Domingo 27 de Agosto de 2023
Gonzalo Aloras recuerda haber comprado el vinilo de “Giros” a los 11 años. Fue en 1985, en la disquería Bigotes, junto a sus hermanos mayores. “A esa edad es pura sensación, no tenés idea de qué están diciendo las letras. Pero yo sentía que era algo muy potente y que me estaba cambiando por dentro”, dice hoy. Tan potente fue ese encuentro con el segundo disco de Fito Páez que con el tiempo Aloras decidió convertirse en músico y llegó a formar parte de la banda del mismo Páez entre 1999 y 2006. De alguna forma, ese largo recorrido se completa ahora con “Giros revisitado”, el singular espectáculo que se presentará el viernes 22 de septiembre en el teatro El Círculo. Con dirección del cantante, guitarrista y compositor rosarino, este show recrea el álbum que contiene clásicos como “11 y 6”, “Cable a tierra” y “Yo vengo a ofrecer mi corazón” con algunos de los propios músicos que acompañaron a Fito en la grabación de aquel disco, con los instrumentos originales de aquella época y una puesta en escena que rescata fotos y videos inéditos de mediados de los 80.
“Giros revisitado” se estrenó en abril pasado en el Auditorio Nacional del Centro Cultural Kirchner con excelente repercusión. El show, que fue elogiado por Páez desde sus redes, nació como parte del ciclo “Discos esenciales”, organizado por el CCK. En este ciclo se reversionan discos completos con total libertad en cuanto a la música y la estética. Sin embargo, en el caso de “Giros”, Aloras les propuso a los organizadores un tributo con otro concepto, un proyecto más ambicioso. “Les propuse el desafío de recrear el disco lo más fielmente posible. Y ellos aceptaron si yo me encargaba de todo el trabajo”, explicó en charla con La Capital. “Entonces agarré la tapa del vinilo y fui llamando uno por uno a todos los músicos que habían participado. Y les expliqué que quería hacer un homenaje pero no sólo a Fito, sino también a la época, a los que hicieron posible el álbum y a los personajes que están detrás de las grandes obras. Y todos se pusieron contentos porque creo que es la primera vez que se hace algo así: un disco revisitado cuatro décadas después con los mismos instrumentos, sonidos y arreglos, junto a los músicos originales. Tweety González, que no pudo participar porque estaba trabajando en Ecuador, después se recontra emocionó cuando vio el video del concierto, porque se nota que está hecho con amor. Una cosa es un producto y otra es algo hecho desde el amor por esa música, por esa época y esa forma de entender el mundo”, se explayó.
El guitarrista Fabián Gallardo y el bajista Paul Dourge, que grabaron en “Giros” en 1985, se embarcaron encantados en el proyecto de Aloras. “Al Tuerto Wirtz (que falleció en 2008) lo reemplazamos con un batero joven que estuviera a la altura, que es Juan Frattari. Y en el teclado me volví loco pensando quién podría ser”, contó Gonzalo. Su investigación minuciosa sobre el disco lo llevó a un histórico, Leo Sujatovich. “Sujatovich, que había tocado en Spinetta Jade, era un ídolo de todos estos pibitos en los años 80. El es una eminencia y te asegura tener a un tecladista que está por encima de todo”, afirmó.
El proceso de “reconstrucción” de “Giros” le llevó a Aloras un año entero. “El rock no tiene partitura como una obra de Stravinsky, Bach o Piazzolla. Mi apuesta es tratar a los discos de rock clásicos como obras clásicas. Y para eso tenés que buscar a los autores, para que te cuenten cómo hicieron las cosas”, comentó. “El bandoneón que suena en «Giros» está hecho con un sintetizador, entonces averigüé qué sintetizador era y luego recreé el sonido tal como tuvo que hacer el propio músico en su momento. Detrás de este concierto está todo ese recorrido: yo que soy medio nerd me puse a rastrear revistas de los 80, como las «Musiquero», en donde había reportajes en los cuales los músicos hablaban de instrumentos y procesos creativos. Así llegué a los instrumentos originales de «Giros», sobre todo a los sintetizadores. Y a Fabián (Gallardo) le conseguí los pedales que había usado en el álbum”, relató.
Además de los nueve temas de “Giros”, en el espectáculo sonarán otras canciones emblemáticas de la primera época de Páez. “Hay tres discos de Fito que me acompañaron toda la vida y lo siguen haciendo: «Giros», «La La La» y «Ciudad de pobres corazones», que son trabajos consecutivos. Después de esos tres discos, entre tantos otros, yo decidí que quería dedicarme por completo a la música”, recordó Gonzalo, que lideró el trío Mortadela Rancia en los años 90 y luego siguió una carrera como solista.
Hace casi cuatro décadas, “Giros” representó la consagración de Fito Páez con clásicos inoxidables como “Cable a tierra”, “11 y 6” y “Yo vengo a ofrecer mi corazón”. Pero el álbum esconde joyitas olvidadas como “Taquicardia” y “Alguna vez voy a ser libre”, y temas con fuerte contenido político como “Decisiones apresuradas” (“Generales mataron a media generación”, dice la letra) y “D.L.G.” (que significa “Día de Los Grones”). “Esta cuestión es clave”, señaló Aloras. “Porque si hay algo que se perdió o que fue cambiando con las nuevas tendencias es la cuestión política en la música, y hablo de la música joven. No nos olvidemos que «Giros» fue escrito por un chico de 22 años. Hay que hacer foco un poquito ahí. Por eso rescatar esto parecería más importante ahora que nunca, con el contexto dramático que estamos viviendo en el país, esa especie de brainwashing (lavado de cerebro) que estamos viendo”, remarcó.
En ese sentido, el guitarrista dijo que hace muy poco le preguntaron por “Giros revisitado”: ¿Para qué recrear un disco si el autor está vivo y además es un disco contemporáneo? “Y una respuesta posible sería: Porque me parece que es necesario”, remarcó. “El valor de lo revisitado es volver a traer al presente algo que indefectiblemente, por el sólo movimiento de traerlo, va a suscitar novedades. Hay toda una generación de pibes que no conoce estas canciones. Además me digo: Si yo no hago esto, ¿quién lo va a hacer? ¿Duki? Lo tiene que hacer gente que lo conoce y que está en condiciones de tocarlo. Entonces lo que yo puedo aportar es este espectáculo. Vení a ver «Giros revisitado» y ahí hay muchas cosas que se están diciendo: sobre el arte, la política, el paso del tiempo, el rock argentino y hasta el folclore, porque «Yo vengo a ofrecer mi corazón» es una chacarera y «D.L.G.» es una baguala. Esto no es revisionismo ni un acto nostálgico, al contrario, es rescatar una obra y mantenerla vigente”, concluyó.