Martes 13 de Febrero de 2024
Consumado este martes el regreso al país de Javier Milei tras su gira por Israel, Italia y el Vaticano, donde mantuvo encuentros con los principales líderes de esos Estados, entre ellos el Papa Francisco, el presidente deberá enfocarse ahora en redefinir la gestión, luego de que se frustrara el tratamiento de la ley Bases en el Congreso y tensara la relación con los gobernadores, con la mirada puesta en una profundización del acuerdo de gobierno y legislativo con el PRO.
En un vuelo de línea, Milei emprendió anoche el regreso a la Argentina desde Roma, luego de una jornada en la que se reunió con Francisco; con el presidente de Italia, Sergio Matarrella, y la primera ministra de ese país, Giorgia Meloni, y aterrizó esta mañana en el aeropuerto de Ezeiza.
Tanto cuando subió al avión de la compañía ITA como en los minutos previos al aterrizaje en Buenos Aires, el mandatario recibió vítores, aplausos y saludos de varios de los pasajeros que pidieron sacarse fotos con él. Una hora antes del arribo los saludó uno por uno, recorriendo toda la cabina.
“Más combustible para la motosierra contra la casta política“, dijo el presidente a los periodistas que también viajaban en el avión, luego de recibir las muestras de apoyo de los pasajeros del avión, que lo saludaron con consignas como “estamos con vos” y “fuerza, presidente”.
“Delirio en el avión antes del despegue”, escribió en su cuenta de X el vocero presidencial, Manuel Adorni, quien adjuntó videos con imágenes de lo ocurrido en la aeronave.
Apenas aterrizó, Milei comenzó a repostear en su cuenta de X las entrevistas que ofreció para la TV italiana, los videos de apoyo de los pasajeros del avión y, además, volvió a arremeter contra los diputados que rechazaron la ley ómnibus.
“RT hasta el infinito”, escribió Milei al repostear a un usuario que publicó: “Lo prometido es deuda. A continuación, hilo de los diputados que ingresaron al Congreso haciéndose pasar por el cambio y, después, votan con el kirchnerismo, que renuevan bancas el año próximo para que no engañen a la gente escondidos en ninguna lista”.
Milei eligió los recortes de sus declaraciones a la TV italiana, donde insistió: “Filosóficamente, soy anarcocapitalista y, por lo tanto, siento un profundo desprecio por el Estado. Creo que el Estado es el enemigo, es una asociación criminal”.
Próximos pasos
Una vez arribado a Ezeiza, Milei se dirigió directamente a la residencia de Olivos, donde empezará a mantener reuniones con sus colaboradores más cercanos, luego de ocho días fuera del país.
Según dijo el presidente del bloque de diputados nacionales de La Libertad Avanza (LLA), Oscar Zago, Milei evaluará junto a su gabinete dividir “en tres o cuatro leyes distintas” el polémico megaproyecto y enviarlo al Congreso.
Milei debe concentrarse ahora en el rediseño de la gestión y, según adelantó en declaraciones en el exterior, explorará una profundización del acuerdo de gobierno con el PRO, para lo que se espera una reunión con el expresidente Mauricio Macri, cuando éste regrese de sus días de descanso en el sur del país.
En esas conversaciones, el PRO reclamaría mayor presencia en la conformación del gobierno para sumarse a los ya ministros Patricia Bullrich (Seguridad) y Luis Petri (Defensa), aunque el mayor acuerdo estaría dado en un trabajo coordinado en el Congreso.
Otro costado que deberá enfrentar Milei es la tensión que se generó con los gobernadores, tras el fallido tratamiento de la ley Bases, que derivó en las renuncias de Flavia Royón a la Secretaría de Energía y de Osvaldo Giordano a la Ansés. En los próximos días, el gobierno deberá anunciar los nuevos nombres para esos organismos estratégicos.
Y, a poco del inicio de las sesiones ordinarias en el Congreso, Milei debe decidir cómo encarará el tradicional discurso del 1º de marzo, cuando el presidente brinda un mensaje ante la Asamblea Legislativa.
Como consecuencia de los enfrentamientos con legisladores opositores por el frustrado debate de la ley Bases, podría repetir la fórmula que utilizó el 10 de diciembre pasado, el día de su asunción: un mensaje afuera, de espaldas al Congreso y frente a un público propio.