Jueves 25 de Febrero de 2010
"Acá nos consagramos", exclamó uno de los tres asaltantes que el martes a la noche irrumpieron en una vivienda de la zona sur de la ciudad. Lo dijo tras lograr abrir una caja fuerte que había empotrada en la pared de un dormitorio y mientras el hijo del dueño de casa, un adolescente de 15 años, observaba resignado y el cañón de un arma de fuego apuntaba a su cabeza. En el cofre había 400 mil pesos, una gran cantidad de alhajas y un revólver.
El atraco ocurrió en una coqueta casa de dos plantas situada en avenida del Rosario al 400, en la zona sureste rosarina, alrededor de las 20.30 del martes. A esa hora Alexis R., de 15 años, llegó a la vivienda mientras su madre y su padrastro, José Campos (fabricante de repuestos agrícolas), estaban de vacaciones en Mar del Plata. "El pibe no viajó con sus familiares porque mañana (por hoy) tenía que rendir una materia en la escuela secundaria", explicó el comisario Miguel Oliva, jefe de la comisaría 11ª.
Cuando Alexis ya estaba en el quinto escalón que lo llevaba a su dormitorio de la planta alta, fue sorprendido por el paso presuroso de un hombre encapuchado. El chico intentó escapar, pero el intento fue infructoso ya que otro desconocido con el rostro cubierto lo paralizó. "Lo agarraron de la remera, le pusieron una toalla en la boca para que no gritara y lo apuntaron con un arma", comentó el oficial consultado.
Con la situación controlada los maleantes le exigieron a Alexis que les develara el lugar donde tenía "la plata". Entonces, los ladrones y el adolescente amenazado comenzaron a recorrer la propiedad en búsqueda del dinero. Atemorizado, el muchacho terminó diciéndoles a los maleantes que en el dormitorio matrimonial había un caja fuerte y hacia allí fueron. Pero los ladrones tropezaron con una dificultad inesperada: el chico no conocía los números de la clave para abrir el cofre empotrado en la pared.
Golpeado. Intimidado por las trompadas que le propinaron los malhechores, Alexis sólo atinó a decir que no sabía abrir la caja, y como respuesta recibió una dura advertencia: "Te vamos a matar, te vamos a matar". Sin embargo, los delincuentes terminaron aceptando la confesión de la víctima y entonces uno de ellos se contactó a través de un celular con un cómplice que presuntamente esperaba afuera de la casa. "Vení rápido con el bolso", fue la orden.
Un rato después, a bordo de una moto, un tercer maleante llegó al lugar con una amoladora. Con esa herramienta los ladrones lograron perforar la caja fuerte y apenas divisaron los fajos de billetes se mostraron exultantes. "Acá nos coronamos", exclamó con alegría uno de los maleantes cuando se percató de la cuantiosa suma de dinero que había en la caja. Sin embargo, los ladrones no se confomaron con ese botín y empezaron a recorrer todos los rincones de la casa para llevarse "una gran cantidad de joyas" y un revólver del dueño de casa.
Los maleantes se marcharon, pero Alexis se quedó tendido en el piso unos 25 minutos hasta que se convenció de que ya estaba solo. Entonces escaló al techo de una casa lindante para pedir ayuda a unos vecinos y poco después de la medianoche salió a la calle para ir hasta la casa de una tía, situada en la zona oeste. Entonces descubrió que los ladrones habían entrado a su casa forzando una puerta lateral que se conecta con el garaje.
En compañía de su tía, Alexis fue a la comisaría 11ª para denunciar el atraco. En la seccional el muchacho comentó, según una fuente policial, que unos días atrás el padrastro había vendido un campo ubicado en la provincia de Santiago del Estero. Por lo tanto, los pesquisas presumen que los ladrones se llevaron una parte o la totalidad del dinero de esa transacción. El adolescente también se lamentó porque antes de salir de su casa "se olvidó" de activar el sistema de alarma con sensores que tiene la propiedad.
Ayer a la mañana, un cronista de LaCapital llegó a la casa de avenida del Rosario al 400 para conocer la versión del suceso. "Disculpame, pero prefiero no hablar", dijo con amabilidad una hermana de Alexis a través del portero eléctrico.
De regreso
José Campos, víctima del atraco en avenida del Rosario al 400, es propietario de una fábrica de resortes para maquinarias agrícolas. Ayer tuvo que regresar de urgencia desde Mar del Plata, donde vacacionaba junto a su esposa, tras ser notificado del hecho. En la comisaria 11ª lo esperaban para que brindara detalles del botín sustraído.