Martes 03 de Junio de 2008
Enrique Carreras o Alfredo Casero pudieron comprar la idea para un corto de aventuras: un camión térmico que se detiene en el frío matinal con la carga al tope, el chofer que se baja a hacer una entrega en un shopping y un ladrón furtivo que se manda al volante del vehículo en marcha, pone primera y se pierde con una carga de... 30 mil medialunas crudas.
El intrincado caso policial quedó resuelto a medias: el furgón de alimentos refrigerados apareció a las tres horas, abandonado a veinte kilómetros del lugar del golpe, merced a un llamado piadoso a la empresa damnificada de parte del mismo ladrón. Hasta anoche, sin embargo, el enigma sobre el destino de los millares de medialunas frescas no estaba despejado.
Qué rico. Si los bandidos disponen de equipo de refrigeración en su guarida, con la carga que robaron tienen para complementar los mates de esta vida y de varias reencarnaciones. El intruso al volante escapó a bordo del furgón Fiat Iveco que encontró estacionado y con el motor regulando en Junín y Monteagudo, sobre uno de las colectoras laterales del Alto Rosario.
Es imaginable la desesperación de Andrés C., de 27 años, que vio como el utilitario blanco se perdía con la carga de 200 bultos conteniendo, cada uno, 150 medialunas, todas destinadas a un reparto que acababa de empezar. Tenía dos entregas que hacer en la zona: una en el centro comercial y otra en en la estación de servicio Shell situada justo frente a su ingreso.
Pasaban las 9.30. Había dejado en marcha a propósito el vehículo, porque esa es la condición de que la cámara térmica mantuviera refrigerado el producto que transportaba, para no cortar la cadena de frío. El ladrón, seguramente, habrá agradecido.
Para el hallazgo del furgón térmico ayudó una llamada anónima. Todo sugiere que la hizo el mismo ladrón, que aprovechando la documentación en el vehículo que se había llevado contactó a la empresa y dejó un claro y escueto mensaje. "Busquen la camioneta de las medialunas en Roldán".
Le faltó precisar que hablaba sólo de la camioneta, no de las medialunas. El furgón quedó estacionado por calle Urquiza, a metros de una estación de servicio en la ruta 9, que a esa hora, las 12.20 del mediodía, estaba perdida entre otros vehículos de proveedores de comercios.
Un encargo. Los oficiales que hicieron el sumario en la comisaría 8ª no creen que la partida robada haya servido a un propósito benéfico ni ido a completar el desayuno de alguna multitud reunida al efecto.
"No tenemos certezas, pero una hipótesis razonable es que esta carga ya estaba colocada ante un comprador antes de ser robada. Es una cantidad importante de mercadería y el valor económico no es menor. Es posible que ayer alguien haya vendido medialunas a mucho menos de su costo habitual", dijo Ariel Sánchez, subjefe de la comisaría de Thedy 375.
El valor de la carga robada fue apreciado en 20 mil pesos. La cantidad de gente que ayer masticó de arriba no pudo ser estimada.