El oficialismo en el Senado volverá a postular a Doñate
"La manipulación de Rosatti es evidente", señalaron en el interbloque del FdT. Y denunciaron que la Corte se atribuye potestades legislativas

Jueves 10 de Noviembre de 2022

El interbloque oficialista del Frente de Todos (FdT) del Senado salió a criticar y calificar de “político” el fallo de la Corte Suprema de Justicia de anteayer, que desconoció al bloque Unidad Ciudadana como la tercera minoría en la Cámara alta. Y que, por ese motivo, le rechazó la nominación del senador Martín Doñate como el cuarto representante del cuerpo en el Consejo de la Magistratura. La Corte repuso al senador Luis Juez (Juntos por el Cambio, JxC) en lugar de Doñate. Aunque la vigencia del fallo es sólo por una semana, ya que los mandatos vencen 18 de noviembre y se renuevan las postulaciones. Un conflicto político de dimensiones quedó planteado entre el Poder Judicial y los otros dos poderes de la Nación, en especial, el Legislativo.

En una conferencia de prensa en el Salón de las Provincias del Senado, con la presencia de La Capital, las representantes de ambos bloques oficialistas (Unidad Ciudadana y Frente Nacional y Popular), Anabel Fernández Sagasti, Juliana Di Tullio y Lucía Corpacci, fueron durísimas con la Corte. “Un insólito fallo político, lamentable, inaplicable y sin efectos prácticos”, indicaron.

“Esta manipulación que intenta hacer (Horacio) Rosatti es evidente”, explicó la mendocina Fernández Sagasti, mientras que su par catamarqueña Corpacci llamó a tener “cuidado cuando el Poder Judicial se atribuye potestades que no son otorgadas por la Constitución”.

Di Tullio, por su parte, consideró que el fallo “es político” y, por lo tanto, merece una respuesta política. “Lo vemos con enorme preocupación. La Corte avasalló al Poder Ejecutivo y al Poder Legislativo por lo menos en tres oportunidades y estamos asistiendo a una situación que, de dejarla pasar, es muy grave en términos institucionales y en términos, además, de calidad democrática. Es estar construyendo una democracia de bajísima intensidad”, opinó.

“Siento que la Corte entró por la ventana de este Palacio Legislativo y se llevó nuestras atribuciones, nuestras facultades, derechos y obligaciones con un fallo que tiene un lenguaje inusitado, con palabras como «argucias»”, observó la legisladora bonaerense, que adelantó que la semana próxima volverá a presentar el nombre de Doñate como consejero.

“Doñate no va a ir (a la Magistratura) en lo que resta del mandato, hasta el 18 de noviembre. Lo voy a volver a presentar la semana próxima porque es mi facultad, soy tercera minoría”, sostuvo la titular de la bancada de Unidad Ciudadana, que forma parte del interbloque del FdT, que conduce el formoseño José Mayans.

“El máximo tribunal no tiene facultad para decirnos qué hacer a los senadores y senadoras porque no es parte de este cuerpo”, insistió. Y añadió: “Por eso les pido a los bloques que formamos parte de este cuerpo que se expidan en contra de este fallo”, que consiste en “una brutalidad” que sólo tiene como fin “que Rosatti pueda tener el Consejo de la Magistratura que necesita tener”.

La Corte y Cristina

La sorpresiva intromisión de la Corte, en el sentido de cómo interpretar el reglamente interno del Senado (conformación de bloques e interbloques) se inscribe en una seguidilla de fallos de la Justicia federal en las últimas semanas que la reponen a Cristina Fernández de Kirchner (titular de la Cámara alta) en el banquillo de los acusados, luego de que varias causas donde se la investiga habían declinado, o directamente perdían toda intensidad procesal.

Luego de más de dos meses de atentado contra su persona (investigación sobre la cual CFK dijo el viernes pasado “no tener expectativas en la investigación” porque “me necesitan acusada y no víctima”), la Corte Suprema, con su fallo, vuelca la mayoría en el Consejo de la Magistratura a favor de Juntos por el Cambio ante la evidencia de que (aún con el fallo que amplió el número de 20 miembros) los opositores no logran obtener mayoría en ese organismo clave.

La Corte dictaminó en un fallo de diciembre de 2021 la reposición y puesta en vigencia de una ley que había sido derogada por el Congreso 14 años antes, aumentando la composición de miembros del Consejo de la Magistratura a veinte miembros —contra los trece vigentes hasta entonces— y devolviendo la presidencia al también presidente de la Corte Suprema, en este caso, Rosatti.

Ante el inesperado fallo de la Corte, metiéndose con temas netamente legislativos (ley sobre integración del Consejo de la Magistratura), el oficialismo en el Senado craneó en mayo una salida creativa para desairarle a JxC el cuarto consejero: dividió el bloque Frente de Todos en dos, posibilitando quedarse con la primera minoría (bloque mayoritario, Frente Nacional y Popular, dos representantes en el Consejo) y con la tercera minoría (Unidad Ciudadana) que completa el cuarto casillero. Siendo que la segunda fuerza política (bloque) del Senado, la UCR, ocupa la restante banca. La distribución entonces, quedaba en dos, uno y uno, siendo la oposición titular de sólo una banca entre cuatro.

La decisión de la Corte (con tres firmas de sus cuatro miembros, incluida la de su presidente, que además es titular del Consejo de la Magistratura, sobre el cual se discute la controversia), al negarle al oficialismo constituirse con dos bloques (unidos en interbloque), contrasta con una situación equivalente en la oposición: JxC, como interbloque, se compone de dos bloques, UCR y PRO. De aplicarse el fallo de la Corte, dos senadores oficialistas irían al Consejo por la primera minoría, pero los dos restantes estarían representados por los bloques que componen la oposición, UCR y PRO.

Según confirmaron las titulares de los bloques del FdT, el oficialismo no apelará la decisión de la Corte —no existe un organismo superior— pero ratificará el nombre de Doñate en las próximas horas como el miembro a ocupar la cuarta banca por la tercera minoría, Unidad Ciudadana. El vacío de representación —la destitución de Doñate por parte de la Corte— se volvería abstracto, ya que el Consejo no se reunirá al menos hasta el 18 de noviembre, donde vencen los actuales mandatos y deberían renovarse por los nuevos.

La guerra abierta y declarada entre la Corte y el kirchnerismo en general y la figura de la vicepresidenta en particular, parece sin retorno.

La fuerza principal del oficialismo, orientada por CFK, desde el fin de semana pasado ya lanzada con audacia a un armado político para 2023 que podría incluirla o no en la grilla de principales candidatos, jugará a todo o nada con sus propios recursos legales y políticos contra el aparato judicial, mediático y político que lo combate desde hace 15 años.