Toma de rehenes en Villa Adelina: cuatro delincuentes fueron detenidos
Dos delincuentes que huían de la policía tomaron esta mañana a cuatro personas de rehenes, entre ellas a un chico de solo 5 años, en una casa de Villa Adelina, en el norte del conurbano bonaerense, y tras una hora y media de deliberaciones, se entregaron.

Martes 12 de Febrero de 2008

 Dos delincuentes que huían de la policía tomaron esta mañana a cuatro personas de rehenes, entre ellas a un chico de solo 5 años, en una casa de Villa Adelina, en el norte del conurbano bonaerense, y tras una hora y media de deliberaciones, se entregaron.

En en hecho fueron detenidos previamente otros dos delincuentes de la misma banda, un menor de edad y una joven que resultó herida en una pierna en un tiroteo con la policía.

Por otra parte, una mujer de 62 años, hija de la dueña de casa donde transcurrió la toma, quien se encontraba en el lugar, y que aparentemente logró escaparse de sus captores, fue golpeada en la cabeza y recibió una herida cortante en uno de sus ojos, por lo que debió ser trasladada a un centro asistencial de la zona, aunque fue dada de alta enseguida.

Los hechos se iniciaron a pocas cuadras, cerca de las 9.30, en Ucrania y Pedernera, donde una banda integrada al menos por cuatro delincuentes intentó asaltar una vivienda y se enfrentó a tiros con la policía, que había llegado alertada por el aviso de un vecino.

Al producirse la detención de dos de ellos, los otros dos malvivientes lograron huir a la carrera, llevándose como escudo a la dueña de casa, que llegaba en su auto, junto a su hijo de 5 años.
Los dos ladrones, con la rehén tomada del cuello, según relató una vecina, y el hijo de aquella, se metieron por la fuerza en una casa ubicada en El Indio 837, a escasas cuadras del lugar.

Se trata de una casa modesta, de rejas bajas, donde vive una mujer de 83 años, y cuya hija, de 62, de nombre Norma, tiene su vivienda al lado.
Norma, al escuchar los tiros, acudió a la casa de su madre en prevención de que pudiera pasarle algo.
Premonición o no, lo cierto es que pocos minutos después se oyeron patadas en la puerta, que los malvivientes lograron romper y así pudieron entrar y tomar también de rehén a la mujer y a su madre.

“Sentimos ruidos fuertes y mi hijo me dijo: 'son tiros'. Lo primero que hice fue correr a lo de mi mamá, que vive al lado. Enseguida sentí que empezaron a patear la puerta”, comenzó relatando Norma, mientras recibía las primeras atenciones en una ambulancia.

Dijo que, tras romper la puerta, los delincuentes ingresaron: “uno, que era el que más gritaba, me empezó a pegar; le agarré el revólver, me tiraron al sofá y me seguía dando”, prosiguió contando con sorprendente tranquilidad.

Al acudir la policía y luego de producirse una prolongada negociación, que duró cerca de una hora y media, según relató posteriormente Adrián Longo, comisionado de la Departamental San Isidro, alrededor de las 11 los delincuentes se entregaron ante la presencia de un fiscal, de apellido Frutos.

A los delincuentes se les secuestraron dos pistolas de grueso calibre, consideradas por el jefe policial como armas de guerra.(DyN)