Sábado 12 de Marzo de 2022
Rusia redobló ayer su ofensiva en torno a Kiev y otras ciudades ucranianas bajo asedio. Fuerzas rusas continuaron sus ataques con armas pesadas contra la ciudad portuaria de Mariupol, cañoneando un área alrededor de una mezquita que albergaba a más de 80 personas, incluyendo niños. Los combates se intensificaron también en las afueras de Kiev. Es una táctica que combina la destrucción de objetivos militares y civiles, con la finalidad de vaciar las ciudades para intentar después tomarlas a sangre y fuego. Rusia usó esta misma modalidad brutal en las prolongadas guerras de Chechenia y en Siria, con devastadores resultados para la población y las ciudades mismas.
Ayer Rusia prosiguió sus bombardeos de varias ciudades que resisten a pesar de las penurias y la enorme destrucción que padecen de su trama urbana. Los cañoneos y bombardeos constantes han impedido todos los intentos de llevar agua y alimentos a Mariupol y de sacar a los cientos de miles de civiles atrapados. “Están bombardeando Mariupol 24 horas al día, lanzando misiles. Es odio. Matan a niños’’, dijo el presidente ucraniano Volodimir Zelensky.
El gobierno ucraniano dijo que en Mariupol el templo islámico fue alcanzado. Según un mensaje no verificado en Instagram de un hombre que dijo ser el presidente de la asociación de la mezquita, una bomba cayó a 700 metros del sitio, pero que el edificio no había sido afectado. Un periodista de Associated Press presenció el cañoneo por tanques de un edificio residencial de nueve pisos en la ciudad y estuvo con un grupo de trabajadores hospitalarios atacados por francotiradores. Una trabajadora sobrevivió a una herida en la cadera, pero la situación se deterioraba en el hospital, donde la electricidad estaba reservada para los quirófanos, y había gente herida en los pasillos.
En la capital ucraniana de Kiev, las fuerzas rusas se han apostado alrededor ayer por la mañana y bombardearon áreas civiles. Los bombardeos rusos destrozaron el aeropuerto de Vasylkiv, a unos 40 km al sur de Kiev, donde un depósito de gasolina se prendió fuego. Los suburbios del noroeste de la capital, como Irpin y Busha, llevan días bajo las bombas rusas, mientras los blindados de Moscú avanzan por el eje del noreste. El consejero de la presidencia ucraniana Mikhailo Podolyak afirmó que la capital “está sitiada”.
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El ejército ucraniano indicó que las tropas rusas centran sus esfuerzos en la capital, en Mariupol y en varias localidades en el centro del país, como Krivoi Rog, Kremenchuk, Nikopol y Zaporiya. Medios locales indicaron también la activación de las sirenas antiaéreas en Kiev, Odesa, Dnipro y Járkov.
En tanto, los gobernantes de Francia y Alemania hablaron con el presidente ruso Vladimir Putin, en un fallido intento para lograr un cese del fuego. De acuerdo con el Kremlin, Putin planteó sus términos para el fin de la guerra, incluyendo la “desmilitarización” y la “cesión de territorio” por Ucrania, entre otras demandas.
El mando militar ucraniano dijo que las fuerzas rusas tomaron los suburbios orientales de Mariupol y estrecharon el cerco en torno al puerto. La toma de Mariupol y otros puertos sobre el mar de Azov permitiría abrir un corredor terrestre a Crimea, que Rusia arrebató a Ucrania en 2014.
En su mensaje vespertino por video, el presidente Zelensky alentó a su pueblo a seguir peleando. “Es imposible calcular cuántos días necesitaremos para liberar nuestra tierra, pero es posible decir que lo haremos’’, dijo desde Kiev. En todo caso, la firme resistencia ucraniana, junto a groseros fallos logísticos y tácticos del ejército ruso, impidieron la ofensiva y victoriosa que el Kremlin seguramente esperaba cuando decidió la invasión de su vecino el pasado 24 de febrero. Hoy, 12 de marzo, Moscú no ha podido tomar ninguna ciudad importante de Ucrania, mientras sus bajas y pérdidas de material militar son inocultables.
“El hecho de que todo el pueblo ucraniano resiste a estos invasores ya ha pasado a la historia, pero no tenemos el derecho de cejar en nuestra defensa, no importa lo difícil que sea para nosotros’’, dijo Zelensky. Más tarde, reportó que 1.300 soldados ucranianos han muerto hasta ahora desde el comienzo de la invasión rusa el 24 de febrero.
Zelensky lamentó de nuevo la renuncia de la Otán a declarar una zona de prohibición de vuelos sobre Ucrania y dijo que el país ha buscado formas de conseguir medios de defensa antiaérea, sin dar detalles. El presidente ruso acusó a Rusia de emplear “una nueva fase de terror’’ con el secuestro del alcalde de la ciudad de Melitopol, ubicada a 192 kilómetros al oeste de Mariupol. Luego que los residentes de la ciudad ocupada reclamaron en las calles la libertad del alcalde, el presidente ucraniano llamó a las fuerzas rusas a escuchar los llamados.
Por otra parte, las sirenas antiaéreas sonaron en toda la región de Kiev y las descargas de artillería llevaron a los residentes a correr en busca de refugio. Los combates estallaron en múltiples zonas en torno a Kiev. El lento y demoledor intento ruso de rodear la ciudad y la ofensiva sobre otros centros urbanos con artillería y ataques aéreos reflejan las tácticas rusas empleadas en campañas anteriores, especialmente en Siria y Chechenia, para aplastar a la resistencia armada y también a gran parte de la población civil, a la que se obliga a morir o escapar.
La artillería azotó los suburbios al noroeste de Kiev. En la localidad de Vaslkyiv, al suroeste de la capital, un ataque a un depósito de munición provocó grandes columnas de humo, una negra y una blanca. El incidente causó cientos de pequeñas explosiones por la detonación de la munición.
Hasta el viernes, la cifra de muertos en Mariupol superaba las 1.500 personas en 12 días de ofensiva, según la alcaldía. Un ataque letal contra una maternidad generó indignación en todo el mundo y acusaciones de crímenes de guerra. El alto Comisario para los Derechos Humanos de la ONU está reuniendo información sobre los diversos crímenes de guerra que comete Rusia prácticamente cada día en Ucrania. Los continuos bombardeos obligaron a los operarios a dejar de cavar zanjas para las fosas comunes, por lo que “los muertos ni siquiera están siendo enterrados’’, afirmó el alcalde de Mariupol. Un fotógrafo de Associated Press captó el momento en el que un tanque abrió fuego directamente contra un edificio de departamentos, envolviendo uno de sus laterales en una bola de fuego.
El ejército ruso ya ha atacado más de una docena de hospitales desde el comienzo de la invasión el 24 de febrero, según la Organización Mundial de la Salud. Funcionarios ucranianos reportaron que la artillería pesada rusa causó daños en un hospital oncológico y en varios edificios residenciales en Mikolaiv, una ciudad a 489 kms al oeste de Mariupol. El director médico del hospital, Maksim Beznosenko, dijo que en el complejo había varios cientos de pacientes en el momento del ataque.