Martes 26 de Abril de 2022
La comunidad de Armstrong recordará al héroe nacional, Claudio Marcelo Giaretti, el marinero de esa ciudad que falleció a los 19 años en el hundimiento del crucero ARA General Belgrano durante el conflicto del Atlántico Sur. Las actividades en homenaje a Giaretti, el único fallecido en esa ciudad y a otros combatientes que participaron en la Guerra de Malvinas comenzaron el 2 de abril con una vigilia y un acto en el que veteranos locales y de la región contaron sus experiencias y fueron reconocidos por las autoridades y la población. También se recordaron los 10 años de la declaración como Ciudadanos de Honor a los veteranos Julio Mayorga, Roberto Chiarla y Roberto Moser por haber participado en la lucha por la recuperación de las islas hace 40 años.
Durante todo el mes se desarrollaron actividades alusivas y hasta el próximo fin de semana continuará con el proyecto “El Camino del Héroe”, un programa de reconocimiento y repaso de la vida de Giaretti ideado por sus familiares. “El objetivo es mostrar lo que fue mi hermano como persona: dónde nació, cómo fue su infancia, dónde estudió, a los amigos del barrio. El camino es una síntesis de lo queremos recordar de él”, contó Mauricio Giaretti.
Las actividades fueron ideadas por Aylen, hija de Mauricio, y por Evangelina Sanoni. “Queremos que la gente lo pueda conocer como lo conocía la familia. Que no sea solo el héroe nacional que es muy abstracto, sino que queremos mostrar que fue una persona como todos nosotros que caminaba por las calles de Armstrong”, contó la sobrina de Claudio. “La propuesta quiere conectar con la persona, con quien fue Claudio. El objetivo es celebrar los años vividos”, complementó Evangelina.
Por ello se pensaron distintas acciones que ya se están desarrollando. Hubo, por ejemplo, una convocatoria para los bares de la ciudad. “A Claudio le gustaban las milanesas con papas fritas. Por eso invitamos a los bares que sirven ese plato a que en la carta lo denominen como ‘El Plato del Héroe’. Es un hecho pequeño y sencillo pero que impacta mucho porque alguien que no es de la ciudad puede leer eso y enseguida se genera la conversación sobre quién fue Claudio”, contó Evangelina al periodista Pablo Amadei de El Impreso del Oeste y Canal 4 Las Rosas.
También se está trabajando en recolectar viejos radiograbadores y casettes. “Claudio ahorró mucho tiempo para comprarse uno. Queremos utilizar distintos radiograbadores para exponerlos y que los niños puedan grabarse dejando un mensaje para Claudio o algún otro ex combatiente”, agregó Evangelina.
“La característica del proyecto es que es colaborativo y que integra muchos actores de la ciudad. Los jóvenes de las escuelas están trabajando en la publicidad de los eventos, otro grupo va a pintar el logo que creamos, otros van a repartir ese logo en los comercios que quieran sumarse. Hay muchas personas trabajando desinteresadamente”, concluyó.
Las actividades culminarán el domingo próximo con un recorrido que comenzará en la casa materna e incluirá algunos lugares icónicos en la vida de Claudio como las escuelas N° 262 “Domingo F. Sarmiento” y la Escuela Técnica N° 291 “Fray Luis Beltrán” donde hizo la primaria y secundaria respectivamente, el Club Defensores donde se destacó como un goleador ambidiestro que llegó a jugar hasta la 4ª división o el almacén de la Cooperativa Agropecuaria, lugar donde trabajaba antes de ser convocado al servicio militar.
“Vamos a terminar en la Plaza que lleva su nombre y que fue inaugurada hace 12 años. Como a él le gustaba mucho la música de Queen, contratamos a un grupo que hace esa música”, relató Mauricio Giaretti.
La vida de “Calambre”
Claudio Giaretti nació el 9 de diciembre de 1962. Fue el sexto de siete hijos del matrimonio de Irma y Aurelio. En el pueblo era conocido por el apodo de “Calambre”. En 1981 fue convocado para hacer el servicio militar obligatorio y su destino fue la Base Naval de Puerto Belgrano. Hasta allí emprendió la partida un 12 de agosto teniendo por delante 14 meses de conscripción ya que la baja se la habían anunciado para octubre de 1982. En su estadía en Puerto Belgrano aprendió a manipular armas y estudiar sobre el crucero ARA General Belgrano, amarrado en esa base.
En cartas enviadas a su familia, Claudio escribió que comía bien, que tenía buen descanso y que jugaba al fútbol en los ratos libres. En varias oportunidades regresó de visita a Armstrong, como solían hacer los conscriptos en aquella época: un tramo en tren y otro en colectivo. Eran viajes interminables para pasar algunas horas en familia y con amigos antes de emprender el regreso.
El 16 de abril de 1982, con la guerra ya comenzada, partió a bordo del crucero sin saber del triste destino que le esperaba. Exactamente 16 días después, el 2 de mayo, Claudio fue uno de los 323 soldados argentinos que perdieron la vida cuando el General Belgrano fue atacado con tres misiles y hundidos por un submarino nuclear inglés. Estaban a 210 millas náuticas, poco menos de 400 kilómetros, al sur de la Isla Gran Malvina. Sus restos descansan en el fondo del mar. Desde hace más de una década, una plaza de su ciudad lleva su nombre.