Ignacio Lamothe: "Sobre los temas estratégicos, entre los gobernadores no hay grieta"

El secretario del Consejo Federal de Inversiones (CFI) cuenta cómo es hacer planes a largo plazo con las provincias. Formación de cuadros políticos, federalismo y el desafío del país

06:00 hs - Domingo 14 de Junio de 2026

Ignacio Lamothe está al frente del Consejo Federal de Inversiones (CFI) desde 2020, un espacio que en grandes y ambiciosos rasgos trabaja para planificar el desarrollo de un país. Lo hace junto a los gobiernos federales, lo que le da cierta complejidad pero, según cuenta en una entrevista con La Capital, más solvencia a largo plazo.

Lamothe es un dirigente joven que debe gestionar con pragmatismo una plataforma plural como la del CFI. De hecho, los mandatarios de las provincias argentinas ratificaron su gestión pese al cambio de gobierno.

Su trabajo parece ser el de un sastre: medir el tiempo entre mediano y largo plazo, los intereses de los gobernadores, las necesidades de las regiones productivas y lo estratégico de lo coyuntural.

Tiene experiencia en la relación del Ejecutivo con el interior de la Argentina (trabajó con el histórico operador del peronismo Juan Carlos "Chueco" Mazzón) y fue parte del proceso de transformación de la conversación política con la irrupción tecnológica.

A contramano del discurso que prima contra la política tradicional, en el CFI se busca prestigiar el oficio en la formación de cuadros técnicos que tomen decisiones. En tanto, el gran oficio indispensable de la política, la rosca, se aprende, no se enseña.

Entrevista a Ignacio Lamothe

¿Cómo percibe hoy la actitud de los gobernadores? ¿Están más enfocados en la gestión diaria o en el desarrollo de fondo?

Los gobernadores conviven con dos dimensiones: la urgencia, propia de un país que vive en la inmediatez, y la necesidad de atender temas estructurales. A menudo, la urgencia obtura el pensamiento de largo plazo, pero en el CFI hacemos un ejercicio con los equipos provinciales por "apagar" lo cotidiano y enfocarse en lo importante.

¿Lo logran?

Sí, por ejemplo el fondo de garantías Fogafe, que presentó Santa Fe. Los instrumentos que estamos presentando, como los fondos de garantía o innovación, son sumamente complejos y requieren años de diseño; no se pueden hacer bien si sólo se piensa en la urgencia sino a mediano y largo plazo.

¿Y a qué apunta el CFI en ese largo plazo?

Venimos armando la hoja de ruta para el desarrollo, que es la prospectiva en agua, en energía, en logística, en sectores productivos, en internacionalización de las economías regionales. La Argentina tiene que instrumentar políticas de largo plazo con un cuadro político técnico formado, que es lo que falta.

lamothe pullaro

Ignacio Lamothe (izquierda), junto al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y los ministros de Economía, Pablo Olivares, y de Producción, Gustavo Puccini.

¿Qué rol juega en la formación de nuevos cuadros?

La Argentina necesita gestores de políticas públicas que entiendan múltiples complejidades: logística, minería, energía, regulaciones financieras, mercados, etc. Formación en temas que después tienen que administrar en la toma de decisiones, no de posiciones ideológicas, no de rosca.

¿Y qué resultados tienen?

Estamos formando a 1.000 personas. Cuando voy a las provincias, ya los veo en las mesas de toma de decisiones. La política argentina en la última década se transformó en un sistema de selección adversa que, muchas veces, expulsa a los mejores porque les paga mal, los desprecia porque es un lugar muy desprestigiado el político.

¿Se ponen de acuerdo los gobernadores en los temas de fondo?

Totalmente. Una de las cosas que aprendimos de estos años trabajando con los gobernadores de todos los partidos políticos es que, sobre los temas estratégicos, no hay grieta. Están de acuerdo con el diseño del plan logístico, con qué rutas hay que mejorar, qué pasos fronterizos priorizar y qué servicios crear. Son temas técnicos y determinantes para el país donde la ideología no interviene.

¿Y por qué no terminan de asentarse las políticas de Estado?

El problema es que los procesos de desarrollo son más largos que los ciclos electorales de dos o cuatro años. Necesitamos pensar en los próximos 20 años.

¿Por qué el CFI sostiene que la planificación debe hacerse desde los estados subnacionales y no desde Buenos Aires?

Históricamente, la Argentina hizo planes sectoriales diseñados en oficinas de Buenos Aires por gente muy preparada, pero sin sustancia en el territorio. El diseño debe ser desde las provincias y con las particularidades que tienen. Por ejemplo: pensar en un sistema de administración hídrica para la Argentina supone entender la disparidad del territorio nacional en el tema. Cuando pensás en la política desde el centralismo es muy difícil atender esas particularidades.

En cambio…

En cambio, si pensás las políticas desde las particularidades y las regiones, lo que componés es mucho más rico, tiene más sustento porque están todos los componentes de la política opinando. Es un cambio de paradigma: el país federal debe tener a los gobernadores en la mesa de decisiones de las políticas públicas y crediticias, porque es en sus territorios donde se genera la producción.

¿Hay tal centralismo en la toma de decisiones que no permite desarrollar al interior? ¿Qué piensa de ese punto que no es debatido?

Creo que es sana la discusión entre las potestades de la Nación y de las provincias, los recursos de la Nación y de las provincias. Todos esos debates, en un país federal, son muy sanos y deben tener a la Nación vitalizada. Tenemos que organizar esa discusión.

¿Cómo?

Tenemos por fin que acordar cuál es su modelo de desarrollo, cuáles son los sectores estratégicos donde hay que estimularlo, por ejemplo. Se está en eso. La Argentina tiene una oportunidad espectacular. Tiene que reconstruir la senda del desarrollo. Hoy tenemos una enorme oportunidad porque posee lo que el mundo demanda.

¿Por qué lo dice? ¿Por los recursos a explotar?

Por los recursos, claro, la realidad es que tenemos lo que el mundo demanda. Seguridad alimentaria, minerales para la transición energética y reservas masivas de gas y petróleo. Más turismo, más de economía del conocimiento. Son sectores que empujarán la economía. Somos la segunda reserva de gas convencional y la cuarta de petróleo en el mundo, la primera eólica del mundo, desde el sur bonaerense a la Patagonia. Somos un país sin hipótesis de conflicto con vecinos y sin divisiones étnicas o religiosas, algo que nos distingue en el mundo.

¿Cuál es el desafío con estas oportunidades?

El desafío, primero, es entender que la Argentina tiene motores que la van a sacar adelante. El segundo es desarrollar la cadena de proveedores locales en minería y energía, como lo hicimos con el sector agropecuario. Si logramos acompañar la adaptación tecnológica y logística de nuestras empresas regionales, tenemos un gran futuro por delante.