Quién es el hombre que resultó quemado mientras la policía intentaba reducirlo

El fiscal Matías Edery espera las pericias para determinar que sucedió. En el lugar había un bidón de nafta

16:19 hs - Viernes 20 de Marzo de 2026

Pablo Olivetti, el empleado de una empresa de seguridad que sufrió múltiples quemaduras cuando reclamaba 3 millones de pesos de sueldo adeudado al dueño de la empresa de seguridad en la cual trabajaba, es oriundo de Villa Gobernador Gálvez y se desempeña en "Servicios de Sol" desde el 2025. Al parecer la empresa no sólo tenía una deuda de sueldo con el sino también con otros vigiladores.

Quienes lo conocen lo definen como un hombre tranquilo que en ningún momento hubiera pensado en prenderse fuego a lo bonzo como forma de presión para cobrar una deuda. A sus 37 años tuvo varios trabajos y la relación con el titular de la empresa, Nicolás P., fue buena hasta que "se cansó de que le prometieran cosas y no le cumplieran", como aseguró Bárbara, su actual pareja y con quien hace 11 meses comparte la casa de Villa Gobernador Gálvez.

Bárbara contó que el empleador de su pareja "le prometió que lo iba a poner en blanco y por eso él llegó a trabajar hasta 32 horas seguidas, estaba muy esperanzado con eso". Pablo es padre de una niña de 4 años y, según su pareja, con "parte de esa plata que le debían tenía que asistir a su hija y ver si conseguía otro trabajo". La idea de Pablo era poder sacar su moto del corralón, donde la habían llevado desde hace un tiempo por infracciones, para intentar por el lado de hacer repartos o bien un servicio de Uber. "Pablo cargó mucha bronca, pero en ningún momento pensó en prenderse fuego", aseguró Bárbara.

Un día de furia

Los hechos que tienen a Pablo en grave estado se desencadenaron el 13 de marzo pasado cuando llegó a la empresa donde estaba destinado; "Expreso For Zap", y allí se comunicó con su empleador para reclamarle el dinero adeudado. Minutos después el gerente de la empresa de logística llamó a la policía. Así, varios agentes intentaron disuadirlo y finalmente le dispararon con una pistola eléctrica Taser para intentar reducirlo y sacarlo de esa situación violenta.

"No sabemos todavía si fue un mal uso de la Taser de parte de la policía lo que ocasionó el accidente. En ningún momento se ve que Pablo se hubiera rociado con nafta y tampoco le dice a Nicolás (su empleador) que estaba en esa situación como para apretarlo", dijo su pareja.

Los compañeros de Pablo le comentaron a la mujer que en la garita había un bidón con nafta, que se usa habitualmente en la empresa para limpiar elementos, y que es probable que la chispa de la pistola haya golpeado el bidón o entrado directamente en el interior.

Barbi comentó que Pablo no estaba ni deprimido ni descontrolado. "Es un hombre con mucha fuerza y esperanza de mejorar. Es tranquilo y callado"