El aumento de las temperaturas expone a millones de personas a un riesgo poco visible. Consejos sencillos para prevenir riesgos en días de calor extremo
Jueves 15 de Enero de 2026
Durante el verano, el calor intenso incrementa la pérdida de líquidos a través del sudor y la respiración. Cuando esa pérdida no se repone adecuadamente, aparece la deshidratación, un cuadro frecuente que suele pasar desapercibido y puede generar problemas si no se procede correctamente.
Especialistas en salud advierten que este tipo de deshidratación resulta más común durante las olas de calor y que identificar sus señales tempranas permite prevenir complicaciones severos, como los famosos golpes de calor.
La deshidratación silenciosa afecta con mayor frecuencia a niños y adultos mayores, quienes suelen percibir menos la necesidad de beber agua, por lo que necesita ser supervisada mas de cerca sus situación.
En este sentido, las personas que trabajan o permanecen muchas horas al aire libre, quienes realizan actividad física prolongada y aquellas expuestas a ambientes cerrados con altas temperaturas también tienen riesgos de salud.
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Cuáles son las señales de deshidratación
Existen síntomas que pueden aparecer antes de que la sed se manifieste de forma intensa. Entre los indicadores más habituales se encuentran:
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Orina de color oscuro
Sequedad en la boca y los labios
Fatiga persistente
Dolores de cabeza leves
Dificultad para concentrarse
Los especialistas remarcan que la sed no siempre funciona como un indicador confiable, ya que cuando aparece, el organismo muchas veces ya atraviesa un proceso de deshidratación.
Recomendaciones para prevenir la deshidratación
Para evitar complicaciones asociadas a la falta de líquidos, los especialistas recomiendan incorporar hábitos simples a la rutina diaria:
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Beber agua de manera regular durante todo el día, sin esperar a sentir sed
Controlar el color de la orina: los tonos claros indican una hidratación adecuada
Aumentar la ingesta de líquidos en jornadas de mucho calor o mayor actividad física
Prestar especial atención a niños y adultos mayores
Elegir aguas de buena calidad y con bajo contenido de sodio para el consumo diario
Mantener una hidratación adecuada durante el verano no solo reduce el riesgo de emergencias vinculadas al calor, sino que también sirve para sostener el bienestar general.