La Federación Aceitera y otros gremios decidieron frenar este miércoles en la previa al debate de la reforma laboral. Las aceiteras advierten de las consecuencias
Miércoles 11 de Febrero de 2026
La Federación Aceitera es uno de gremios que decidió llevar adelante una huelga nacional con paro activo y movilización en respuesta al tratamiento de la reforma laboral. El cese de actividades pega directamente en el cordón productivo santafesino, donde se ubican el clúster aceitero y agroexportador del país. Las cerealeras salieron a cuestionaron.
La Federación es parte de las organizaciones gremiales del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) que, a diferencia de lo que resolvió la CGT, activaron un plan de lucha. “Esta reforma no va a modernizar nada. Busca hacer retroceder el tiempo, debilitando y eliminando conquistas que costaron muchos años conseguir”, sostuvo la Federación Aceitera.
Luego afirmó: “El proyecto de reforma laboral del gobierno es un ataque a la clase trabajadora. No incluye un sólo artículo que favorezca a los trabajadores, sólo fortalece la posición de las patronales”. Y por último sostiene que tampoco hay beneficios para quienes trabajan en la informalidad.
Cerealeras y el paro
Justamente, desde la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) criticaron el paro porque un día de actividad significa el parate del negocio aceitero y agroexportador. “La industria aceitera es absolutamente ajena a este paro, y la única razón es política”, afirmó el comunicado.
Ciara argumentó que la decisión de un paro nacional "hipoteca el trabajo y el salario de miles de trabajadores" que lo verán materializado en la reducción sustancial de sus ingresos a fin de mes. “Es un avasallamiento absoluto de derechos y pone en riesgo la fuente laboral de miles de aceiteros que tienen salarios por encima del promedio nacional”.
El martes, el encuentro de referentes nacionales para encabezar una marcha gremial contra la reforma laboral en Rosario comenzó con una dura advertencia del secretario general de Aceiteros, Daniel Yofra. "Vamos a prender fuego el país a través de una huelga por tiempo indeterminado, no queda otra", señaló en conferencia de prensa.
Las palabras tuvieron fuerte repercusión y hasta hubo algún tipo de desaceleración. Lo cierto es que en un clima marcado por la baja expectativa de frenar el proyecto del gobierno nacional, se planteó que el territorio de disputa en esta instancia no debe ser el Congreso sino la calle.