En tiempos de poca oferta, cualquier repelente de mosquitos parece un tesoro. Los activos que tienen que contener y cuáles son las recomendaciones para la aplicación en niños
Lunes 15 de Abril de 2024
Con la epidemia de dengue latente en el país, los repelentes de mosquitos se han convertido en uno de los bienes más preciados. Por la altísima demanda, en las últimas semanas su precio se ha incrementado de una manera impensada y cada vez es más difícil conseguirlos.
En tiempos de poca oferta, cualquier repelente es tratado como un tesoro. No obstante, es importante conocer qué activos deben contener para que su aplicación sea efectiva y que logren actuar como un protección contra los mosquitos.
En ese sentido, para que un repelente cumpla con su función, debe contener uno de los siguientes principios activos: el DEET (N-Dietil-meta-toluamida), el IR3535 o la Icaridina. Con que tenga alguno de los tres componentes, la protección será efectiva, y la duración de esta dependerá según la concentración de este principio activo.
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Especialistas del Conicet aclararon que la eficacia del repelente no varía según su presentación, si contiene uno de los principios activos, no importa si se trata de spray, crema o aerosol. Tampoco varía la efectividad según el precio del producto.
"En las farmacias o los supermercados se venden repelentes en aerosol, spray, gel o crema con tres principios activos, que son el denominado DEET, el IR3535 y la Icaridina. Los repelentes con cualquiera de estos tres activos son iguales de efectivos, no varían según la marca o varían levemente, así que lo más importante es guiarse por el precio. No se justifica pagar de más", expresó José García, especialista del Laboratorio de Patología de Insectos Vectores del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE, CONICET-UNLP).
"Solo es necesario leer atentamente las recomendaciones de uso que están en el frasco y seguirlas al pie de la letra", aseguró García, sobre la efectividad de los repelentes.
Para ampliar la información oficial, el listado de repelentes repelentes de insectos de uso externo en humanos con DEET, IR3535 o Incardina inscriptos ante la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) puede consultarse en este sitio web.
De qué depende la duración de la protección de los repelentes
La duración de la protección del repelente dependerá de la concentración de cualquiera de los tres principios activos mencionados anteriormente (el DEET, el IR3535 o la Icaridina). En los sprays, aerosoles y cremas que se comercializan, el porcentaje de los principios activos suele encontrarse entre un 7,5%, 15%, 25% y 30%, a más porcentaje, es mayor la duración de la protección.
“El repelente que tiene 30% de concentración de DEET puede alcanzar hasta 10 horas de protección, y el que tiene 7,5% en 3 o 4 horas de protección” aseguró Laura Harburguer, investigadora del Conicet en la Unidad de Investigación y Desarrollo Estratégico para la Defensa (UNIDEF).
“El IR3535 generalmente se encuentra al 20% de concentración y su poder de repelencia es un poco más corto, aproximadamente entre 6 y 7 horas, puede haber de 8 horas también”, continuó la especialista y agregó: “En cuanto a la Icaridina, los que tienen son al 20% en general, y aseguran también entre 8 y 9 horas de protección”.
“Todas funcionan perfectamente contra los principales mosquitos que nos afectan, pero la ventaja que yo veo de la Icardina es que es menos grasosa, menos oleosa, por lo tanto la piel no queda aceitosa”, afirmó Harburguer, investigadora del Conicet.
Cada cuánto reaplicar el repelente
Como se mencionaba anteriormente, la protección del repelente depende del grado de concentración del DEET, el IR3535 o la Icaridina. Si se utiliza un repelente con menor porcentaje de principio activo, hay que replicarlo con mayor frecuencia, ya que su protección durará menos tiempo.
También hay que tener en cuenta otros factores a la hora de ponerse repelente, como el tipo de actividades que uno hará a lo largo del día, y si serán al aire libre. Si uno se dispone a hacer deporte, es necesario reaplicar el spray, aerosol o crema sin esperar el tiempo estipulado, ya que, con la transpiración, puede disminuir la efectividad.
Además, la investigadora del Conicet recordó que es importante tener en cuenta el clima: “Si uno está en un día donde hace mucho calor, probablemente la reaplicación tenga que ser mayor”, dijo, y continuó: “Si uno se va a meter en una piscina, se va a meter en la playa, también va a tener que hacer la reaplicación más frecuente. Siempre lo que hay que hacer es seguir el rótulo con las indicaciones que propone el fabricante”.
Repelentes para niños: ¿Citronella sí o no?
Por las condiciones de la epidemia de dengue que azota la zona central del país, la Sociedad Argentina de Pediatría cambió las recomendaciones clásicas en cuanto al uso de repelentes en niños.
“Debido a la situación epidemiológica actual del dengue y otras enfermedades transmitidas por mosquitos, se han modificado las recomendaciones clásicas sobre el uso de repelentes, extremándose el cuidado de los niños a partir de los 2 meses de edad, con repelentes que contienen DEET (N, N-dietil-m-toluamida)”, afirmó la Sociedad Argentina de Pediatría en un comunicado.
“Se considera que DEET ofrece la mejor protección contra picaduras de mosquitos (protección predecible y prolongada), recomendándose en niños una concentración menor al 30%, aunque desaconsejando su uso en niños menores de 2 meses de edad”, continuó.
“En lactantes menores de dos meses de vida, no se recomienda la aplicación de repelentes con DEET, el IR3535 o la Icaridina", aseguraron desde la institución. Para la protección de infancias que se ubican dentro de esta franja etaria, se indica la utilización de mosquiteros en cunas y cochecitos.
La Sociedad Argentina de Pediatría dejó clara su posición sobre el uso de citronella como repelente en niños: “La citronella es menos efectiva que la DEET, y en el contexto epidemiológico actual, se desaconseja su uso”. “Los principales inconvenientes de este compuesto (la citronella) son su limitadoefecto como repelente y que no tiene una acción duradera en el tiempo”, expresó la institución.
“Las recomendaciones clásicas indican el uso de Citronella en los niños entre 2 meses y 2 años, y DEET con una concentración de hasta el 10 % entre los 2 y 12 años, pero estas recomendaciones han sido modificadas en el contexto epidemiológico actual”, concluyó la Sociedad Argentina de Pediatría.