Víctimas de la violencia coparon el Senado
Santa Fe.— Unos quinientos familiares de víctimas de la violencia urbana que se vive en esta ciudad, encabezados por los padres de Daiana Ruiz, la joven de 22 años asesinada el viernes pasado, irrumpieron ayer en la Cámara de Senadores en medio de la sesión ordinaria y pusieron contra las cuerdas a los legisladores..

Viernes 06 de Junio de 2008

Santa Fe.— Unos quinientos familiares de víctimas de la violencia urbana que se vive en esta ciudad, encabezados por los padres de Daiana Ruiz, la joven de 22 años asesinada el viernes pasado, irrumpieron ayer en la Cámara de Senadores en medio de la sesión ordinaria y pusieron contra las cuerdas a los legisladores, a quienes les exigieron la generación de leyes que garanticen mayor seguridad. Durante gran parte de la tarde se vivieron momentos de suma tensión y angustia, y sólo la mediación de la vicegobernadora Griselda Tessio y el titular de la Cámara de Diputados, Eduardo Di Pollina, puso un manto de calma.

Carmen y José Luis Ruiz son los padres de Daiana y desde hace una semana viven sumidos en el dolor. Aquel día su hija fue asesinada de un disparo en el pecho ejecutado por un delincuente que la abordó cuando llegaba a su casa después de trabajar y le robó la cartera. Pero ese pesar no los paralizó. Todo lo contrario. El martes fueron recibidos por el gobernador Hermes Binner, a quien le reclamaron que extreme medidas para que haya más seguridad. Un día después, el juez que investiga el crimen los atendió en su despacho. Y ayer fueron a la Legislatura.

Desde el retorno de la democracia fueron muchas las manifestaciones realizadas frente al Palacio Legislativo. Pero sólo lograron ser atendidas mediante el ingreso de una delegación o el acceso a las barras de los recintos de deliberaciones. Ningún grupo había logrado irrumpir y forzar a los legisladores a tratar in situ una iniciativa.

Marca a presión. Eso pasó ayer, con las barras llenas y los senadores apretados por la gente que los rodeó en cada banca. Así, debieron declarar a la Cámara "en comisión" (mecanismo que permite debatir cuestiones con urgencia) y redactar en el estrado presidencial un proyecto de comunicación al Ejecutivo provincial y al municipio capitalino con una decena de puntos expuestos en el petitorio llevado por los familiares de víctimas de la inseguridad.

La oportuna decisión de Griselda Tessio de ordenar a la policía que se aleje y su pericia, compartida por Di Pollina y el senador Norbeto Betique, más la valiosa asistencia del titular de Cáritas Santa Fe, el sacerdote Axel Arginchona, permitió controlar la situación.

Abundaron gritos, llantos, reclamos, insultos, recriminaciones a la clase política. Y finalmente, tras la aprobación unánime por parte de los 13 senadores presentes de la iniciativa, los familiares aplaudieron y se fueron en orden.

Exigencias. Carmen y José Luís Ruiz junto a quienes los acompañaron ayer, protagonizaron sin saberlo un hecho histórico. Su ingreso fue atropellado, reclamando no ser "entretenidos ni engañados" pero exigiendo ser escuchados por "los representantes del pueblo".

Entraron al recinto y a viva voz se impusieron: "De acá no nos vamos hasta que ustedes cumplan con el deber para el cual les pagamos que es el de legislar". En ese marco, que empalideció el rostro de más un senador, Tessio leyó con infinita paciencia el petitorio de los familiares, explicó que modificar leyes sobre la edad de imputabilidad de los menores o los plazos de reclusión corresponde al Congreso de la Nación y aceptó reclamos ya clásicos en los barrios de Santa Fe: iluminación, presencia policial, depuración de la fuerza, identificación oficial y seguimiento de traficantes de drogas, entre otros. "No somos sus enemigos", se vio obligada a decir en algún momento.