Un quiosquero fue baleado al resistirse a un asalto
Los tres balazos resonaron el lunes a la noche en una esquina del barrio Echesortu poniendo fin a un violento intento de robo. Gustavo Adolfo Labombarda estaba detrás del mostrador de su quiosco y se desplomó malherido al suelo al ser alcanzado...

Miércoles 28 de Mayo de 2008

Los tres balazos resonaron el lunes a la noche en una esquina del barrio Echesortu poniendo fin a un violento intento de robo. Gustavo Adolfo Labombarda estaba detrás del mostrador de su quiosco y se desplomó malherido al suelo al ser alcanzado por los disparos que le efectuaron dos ladrones que pretendieron entrar al local y se toparon con su negativa a abrirles la puerta. Anoche, el hombre permanecía internado en estado delicado en el Heca, y al mismo tiempo sus vecinos se reunían con la policía.

  Labombarda tiene 42 años y hace 6 que abrió un salón de ventas en la ochava noroeste de Zeballos y Cafferata, a unos 30 metros de la escuela San Miguel Arcángel. A las 20.30 de anteayer, casi todos los comercios de la barriada habían cerrado. Labombarda también bajó la persiana, pero siguió atendiendo a través de una reja.

  En esas circunstancias, una pareja joven llegó al quiosco. Algunos testigos dijeron a los pesquisas que arribaron en una moto. Otros, en cambio, señalaron que iban en un Fiat Duna. Lo cierto es que descendieron del vehículo y se acercaron al comercio. Labombarda los vio con sospechas desde atrás del mostrador, como a sabiendas de que lo iban a asaltar. No obsante, se acercó a la puerta para atenderlos.

 

Por entre las rejas. "No está claro si le pidieron un atado de cigarrillos o directamente le exigieron que abrá la puerta y les entregue el dinero", dijo un portavoz policial. Y abundó: "Ante la negativa del comerciante, los delincuentes lo balearon y huyeron sin llevarse nada". Tres disparos impactaron en el cuerpo de Labombarda: uno le atravesó el abdomen y le perforó el intestino; otro le ingresó en la pelvis y un tercero le rozó una pierna. Anoche, el hombre estaba internado en el Heca. "Tuvimos que suturarle las heridas provocadas en el intestino delgado", explicó Ricardo España, jefe de guardia del hospital.

  En tanto, anoche los vecinos del comerciante atacado se congregaron en la esquina de San Nicolás y Zeballos para debatir las condiciones de inseguridad que padecen junto a representantes de la comisaría de la zona. l