Tras dos semanas agitadas en Unidos, todo conduce a un acuerdo interno para aprobar este jueves el paquete de leyes. ¿Qué se sacó y qué se puso?
14:57 hs - Jueves 05 de Noviembre de 2026
La reforma en seguridad era un menú que el Ejecutivo de Santa Fe creía lograr sin mucho más que un debate habitual en la Legislatura. En mayo ingresó por la Cámara de Diputados un paquete con una docena de modificaciones a normas para agilizar los procesos judiciales en la lucha contra la inseguridad. Uno nuevo, en la prioridad del gobierno, pero el camino no fue de rosas y se llega al día de la votación con un posible acuerdo logrado tras tensión interna en la alianza oficialista Unidos.
El tironeo entre el socialismo y el radicalismo, que impulsa la reforma, postergó la sesión de la semana pasada con las expectativas de unir consenso para este jueves. Según comentan en el oficialismo, se mejoró el ida y vuelta aunque con intercambios intensos, cuando este miércoles (desde la tarde a la noche) las partes se juntaron a debatir punto por punto el paquete.
“Se dejó lo ideológico y fuimos al texto, y la verdad es que no hay tantas diferencias”, se limitó a decir uno los negociadores de la reforma. Es que ya el miércoles estuvo muy cargado políticamente: el radicalismo y el propio gobernador Maximiliano Pullaro aprovecharon la Expo Seguridad para enviar mensajes para aprobar el paquete.
Reforma de seguridad, el día final
“Tengo mucha expectativa de que saldrán muchas de las leyes que hemos mandado”, dijo Pullaro como para allanar el camino, y presionar a la vez. Y añadió: “Por supuesto, algunas pueden ser mejoradas. Pero necesitamos que salgan las leyes porque la seguridad pública las necesita”.
A media mañana soltaban que todo marchaba bien y que de ambos lados estaban en condiciones de afinar las última redacción para enviarlo a dictamen y luego al recinto. Es claro que llegó el momento de que las posiciones cedan en algunos puntos para llegar al consenso. De hecho, se quitaron dos puntos que generaban resistencias.
La imposibilidad, como última instancia, de buscar votos fuera de la alianza gobernante condujo inexorablemente al diálogo, hasta que duela si era necesario. "Quiero ser claro: no hay tensión en el frente Unidos, hay miradas que a veces no son iguales y eso tampoco está mal, porque eso nos da fortaleza", edulcoró el gobernador.
Tensión o no, los ánimos se agitaron en las últimas dos semanas. Desde un reclamo desairado del presidente del senado, el radical Felipe Michlig, para la aprobación de las normas y la respuesta de la diputada socialista Lionella Cattalini pidiendo calma entre todos.
¿Qué se saco y qué suma?
El socialismo apuntó principalmente a no darle un exceso de poder a la policía, sobre todo en dos puntos: el interrogatorio en los primeros momentos investigativos y las zonas de intervención especiales para controlar un área o barrio en emergencia. Ambos finalmente se sacaron del último borrador.
Entre los puntos que se debatieron se introducen: allanamiento sin autorización judicial, la declaración Informativa (el fiscal podrá tomar simple declaración a las personas que aparecieran vinculadas), juicio en rebeldía, medidas no privativas de libertad de escasa afectación y modificación del sistema de recompensas.
La política
En las observaciones jurídicas del socialismo, de la oposición y de ámbitos jurídicos, que surgieron por el riesgo a que se pasen límites constitucionales o violen garantías, el gobierno tuvo una posición pública clara que pasó en limpio el ministro de Justicia y Seguridad provincial, Pablo Cococcioni.
"La gente tiene derecho a vivir en un entorno seguro. Hablamos de garantías constitucionales, menos de las que tienen los ciudadanos para que no los maten", dijo. No es inocente el argumento de la ciudadanía que utilizó el ministro.
Es que en los laboratorios del gobierno provincial tienen registrada la adhesión a las medidas más duras en seguridad. Y todas logran alta aprobación, algunas superando el 70%. Incluso sobre el rumbo de seguridad que lleva en la materia el gobernador.
Es difícil no escuchar ese canto de sirena en un tema que, justamente, afecta a la ciudadanía. Claro que luego la discusión política es un punto imposible de soslayar y en eso están en este momento previo al tratamiento en el recinto.
