biotecnología, nanotecnología, producción sostenible y energía. Esto se reforzó con la firma de un Memorándum de entendimiento en 2013, que promueve la realización de proyectos con el sector productivo para aumentar la I+D (Innovación y Desarrollo) en las pequeñas y grandes empresas argentinas y chinas. Recientemente se firmó un Plan de Acción Estratégica de Cooperación en materia agro bioindustrial 2022-2027, el cual manifiesta que “las Partes se comprometen a apoyar a las empresas de los dos países a establecer en el otro país centros de cría y de procesamiento de ganado de carne, bajo los requerimientos sanitarios y ambientales locales”. Además, se comprometieron a crear sistemas de intercambio de datos y al establecimiento de un laboratorio conjunto en relación a la biotecnología agrícola.
En el segundo caso, las energías renovables son un sector prioritario en la estrategia de CyT de China, principalmente por su objetivo de avanzar en el control de la contaminación medioambiental y exportar sus conocimientos científicos al resto del mundo. En ese marco, Argentina firmó acuerdos y puso en marcha proyectos tanto en el segmento referido a la provisión de tecnología, como en la construcción y operación de parques eólicos y solares y la venta de equipamiento. Así, se ha pautado la construcción de parques de energía sustentable como el Parque Solar Cauchari en Jujuy, uno de los más grandes de la región, los parques eólicos de Loma Blanca en Chubut y en Miramar, Buenos Aires.
Sin dudas, el sector más significativo y discutido de la cooperación bilateral en CyT es el de la energía nuclear. En 2015 ambos países acordaron la construcción de dos centrales nucleares que fue postergándo-se, pero nunca se abandonó. A principios de 2022 el actual gobierno acordó el inicio de la construcción de una de dichas centrales para fines de año, la cual central contará con el Hualong 1, un reactor nuclear de tercera generación con tecnología enteramente china. El memorándum de entendimiento firmado por ambos gobiernos prevé la cooperación estratégica entre la empresa estatal china SPIC (State Power Investment Corporation Limited), uno de los cinco grupos energéticos del gigante asiático, y la generadora de energía solar más grande del mundo, y la compañía argentina de alta tecnología INVAP S.E (Investigaciones Aplicadas). Los defensores de la nueva central nuclear sostienen que la misma permitirá que Argentina aumente su matriz de generación de energía al tiempo que creará cerca de 7.000 puestos de trabajo.
Adicionalmente a las áreas que mencionamos más arriba, en los últimos años se desarrolló una fuerte cooperación en materia de salud, hecho que quedó reflejado con el advenimiento de la pandemia del Covid-19. La crisis sanitaria subsiguiente dio lugar una importante cooperación plasmada en el envío de materiales sanitarios por parte de China y, lo que es aún más relevante, compras de más de 30 millones de dosis de vacunas de Sinopharm por parte de Argentina. Más recientemente, se avanzó en proyectos de cooperación en materia de medicina nuclear, particularmente en torno a los radioisótopos medicinales, que permiten realizar distintos tipos de estudio de cáncer, tumores, melanomas, irrigación sanguínea, tiroides, y diferentes tipos de diagnóstico que permiten mejorar y alargar la calidad de vida de los pacientes.
Otro sector de cooperación en CyT es el de las telecomunicaciones, sobre todo en lo referente al 5G y a las relaciones con la empresa Huawei. China comenzó con su campaña de 5G hacia el año 2019 y desde ese entonces busca ampliar e imponer dicha tecnología con la promesa de ofrecer una velocidad digital sin precedentes para permitir el funcionamiento de nuevas aplicaciones. América Latina en general y Argentina, en particular, manifestaron interés por este tema. Sin embargo, tenemos que reconocer que existe una fuerte ofensiva liderada por Estados Unidos destinada a evitar el despliegue de redes de 5G chinas en la región bajo el argumento de que favorecerá el espionaje del gobierno de Pekín. Este es un tema abierto que seguramente pondrá a nuestro país en medio de la disputa entre las dos potencias, China y Estados Unidos.
También es importante mencionar la cooperación en CyT llevada a cabo en materia espacial, la cual es muy representativa del nivel de compromiso de Argentina con China en tanto en nuestro país funciona una Estación Espacial de Observación del Espacio Lejano que pertenece a China. Por lo tanto, Argentina brinda una asistencia vital a las misiones de exploración de China a la Luna, Marte y al Espacio Profundo. Por ejemplo, a través de la Estación de Espacio Profundo CLTC-Conae-Neuquén, se prestó apoyo a la Misión de la sonda Chang’e 5 a la Luna, uno de los proyectos espaciales más complejos de China, a través de la cual se logró por primera vez tomar muestras de suelo, rocas lunares y volver a la Tierra. Otro proyecto relacionado con la temática espacial es el del Radiotelescopio Telescopio chino-argentino (Cart) en el Complejo Astronómico El Leoncito (Casleo), situado en la provincia de San Juan, que realizará radioastronomía y estudios geodésicos.
Cabe resaltar que estos proyectos son acompañados por la cooperación académica a partir de la cual se brinda la posibilidad a profesionales argentinos no solo de formarse en las academias chinas sino también dentro de nuestro propio territorio. El caso más reciente es el lanzamiento del Centro Bi-Nacional Chino-Argentino de Estudio de Políticas para la Innovación y la Tecnología. Este centro prevé establecer una “plataforma inteligente” que brinde soporte para academias, instituciones científicas y empresas tanto chinas como argentinas. Además, permitirá estudiar los mecanismos de financiamiento desplegados por ambos países para procesos de transferencia tecnológica, estudiar tendencias e iniciativas globales en materia de desarrollo tecnológico, llevar a cabo intercambios sobre parques científico- tecnológicos a fin de promover la transferencia de conocimientos, entre otros. Además, se prevé la realización de seminarios, capacitaciones y formación de recursos humanos, proyectos de estudio e investigación, intercambios académico-científicos y de información. Otro ejemplo de cooperación académica es el acuerdo del año 2019 entre el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y la Academia China de Ciencias para la creación de un Centro conjunto de Ciencia y Tecnología con la finalidad de fortalecer la colaboración entre las instituciones y las comunidades científicas de las dos naciones. Este Centro Conjunto llevará a cabo actividades de investigación y desarrollo entre ambas instituciones en las siguientes áreas prioritarias: astronomía, biomedicina, ciencias ambientales, ciencias de la tierra y la atmósfera y estudios polares. Al mismo tiempo, se intensificaron los vínculos con las instituciones académicas para poder ampliar la formación de los futuros profesionales en las distintas áreas relacionadas con el sector científico tecnológico como telecomunicaciones, biotecnología y energía.
Como podemos ver, Argentina y China se encuentran en un proceso de afianzamiento de su cooperación en CyT que abarca diferentes sectores como biotecnología, alimentos, energías renovables, política sanitaria, telecomunicaciones y política espacial. Este proceso responde a una estrategia china destinada a convertirse en potencia global en CyT. Para Argentina, la consolidación del vínculo con China expresa una opción estratégica en el marco de la disputa entre China y Estados Unidos y, a la vez, es una oportunidad para intercambiar conocimientos entre ambas comunidades científicas.
(*) Sofía Brioschi integra el GECHINA - UNR (Grupo de Estudios China y Argentina) de la Universidad Nacional de Rosario.