Lunes 09 de Enero de 2023
La tarde del sábado Hugo López, de 44 años, estaba sentado en el cantero frente a su casa de pasaje Einstein al 5500, en barrio Ludueña. De pronto pasó por la esquina de Einstein y Liniers un auto negro desde el que comenzaron a disparar hacia una casa que está sobre el pasaje. Desde allí repelieron los tiros y la cuadra se convirtió en una tormenta de plomo. Una de las balas impactó en el tórax de Hugo, que luego de ser atendido en el Hospital Carrasco falleció en la madrugada del domingo. También resultó herido Miguel A, quien recibió tiros en las piernas y fue dado de alta.
Según contaron los vecinos a este diario, desde el auto negro se enfrentaron con los habitantes de la vivienda por “una bronca anterior: los de la casa son narcos”, dijeron. Hugo López estaba sentado en su cantero tomando fresco. Era albañil y vivió en ese pasaje toda su vida. Tenía cinco hijos, una esposa y dos nietos. “Era un tipazo, trabajador, buen vecino. Un hombre de trabajo. Lamentablemente así se vive en el barrio”, relató el integrante de una familia allegada a los López.
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Según se pudo reconstruir con testimonios de vecinos, fue alrededor de las 19 y varios estaban en la calle. Cuando Hugo recibió el tiro entró a su casa y allí estaba su padre, de 65 años, quien lo atendió y lo sostuvo hasta llevarlo al auto particular en el que llegó al Hospital Carrasco. “El gritó «Ay» y entró a la casa, el padre lo abrazó, Hugo se apoyaba en él y estuvo consciente todo el tiempo”.
El Fiscal Adrián Spelta, que interviene en la causa, comisionó al gabinete criminalístico de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) para registrar la escena del hecho, levantar rastros balísticos y relevar cámaras de seguridad en la zona del hecho. La división Homicidios de AIC secuestró seis vainas servidas 9 milímetros, dos balas de plomo y astillas de latón.