La disminución de las coberturas de vacunación vuelve a poner en circulación problemas de salud que durante años estuvieron controladas
16:42 hs - Martes 18 de Agosto de 2026
Durante muchos años, enfermedades como el sarampión, la tos convulsa, la poliomielitis o algunas formas graves de meningitis parecían haber quedado atrás. Esto fue posible gracias a una de las estrategias más efectivas en salud pública: la vacunación. Sin embargo, en los últimos años se está observando un fenómeno preocupante: el resurgimiento de enfermedades inmunoprevenibles en distintos lugares del mundo. “La principal causa es la disminución en las coberturas de vacunación y el retraso o abandono de esquemas”, señaló la doctora Catalina Scalbi, integrante Servicio de Pediatría y Neonatología de Grupo Gamma.
Cuando menos personas están vacunadas, virus y bacterias encuentran nuevamente la posibilidad de circular.
Los niños son uno de los grupos más vulnerables frente a esta situación. Especialmente recién nacidos y lactantes pequeños (que todavía no completaron su calendario), niños con enfermedades crónicas o inmunodeficiencias, y pacientes oncológicos o inmunosuprimidos.
“En pediatría, las vacunas no solo previenen enfermedades frecuentes: también evitan cuadros graves, internaciones, secuelas neurológicas permanentes e incluso fallecimientos”, dijo la especialista y destacó que un niño correctamente vacunado está protegido, pero además ayuda a proteger a otros niños que aún no pueden recibir determinadas vacunas por edad o condición médica.
Por esta razón, Scalbi aconsejó revisar periódicamente el carnet de vacunación ya que muchas familias creen que tienen el calendario completo y, al controlarlo, detectan dosis pendientes o refuerzos olvidados.
¿Qué debemos recordar?
- Controlar el carnet en cada consulta pediátrica.
- Cumplir el calendario nacional según la edad.
- Recuperar esquemas atrasados: casi nunca es “tarde” para ponerse al día.
- Consultar siempre ante dudas sobre vacunas pendientes.
Las vacunas son seguras, eficaces y salvan vidas. Gracias a ellas, millones de niños crecen protegidos frente a enfermedades que antes causaban graves complicaciones. “Vacunar es un acto de cuidado, prevención y responsabilidad colectiva. Las enfermedades prevenibles reaparecen cuando bajamos la guardia. Mantener las vacunas al día es proteger el presente y el futuro de nuestros niños”, dice la especialista.