Una emboscada fatal terminó con la vida de un hombre en un pasillo de barrio La Bajada
Brian Nahuel Orellano tenía 23 años y vivía en la ciudad de Pérez. Lo mataron a balazos en un pasillo de Ayacucho y Estado de Israel

Domingo 28 de Mayo de 2023

Diez minutos después del asesinato de Nicolás Agüero, en barrio Itatí, a 35 cuadras de esa escena del crimen cuatro detonaciones sacudieron la cena de los vecinos de La Bajada. “Escuchamos cuatro detonaciones y cuando nos asomamos nos topamos con el cuerpo del muchacho tirado donde esta la marca de sangre. El muchacho no era de la zona porque no llegaron familiares. Cuando son de la zona enseguida los tenés en el lugar”, explicó un vecino del pasillo ubicado en Ayacucho y Estado de Israel. La víctima del homicidio fue identificada como Brian Nahuel Orellano, de 23 años y con domicilio fijado en inmediaciones de Quinquela Martín al 500, en la ciudad de Pérez. De acuerdo a los forenses, su cuerpo tenía impactos en el cráneo, el tórax y los glúteos.

El pasillo donde fue asesinado Orellano alrededor de las 21.20 está ubicado a escasos 150 metros del Museo del Deporte Santafesino, a 300 metros de la casa de la niñez de Lionel Messi y a unas diez cuadras de la sede de la Agencia de Investigación Criminal (AIC). El pasillo que se transformó en escena del crimen se abre sobre Ayacucho al 4400, frente a una empresa de transporte, y se ramifica por las entrañas de la manzana delimitada por Benito Juárez, Uriburu y Medici. “La verdad es que nadie sabe que estaba haciendo el muchacho por acá. Pero en el barrio con los días todo se va a saber”, refirió un vecino.

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El cuerpo de Orellano quedó a uno de 30 metros de la boca de ingreso justo antes de un pequeño descanso en el que el pasillo se abría como los dedos de una mano de Ayacucho hacia el río Paraná. A media mañana de este sábado un mazacote de barro y sangre marcaba el lugar exacto donde Orellano cayó de boca al piso tras ser baleado.

En el lugar los peritos criminalísticos secuestraron cuatro vainas servidas calibre 9 milímetros, que se condicen con las detonaciones que los vecinos dijeron haber escuchado. La investigación del crimen quedó en manos del fiscal Patricio Saldutti, quien comisionó a efectivos de la AIC para que trabajaran en la escena del asesinato a la búsqueda de potenciales testigos.