Lunes 11 de Septiembre de 2023
Durante su primer contacto con la prensa tras ser electo gobernador de Santa Fe, en el que por el momento evitó anunciar los nombres de sus futuros colaboradores en el Poder Ejecutivo, Maximiliano Pullaro, se refirió a la situación de inseguridad que golpea a Rosario y también a la cuestión carcelaria en cuanto a la utilización de teléfonos celulares. Y denunció: “No funcionan las 24 horas y eso es por una decisión política del gobierno provincial”.
Pullaro afirmó que en el problema de las comunicaciones que los presos alojados en las cárceles de Santa Fe mantienen mediante el uso de teléfonos celulares, “hay que tomar la decisión política que es bajar la palanca”.
Según Pullaro “hay inhibidores de señales en las cárceles, pero no funcionan las 24 horas. Están activos un tiempo si y un tiempo no. Esa es una definición política. La tecnología está, pero no está operativa las 24 horas por decisión del gobierno de la provincia”.
“En ese sentido, vamos a ser muy estrictos en el cumplimiento de la ley. Entre 2017 y 2018, la ley se reformó y a partir de ese momento ningún detenido puede tener acceso a telefonía celular y el recluso que comete un delito violento desde la cárcel no puede tener ningún tipo de comunicaciones, ni privilegio ni libertades como las tienen en este momento”, subrayó el mandataio electo.
>> Leer más: Maximiliano Pullaro: "No vamos a poner excusas, ahora la responsabilidad es nuestra"
Pullaro aclaró que los detenidos que ingresan al Servicio Penitenciarios Provincial “para resocializarse van a tener todas las oportunidades como cuando estuvimos en el Ministerio de Seguridad (entre 2015 y 2019). Es decir, 32 talleres de oficios, escuelas primaria, secundaria y terciaria. Y convenios con las universidades para que puedan avanzar”.
En otro orden, el gobernador evitó dar precisiones sobre los nombres de quienes lo acompañarán en el Poder Ejecutivo a partir del 10 de diciembre. Dijo que se estaba evaluando cada uno de los postulantes para ocupar los cargos y que se iba a tomar unos días para darlos a conocer públicamente, especialmente el cargo de ministro de Seguridad, una de las funciones más sensibles.