Miércoles 11 de Junio de 2008
A pesar del imprevisto sufrido en medio del atraco, un par de ladrones logró robar 102 mil pesos en efectivo y 60 tarjetas telefónicas de un rapipago y locutorio del microcentro rosarino. El botín podría haber sido mayor si la llamarada del soplete que usaron para abrir la caja fuerte del local no les hubiese chamuscado varios fajos de billetes que quedaron destrozados en el lugar. Una fuente policial señaló que el comercio está protegido por un sistema de alarma, pero que al momento del golpe no funcionó.
El atraco fue concretado con la modalidad escruche (en ausencia de personas) en un negocio polirrubro situado en Mitre 821. Allí hay un locutorio, un quiosco y un stand de artículos de telefonía móvil. Además, en la parte posterior del local funciona un rapipago.
Cerca de las 7.30 de ayer, un empleado llegó al negocio para abrir pero se sorprendió al distinguir que la puerta estaba forzada y que dentro del local había un descomunal desorden. Entonces se contactó con el dueño del comercio, Gustavo D., para anunciarle que habían recibido la visita de ladrones. Cuando el propietario llegó al lugar, ambos ingresaron y fueron hasta el lugar donde está el mostrador del rapipago y la caja fuerte.
Sopleteada. Entonces se sorprendieron con lo peor. La caja había sido solpeteada y faltaba plata de su interior además de haber quedado tirados algunos fajos de billetes quemados. Al respecto, el relato de las fuentes policiales no es coincidente: mientras un jefe de la fuerza señaló que los ladrones abrieron la caja de seguridad con una amoladora, otro oficial sostuvo que lo hicieron con un soplete. Lo concreto es que el dueño del negocio distinguió que había un sinnúmero de billetes carbonizados por el fuego.
A su vez, Gustavo D. denunció que se habían esfumado 100 mil pesos que, al parecer, los ladrones lograron rescatar del fuego. El comerciante también declaró que desaparecieron 2 mil pesos de la caja chica y 60 tarjetas telefónicas. Uno de los oficiales consultados señaló que un detalle llamó la atención de los investigadores que levantaron huellas en el local. "Encontramos trozos de papel en la caja fuerte. Tal vez los pusieron los ladrones para proteger los billetes", comentó el portavoz policial.
El otro incidente que remarcaron los pesquisas es que el sistema de seguridad del negocio no se activó durante el tiempo que duró el atraco, pero llamativamente sí funcionó ayer a la mañana cuando el dueño del negocio arribó al local alertado por su empleado.