Miércoles 27 de Octubre de 2021
Luego de un largo recorrido –años– de investigación, denuncia y rosca política y burocrática, decenas de organizaciones civiles aplicadas a disputar contra los abusos de la industria alimentaria argentina, consiguieron ayer la sanción de una ley histórica: la de etiquetado frontal de alimentos. Con amplísima mayoría (200 votos a favor, en general, contra 22 en contra y 16 abstenciones) la Cámara de Diputados de la Nación completó la media sanción que ya había producido el Senado. Ahora los excesos de azucares, grasas saturadas y totales, sodio y calorías, obligatoriamente, deberán estar advertidos con un octógono negro de bordes blancos en el frente del envase, que en ningún caso podrá tener una dimensión menor al 5 por ciento de la superficie del envase.
El apoyo político parlamentario a la ley fue sólido, en ambas cámaras, aunque hubo visiones minoritarias – sobre todo en Diputados-, postergaciones (Juntos por el Cambio -JxC-negó el quórum hace dos semanas atrás), que terminaron consolidando un voto negativo, u abstención, más acorde a la pretensión de la industria alimenticia que al clamor de las organizaciones civiles que promovieron la nueva ley.
El Frente de Todos (FdT) actuó en bloque, sin fisuras, a favor de la ley y en ambas cámaras. JxC, por el contrario, mostró un amplio abanico de respuestas a la hora de votar: en el caso de los diputados santafesinos, en el frente político opositor hubo cuatro posiciones, ante la votación (a favor, en contra, abstención y ausencia), todas las posibles. Los cuatro radicales de la bota santafesina en JxC, Gonzalo del Cerro, Albor Cantard, Ximena García y Juan Martín sumaron sus votos a los 200 mayoritarios. De igual modo votaron Gisela Scaglia (que fue impulsora de la ley y lo celebró en las redes sociales), y su compañero de bloque del PRO santafesino, José Núñez.
Sin embargo, en la coalición opositora santafesina, Luciano Laspina (del PRO, hombre relevante en Diputados, presidió comisión de Presupuesto durante el tiempo macrista) votó en contra del etiquetado, junto a su compañera de bancada, la también santafesina Lucila Lehmann (Coalición Cívica). Por su parte, Federico Angelini, optó por una posición intermedia, y se abstuvo.
Finalmente, la “lilita” Laura Carolina Castets (Coalición Cívica de Santa Fe) estuvo entre la decena de diputados ausentes a la hora de votar.
Marcos Cleri, Esteban Bogdanich, Josefina González, Germán Martínez, Vanesa Massetani, Patricia Mounier y Alejandra Obeid (el elenco completo del FdT) votó favorablemente. También lo hicieron por la positiva Luis Contigiani, un entusiasta defensor de la ley que había intentado dar quórum hace dos semanas, en la sesión fallida, y su compañero de interbloque, el socialista Enrique Estévez, que estuvo entre los que promovieron (y consiguieron) la caída del quórum en el primer intento de sesión post elecciones Paso, pero que ayer se sumó al voto mayoritario.
La sesión exitosa del martes, que coronó un trabajo exhaustivo de muchas organizaciones civiles, científicas, y desde ya parlamentarias, terminó por desnudar que la fallida sesión de hace dos semanas (sin quorum) fue una respuesta política del JxC al clima post elecciones Paso, mas que un rechazo específico a la ley de etiquetado. El frene amarillo hizo sentir su peso numérico y bloqueó aquella sesión; ayer, en contrario, demostró (en especial la UCR) que el compromiso con ponerle un freno a la industria alimenticia estaba intacto.
Como en los casos de las leyes de alquileres, despenalización del aborto y teletrabajo, entre otras, todas sancionadas en pandemia, el oficialismo peronista actuó sin fisuras (con excepción de algunos pocos legisladores en el caso del aborto), impulsando la nueva legislación. Juntos por el Cambio, que suele arrancar en la Cámara de origen con apoyo fuerte (Etiquetado sólo tuvo 3 votos negativos en el Senado), luego termina fragmentado su postura a la hora de la sanción definitiva. Llegando al extremo (ayer) de que los 10 legisladores santafesinos del JxC tomaron cuatro posiciones distintas ante la votación.
El debate por la ley de etiquetado frontal, que ocupó al menos ocho horas de la sesión de ayer en Diputados que concluyó en horas de la mañana, atravesó muchos momentos donde parecía confrontaba el modelo de alimentación saludable contra la industria y el empleo. El diputado rosarino Martínez (FdT )lo sintetizó ante LaCapital “la alimentación saludable, darle herramientas a los consumidores no puede ser incompatible con el desarrollo de la industria alimenticia argentina, que es muy competitiva”.
Por su parte, Federico Angelini del PRO de Rosario (que se abstuvo de votar, pero estuvo en el recinto anoche) explicó a este diario que, sin bien comparte la necesidad de informar a los consumidores sobre los contenidos de los alimentos industriales, y sobre la necesidad de promover alimentos sanos, se opuso a los capítulos de prohibiciones que impone la ley: como el caso que la prohibición de donar alimentos alcanzados por el sello octogonal de advertencia. En realidad, se discutió ayer en el recinto sobre si esa prohibición era realmente lo que la letra de la ley dice, y posiblemente quede saldado ese matiz a la hora de la reglamentación que le corresponde al Poder Ejecutivo. “Con el nivel de pobreza que tiene nuestro país, es un compleja la imposibilidad de donar alimentos con el sello de advertencia”, opinó Angelini.