La vicepresidenta cuestionó el enfoque sobre la dictadura, habló de uso político del pasado y volvió a plantear la idea de una “memoria completa”. Mientras tanto, millones de argentinos marchan en este 24 de marzo
18:51 hs - Martes 24 de Marzo de 2026
La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a renovar su postura sobre las políticas de derechos humanos en la Argentina. Cuestionó lo realizado por el Estado en las últimas décadas y denunció que se trató de un “espejismo”.
A través de un mensaje publicado en la red social X, la titular del Senado sostuvo: “En las primeras décadas de este siglo hemos vivido el espejismo de que tenemos una política de derechos humanos cuando en realidad se trató de un uso del pasado con fines cortoplacistas”.
Sus declaraciones, que acompañaron una nota de opinión de la historiadora Claudia Peiró, apuntaron directamente contra los enfoques desarrollados desde los gobiernos kirchneristas y el rol de los organismos de derechos humanos.
Para Villarruel, la política estatal en torno a los crímenes de la última dictadura no solo fue “parcial”, sino que además contribuyó a profundizar divisiones sociales.
“El pasado doloroso es usado para las batallas presentes, como herramienta de una división de la que políticos sin imaginación ni patriotismo buscan sacar partido”, afirmó.
En esa línea, insistió con su planteo de una “memoria completa”, una postura que promueve incluir también a las víctimas de las organizaciones armadas de los años 70 dentro del relato histórico.
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Victoria Villarruel y un fuerte vínculo con los militares
La postura de la vicepresidenta sobre los años 70 ha estado históricamente atravesada por su cercanía con sectores vinculados a las Fuerzas Armadas. Entre los casos más mencionados aparece el de Alberto González, conocido como “Gato”, quien integró el Grupo de Tareas 3.2.2 de la ESMA durante la dictadura.
González fue condenado por delitos de lesa humanidad, incluyendo secuestros, torturas y desapariciones, en el marco del accionar represivo bajo el mando de figuras como Jorge Acosta y Alfredo Astiz. Su actuación se dio durante el régimen encabezado por la junta militar, de la que formó parte Emilio Massera.
Diversas investigaciones periodísticas y testimonios lo vinculan con la formación intelectual de Villarruel y con la elaboración de libros publicados bajo su firma. Además, se ha señalado que la actual vicepresidenta mantuvo contactos con represores detenidos, entre ellos Jorge Rafael Videla y Miguel Etchecolatz.
En 2006, Villarruel fundó el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celvyt), una organización que impulsa la revisión del enfoque tradicional sobre los años 70 y promueve el concepto de “memoria completa”.