Lunes 01 de Marzo de 2010
Jorge Mendoza, un suboficial de la Prefectura Naval, salvó su vida de milagro el sábado a la noche. Un proyectil disparado por uno de los motociclistas que lo asaltaron mientras caminaba con su esposa por 9 de Julio al 2900 le rozó la cabeza. El violento desenlace ocurrió cuando el suboficial se identificó "como policía", según contó, y entonces uno de los ladrones gatilló un revólver. El suboficial asaltado alcanzó a disparar dos tiros intimidatorios y permanecía anoche internado en un sanatorio privado, aunque su vida no corría peligro.
Mendoza es un suboficial de primera de 49 años y trabaja en la delegación Arroyo Seco de la Prefectura Naval. A las 23.10 del sábado caminaba con su esposa, Eva Claudia, por 9 de Julio en dirección a Suipacha. Mendoza estaba de franco y planeaba ir a cenar con la mujer a un restaurante.
Cuando se acercaban al local distinguieron una moto de color gris que imprevistamente se subió a la vereda con "las luces apagadas". El acompañante del conductor —un muchacho vestido con vaquero y remera— se bajó del vehículo y emboscó a la pareja. "Nos apuntó con un revólver y nos pidió la plata, los celulares y la cartera de mi esposa", contó Mendoza ayer al mediodía en el sanatorio Plaza, donde estaba internado con la cabeza vendada.
En ese momento, lo primero que atinó a hacer el suboficial fue proteger a su esposa y le entregó al asaltante su billetera con 450 pesos. "Ya te di la plata. Así que ahora andate", contó el uniformado que le dijo al ladrón. Sin embargo, el asaltante no estaba conforme con esa suma y le exigió a Mendoza más dinero. El hombre le explicó que no tenía más efectivo pero el maleante replicó pidiéndole la cartera de Eva.
Efecto inverso. En ese momento el suboficial le anunció al ladrón que "era policía" para tranquilizarlo, pero logró el resultado contrario. El asaltante volvió a encañonarlo con un arma de fuego. "Levantó el revólver. Yo me alejé de mi esposa y me disparó, pero no me impactó en el cuerpo. Entonces saqué mi arma reglamentaria, la cargué y le hice dos disparos a las piernas para asustarlo. En el intercambio de balazos, él volvió a dispararme y un proyectil me impactó en la cabeza", recordó el suboficial a LaCapital.
El proyectil rozó el parietal izquierdo de Mendoza, arriba de la oreja, recorrió unos centímetros y salió a la altura de la nuca. "El disparo me provocó un corte en el cuero cabelludo y se lastimó una vena que sangró mucho", explicó. Tras el tiroteo, el ladrón corrió hacia donde estaba su cómplice y se trepó a la moto Suzuki de color gris que conducía su socio.
Los ladrones se marcharon por 9 de Julio hacia Riccheri. En esa calle doblaron a la izquierda, se subieron a la vereda y luego se esfumaron por Mendoza. "No sé si el ladrón resultó herido. Además, cuando se escaparon yo no tiré nuevamente porque estaba preocupado por saber cómo estaba mi esposa", dijo el suboficial.
El hombre quedó tendido en la vereda mientras Eva, en medio de un ataque de nervios, se contactaba con la fuerza a la que pertenece Mendoza. Un rato después, el jefe de la delegación Arroyo Seco de la Prefectura, prefecto Néstor Kiferling, llegó al lugar para auxiliarlo acompañado por vehículos de esa fuerza.
Poco después al suboficial lo llevaron a la comisaría 6ª, que controla la zona donde ocurrió el suceso. En la dependencia policial brindó un relato preliminar del episodio en el que fue baleado. Tras el trámite policial fue derivado al Sanatorio Plaza. Allí los médicos le suturaron la herida que tenía en el cuero cabelludo y decidieron que quedara internado en observación.
El del sábado no fue el primer asalto que sufrió el uniformado, pero sí el más cruento. Los otros hechos habían ocurrido en su casa cuando Mendoza y su esposa no estaban en la propiedad. "Esos robos no fueron importantes porque se llevaron cosas de poco valor", comentó mientras se reponía de la herida.
Visita
El saliente jefe de la Unidad Regional II, comisario Oscar Barei, acudió ayer a la mañana al Sanatorio Plaza para interiorizarse del estado de salud del suboficial Jorge Mendoza y conocer los detalles del violento suceso en el que resultó baleado el integrante de la Prefectura. La investigación del caso quedó en manos de la comisaría 6ª.