La jornada pone el foco en la prevención y refuerza el compromiso global para reducir una enfermedad evitable que afecta a miles de mujeres cada año
10:53 hs - Jueves 26 de Marzo de 2026
Cada 26 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino. La fecha impulsa controles médicos y campañas de vacunación para reducir la incidencia de una enfermedad que aún representa un problema de salud pública.
El cáncer de cuello de útero figura entre los más frecuentes en mujeres. Su impacto varía según el acceso al sistema de salud, pero organismos internacionales coinciden en que miles de casos podrían evitarse con información, controles y vacunación.
El Virus del Papiloma Humano (VPH) causa la mayoría de los casos. Se transmite por contacto sexual y presenta alta circulación en la población.
La Organización Panamericana de la Salud advierte que la mayoría de las personas sexualmente activas contrae el virus en algún momento de su vida. En muchos casos, el sistema inmune lo elimina sin consecuencias. Sin embargo, cuando la infección persiste, puede generar lesiones que derivan en cáncer.
La Organización Mundial de la Salud estima que el VPH explica cerca del 4,5% de todos los cánceres a nivel global, con unos 630.000 nuevos diagnósticos anuales. En Argentina, también se vincula con tumores en vagina, vulva, pene, ano y orofaringe.
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Cuáles son los factores de riesgo
El cáncer de cuello uterino presenta mayor incidencia en personas jóvenes adultas, con picos de diagnóstico entre los 40 y 65 años.
Algunos datos del Instituto Nacional del Cáncer indican:
- Los tipos 16 y 18 del VPH causan cerca del 70% de los casos
- La progresión desde la infección hasta el cáncer tarda entre 10 y 20 años
- Este proceso permite detectar lesiones en etapas tempranas
La ausencia de síntomas en fases iniciales refuerza la importancia de hacerse controles periódicos.
Las claves para prevenir el cáncer
Los especialistas coinciden en que la prevención resulta la herramienta más eficaz. La estrategia combina tres pilares:
- Vacunación contra el VPH
- Controles ginecológicos regulares
- Uso de preservativo
La vacuna integra el Calendario Nacional de Vacunación. Es gratuita y obligatoria para niñas y niños a partir de los 11 años. Su mayor efectividad se registra antes del inicio de la vida sexual.
Los controles médicos cumplen un rol central en la detección temprana. Uno de ellos es el Papanicolaou (PAP), el cual identifica cambios celulares en el cuello uterino. El otro es el test de VPH que permite detectar la presencia del virus antes de que genere lesiones.
La combinación de vacunación y diagnóstico temprano reduce de forma significativa la incidencia y mortalidad, según la Organización Panamericana de la Salud.
La OMS lanzó una estrategia internacional para eliminar el cáncer de cuello uterino como problema de salud pública. El plan fija ciertos objetivos hacia 2045, tales como vacunar al 90% de las niñas antes de los 15 años, diagnosticar al 70% de las mujeres a los 35 y 45 años y tratar al 90% de los casos detectados
El organismo estima que el cumplimiento de estas metas podría reducir la incidencia en un 42% y evitar hasta 62 millones de muertes antes de 2120.