Un falso pasajero le disparó al conductor después de arrebatarle el celular y el dinero. La víctima fue manejando hasta el hospital para pedir ayuda
Viernes 04 de Julio de 2025
La policía de la ciudad de Santa Fe reportó este jueves un robo violento a un taxista. De acuerdo a la denuncia, el chofer sufrió la amputación de un dedo debido a un balazo mientras el ladrón emprendía la huida con el botín.
El asalto ocurrió a la noche en el barrio Villa del Parque. El delincuente escapó con 50.000 pesos en efectivo, documentación personal y el teléfono móvil del conductor que lo había llevado hasta la esquina de Centenera y Cristo Obrero.
Las fuerzas de seguridad provinciales confirmaron que el joven de 29 años reanudó la marcha con el auto para ir hasta el Hospital José María Cullen. El parte médico indica que sufrió lesiones graves en la mano izquierda, pero quedó fuera de peligro y no requirió internación.
Un taxista baleado a quemarropa en un robo
A la hora de reconstruir el episodio, los investigadores confirmaron que Matías Nahuel Cisneros inició el viaje sobre la calle Luciano Molinas. En su declaración no puedo precisar la altura a la que recibió al pasajero, pero ratificó que el ladrón recién puso manos a la obra cuando llegaron a destino.
Antes de pagar y bajarse, el asaltante sacó un arma de fuego y amenazó al conductor del Fiat Siena. Abrió entonces fuego a quemarropa y abandonó el lugar con el celular y la plata robados a la víctima.
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A pesar de las lesiones y la sangre, el chofer consiguió tomar el volante nuevamente y fue al centro de salud por sus propios medios. El personal de guardia comprobó entonces que tenía el meñique izquierdo amputado por el impacto de una bala.
El conductor llegó al nosocomio a bordo de uno de los autos habilitados por la Municipalidad de Santa Fe. Después de recibir las curaciones correspondientes, se retiró con el alta hospitalaria.
Investigación y peritajes
La primera entrevista al taxista se llevó a cabo en el destacamento 11° de la Policía de Santa Fe. A partir de esta declaración, los agentes dieron aviso a la Jefatura de la Unidad Regional I y al fiscal de la unidad de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Carlos Lacuadra, que ordenó una serie de medidas para esclarecer el caso.
La Policía de Investigaciones (PDI) se hizo cargo de los peritajes criminalísticos del vehículo. Dentro del habitáculo secuestraron una vaina servida calibre 9 milímetros, correspondiente a un arma de guerra. Por otra parte, el funcionario a cargo de la causa solicitó el relevamiento de cámaras de videovigilancia en el trayecto del coche y el análisis del GPS del celular robado para tratar de identificar al agresor.