Central depende de sí mismo para seguir haciendo historia
El gran interrogante del campeón vigente es saber si podrá repetir la cronología y sacarle rédito al reciente dulce efecto del clásico ganado ante Newell's, como lo hizo en el pasado semestre.

Martes 27 de Febrero de 2024

La maquinaria sigue funcionando a su ritmo y bajo ciertos parámetros. Central ratificó en el Coloso ser un gran acopiador de puntos ante Newell’s. El campeón se reposicionó en la Copa de la Liga, pese a que aún no pudo meterse dentro del selecto grupo de los cuatro primeros de cada zona que clasificarán a la fase final. Sin embargo, en Arroyito se aferran a la realidad y al manual de estilo que redactó el propio Miguel Russo. El equipo va fecha a fecha, sin mirar atrás y disfrutando el presente. Aunque ahora recalculó la vista en el futuro cercano sabiendo que en la pasada Copa de la Liga también fue de menor a mayor. Dio el salto de calidad justo ante la Lepra y fue sembrando esperanza hasta cosechar la hazaña en Santiago del Estero frente a Platense. El gran interrogante es saber si podrá repetir la historia y sacarle rédito al reciente efecto del clásico ganado.

El canalla tiene dos presentaciones que pueden marcar el curso de su rumbo. Deberá visitar a Huracán y a Vélez Sarsfield sabiendo que de visitante le cuesta hacer pie. No obstante, el triunfo contra la Lepra nutrió su ego y nada parece detenerlo ahora. Los jugadores, incluso, se mostraron firmes a la hora de encarar lo que vendrá. Puertas hacia adentro destacan que “el campeón está vivo y con ganas de seguir creciendo”.

La competencia lleva la mitad de su recorrido. El equipo de Russo no está dentro de la zona de confort que permitirá luchar a los mejores cuatro mano a mano por el título. Aunque no desespera porque queda hilo en el carretel de la ilusión.

El canalla está igual de plantado desde lo deportivo como en el semestre pasado tras quedarse con el clásico en el Gigante. De ahí en más creció tanto que no dejó de trepar escalones hasta tocar el cielo con las manos en el estadio Madre de Ciudades.

Claro que haber dejado de rodillas otra vez al rojinegro, esta vez en el Coloso, no le garantiza un final de campaña a todo carnaval. No obstante, nadie ni nada puede impedirle ni mucho menos quitarle el sueño de coronar la temporada en grande.

Habrá que ver si puede aprovechar la estela del clásico jugado este domingo en el Parque. La historia reciente indica que puede hacerlo. No hay que olvidar que en la pasada competencia arrancó bien de abajo y fue subiendo el nivel justamente luego de apoderarse del derbi.

No resignará nada

Pero ahora pinta para afrontar los nuevos desafíos sabiendo que todo es más complejo y que encima tiene un reto que no le permitirá flaquear: la participación en la Copa Libertadores. Central no está en condiciones de resignar nada. Sea por necesidad, como por antecedentes.

Por eso, el inminente duelo contra el Globo en Parque Patricios, pactado para este jueves a las 21.15 será una buen medida para saber dónde realmente está parado el elenco de Arroyito. Deberá vencer a Huracán y ver si puede insertarse entre los cuatro animadores principales para luego ir a Liniers con el objetivo de quedarse con los tres puntos ante Vélez, el martes 5 de marzo desde las 21.30.

De lograr los seis puntos, o en su defecto cuatro, Central podría inscribir su nombre entre los mejores de la zona A. Pero eso, antes tendrá que saber resolver sus problemas en cancha y después ver cómo quedará parado en el torneo de cara a las últimas cinco fechas.

Es factible certificar que el campeón se terminará metiendo entre los playoffs y buscará defender la corona hasta último momento. Russo también sabe que Central obtuvo un título que no estaba en los planes ni del más fanático de los hinchas cuando salió a jugar la pasada Copa de la Liga.

La cronología indica que Central tiene la suficiente capacidad de reinventarse y capitalizar al máximo el envión anímico y futbolístico tras haber ganado el clásico de la ciudad. Lo demostró hace unos meses cuando, tras mirar a todos desde abajo durante las primeros siete fechas, terminó adelante y siendo proclamado rey nacional antes de las fiestas navideñas.

Habrá que ver si ahora puede ratificar lo hecho. Tiene materia prima. También temple. Ni hablar de la capacidad de resolución que le imprime su entrenador.

El mismo Miguel Russo que, pese a que marcó la cancha antes de dejar el estadio leproso al afirmar que “no miro para atrás. Vivo y disfruto el presente”, sabe que el destino deportivo puede escribirlo con su propia mano una vez más.