"Sucio", el apodo que condujo al acusado de un ataque homicida con trasfondo narco
Brian C., de 20 años, fue imputado este lunes como quien mató a tiros a Federico Picerni y dejó dos heridos en septiembre pasado. Disputas entre bandas, el móvil del crimen

Lunes 01 de Noviembre de 2021

Uno de los atacantes se quedó en el auto, el otro bajó y descargó al menos ocho tiros contra tres jóvenes que conversaban en la entrada a un monoblock de pasaje Lejarza al 5600, en la zona oeste. Con esa mecánica fue ejecutado a fines de septiembre Federico Noel Picerni, el hijo de un sargento retirado, y resultaron heridos su hermano y un amigo que aún está internado en terapia intensiva con una bala en la cabeza. Los testigos del crimen aportaron un nombre y un apodo de los ejecutores: “Hugo” y “El Sucio”. El primero fue imputado el viernes como el conductor del vehículo y el segundo quedó este lunes en prisión preventiva como el autor de los disparos. La investigación fiscal llegó a ellos a través de sus perfiles de Facebook y reveló un complejo trasfondo de disputas por narcotráfico.

Ese es el contexto del que dio cuenta el fiscal Patricio Saldutti al imputar a Brian “Sucio” C., de 20 años, como coautor de dos intentos de homicidio agravados por el uso de arma y uno consumado; delitos por los que el juez Carlos Leiva le dictó la prisión preventiva por el plazo legal de dos años. La cuestión de la disputa por drogas se consolidó como el móvil del ataque en la audiencia de la mañana del lunes. Según la imputación, quienes lo cometieron serían integrantes de la banda del “Narigón” Julio. Una organización afincada en el barrio del sudoeste conocido como Bajo Campbell o Bajo Cullen, en la zona de Cullen al 3400, que mantenía disputas con alguno de los baleados.

Los allegados a las víctimas mencionaron a “Narigón” como un narco al que reportaban como vendedores los dos involucrados en el crimen. Al revisar el perfil de Facebook de este hombre, entre sus contactos aparecieron los ahora acusados Hugo M. y Brian C. Se precisaron sus domicilios para librar las órdenes de captura y fueron imputados con diferencia de cuatro días.

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Ese grupo, según la pesquisa, está enfrentado a la banda de Pablo Nicolás Camino, imputado hace veinte días junto a otras quince personas por integrar una asociación ilícita a órdenes del jefe de Los Monos Ariel “Guille” Cantero que cometía todo tipo de delitos -desde usurpaciones a homicidios- para garantizar poderío territorial en la venta de drogas. La organización operaba dividida en células y uno de los barrios bajo su dominio era, justamente, Bajo Cullen.

Camino cumple además una condena a 24 años de prisión como uno de los cuatro presos que mataron de 36 puñaladas en la cárcel de Coronda a su compañero de celda Rubén Ariel “Tubi” Segovia en abril de 2018. Era un referente de la barra brava de Newell’s aliado al clan Caminos y acusado de ordenar asesinatos. Su hermana Marcela Díaz había sido ejecutada en enero de 2018 en la misma cuadra donde ocurrió el crimen de septiembre pasado.

Ataque

El pasado 27 de septiembre Federico Noel Picerni estaba en el ingreso al edificio donde vivía en Lejarza al 5600, en barrio Triángulo, conversando con su hermano y otros amigos. Eran cerca de las 18.30 cuando se detuvo frente a ellos un auto del que bajó un tirador que se acercó y abrió fuego. Picerni, hijo de un sargento retirado de la policía rosarina, recibió un impacto en la cabeza y murió en el lugar. Su hermano Facundo Ariel, de 22 años, fue herido en un glúteo. Kevin Hernán B., de 23, recibió un balazo en la cabeza por el que continúa internado en grave estado a un mes y cinco días del ataque. En la escena quedaron ocho vainas servidas calibre .380.

Federico fue presentado entonces como un muchacho que estaba bajo la mira de la Justicia federal por una causa de drogas tras un operativo de marzo de 2018, pero la investigación a cargo de Saldutti no acreditó ese antecedente. Cuatro años antes, en septiembre de 2017, había sido vinculado al homicidio de Brian Chamorro, cuyo cuerpo fue hallado el 26 de julio de ese año en el ingreso al Parque Regional Sur, en Villa Gobernador Gálvez. Sin embargo quedó en libertad y finalmente le imputaron la portación ilegal de un arma cuando iba en moto con Ariel Maximiliano “Chanchón” Cantero, uno de los hijos del fundador de Los Monos que en marzo de 2020 fue condenado a 14 años de prisión por matar a un policía.

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Las otras víctimas también estaban vinculadas a causas penales. Facundo Picerni tenía un pedido de captura activo por portación ilegal de arma de marzo de 2017 y estaba bajo el beneficio de la prisión domiciliaria. Kevin B. tiene anotaciones judiciales por una tentativa de robo simple con secuestro de arma de abril de 2016 y el secuestro de una moto con captura de octubre de 2018. No está claro aún a cuál de las víctimas iba dirigido el ataque: la familia de Picerni aseguró que buscaban a Kevin B. mientras que los allegados a éste muchacho afirmaron lo contrario.

De todos modos los testigos coincidieron en señalar como los atacantes a “Hugo” y “El Sucio”, a quienes la pesquisa llegó a través de publicaciones de Facebook donde aparecen conectados con “Narigón”. Uno es Hugo Alberto M., quien el viernes fue imputado como el conductor del auto Peugeot 206 o 207 que frenó delante de las víctimas. En tanto que “Sucio” es el apodo de Brian Alexis C., de 20 años. El 10 de julio de 2020 sobrevivió a un ataque a balazos en Sanguinetti y Sola. Su madre era la pareja de Cristian Ariel Bosco, quien murió el pasado 4 de mayo en el Heca donde estaba internado desde el 14 de abril, cuando fue atacado desde un Citroën C3 en Viamonte y Fraga.

Del auto que se detuvo en Pedro Lino Funes y Lejarza, según la imputación, bajó Sucio y efectuó “múltiples disparos de arma de fuego hacia donde se encontraban las víctimas”. Luego subió al auto y se fue. Entre las evidencias que citó el fiscal figuran testimonios de allegados a las víctimas, fotos aportadas por ellos y de sus perfiles de Facebook, registros de cámaras de vigilancia cercanas y la declaración de un testigo de identidad reservada. De estos testimonios surge que “Huguito” trabajaba vendiendo droga para Narigón, de quien también se aportó su perfil de Facebook.