Alfieri: "La primera vez que entré a un gimnasio me volví loco"
Alfieri, gimnasta artístico de Provincial que ganó el bronce en el Sudamericano de Lima, integra el plantel argentino que disputará los Juegos Suramericanos en Asunción.

Miércoles 28 de Septiembre de 2022

Luca Alfieri logró en el Campeonato Sudamericano que se llevó a cabo en Lima, Perú, su primera medalla con el seleccionado mayor, una presea de bronce que le sirvió al gimnasta de Provincial de estímulo para su participación en los XII Juegos Suramericanos Asunción 2022 que comienzan el fin de semana.

El año pasado había ingresado a la selección de mayores, había conseguido llegar a algunas finales pero todavía no se me había dado subir a algún podio, cosa que, por suerte, sí ocurrió en Lima. Salieron bien las cosas y pude hacerlo en la final de caballo con arzones, donde alcancé el tercer puesto. Muy contento por haber conseguido ese lugar a nivel individual y también porque logramos conservar el segundo puesto por equipo en un torneo donde hubo una mayor cantidad de países con mejores equipos”, destacó el atleta de 20 años quien también fue finalista en el aparato barra fija y trabaja bajo las órdenes de Juan Carlos Pintos desde que tiene 10.

Vos decís suerte, pero atrás hay muchas horas de trabajo

Sí, “suerte” entre comillas, porque en realidad hay poco de suerte ahí. Esto no es algo que se proyecta de un día para otro. Es un trabajo de años, de mucho esfuerzo, de ir a muchos torneos en los que, quizás, las cosas no salieron como las habíamos pensado. Pero es un deporte y siempre te da revancha... Creo que la supimos aprovechar. Entreno de lunes a sábados. Ahora, en época de competencia, entreno cinco o seis horas diarias, o sea que la carga horaria de entrenamientos es menor a lo que es el resto del año.

En Lima también fuiste finalista en barra fija.

Sí, el problema fue que el día previo a la competencia me enfermé. Tenía temperatura alta pero con el permiso de los médicos pude participar y terminé compitiendo en la final con 38.5 de fiebre. El arzón era, por decirlo de alguna manera, un poco menos riesgoso para el estado en el que yo estaba en ese momento, por eso decidí hacerlo igual. Pero en barra fija, que demanda un poco más de esfuerzo y si no estás en optimas condiciones, puede ser un poco más peligroso, decidimos bajarnos porque físicamente no estaba bien.

¿Cuánto hace que te dedicás a la gimnasia?

La primera vez que entré a un gimnasio fue a los seis años. Empecé en nivel escuela, por el gusto de saltar por todos lados más que por cualquier otra cosa. Pero ya a los ocho años me pasaron al nivel de pre-competencia y a los 10 fue mi primer ingreso a elite, a la categoría nivel A y un año después tuve mi primer torneo internacional representando a la Argentina en un Sudamericano, siempre con los colores de Provincial.

¿Por qué elegiste la gimnasia como deporte?

A los cinco años practicaba fútbol, porque vengo de una familia muy futbolera, y hacía natación. Una tarde había ido a nadar y como la pileta estaba cerrada me puse a recorrer el club. Empecé a subir las escaleras hasta el tercer piso y llegué al gimnasio. Me paré en el portón y recuerdo ver a todos entrenando, saltando en las camas elásticas, en las barras, con las anillas. Vi eso y ¡me volví loco! Ni yo, ni mi familia teníamos conocimiento del tema, cero, no éramos del palo de la gimnasia. Pero al ver que se subían, saltaban, trepaban, giraban, me agarró la locura. Creo que la gimnasia me entró por los ojos y cada día me gustó más y más. Así arranque.

¿Cómo hiciste con el colegio?

Elegí un sistema que tiene el Ejército Argentino (Seadea) que es un sistema a distancia, que me permitió tener un poco más de libertad horaria para poder entrenar más sin dejar el estudio que es lo más importante.

¿Hubo alguien que marcó una presencia fuerte en vos como deportista?

Cuando arranque no tenía un referente, no conocía a nadie y no entendía bien cómo era el deporte. Pero después, cuando empecé a entrenar mucho más tiempo y a dedicarme, si se quiere, más a la competición, mi ídolo, mi ejemplo a seguir fue el Colo Córdoba. Cuando fui creciendo, la relación fue cambiando y fuimos compartiendo los entrenamientos de otra manera, mucho más cercana. Hablar de él es hablar de alguien que me enseñó mucho tanto dentro como fuera del gimnasio. En 2019, él nos entrenó. Dejó su rol de gimnasta para entrenarnos a nosotros y nos llevó al Sudamericano donde nos fue muy bien. De hecho, particularmente, logré mi primera medalla en la categoría juvenil.

Representaste a Argentina en distintas categorías en juveniles. Ahora en lo inmediato se vienen los juegos Odesur. ¿Cómo lo ves?

Desde el martes que estamos concentrados con la selección y el sábado partimos rumbo a Asunción para ir a disputar los Juegos Suramericanos. Es el último torneo del año y es muy importante y ya está a la vuelta de la esquina por eso la cabeza ya está puesta en esos juegos.