Sábado 22 de Julio de 2023
La comuna de Sancti Spíritu atraviesa sus horas más dolorosas. El pueblo de 4 mil habitantes ubicado a 210 kilómetros de Rosario tuvo que soportar una muerte joven, prematura e inexplicable por los ribetes del caso. Se trata del asesinato a sangre fría de Franco Demarchi, un muchacho de 28 años integrante de una familia que dedicó toda su vida a la actividad agropecuaria como contratistas rurales y este viernes murió en una emboscada mientras esperaba cerrar la compra de una moto en Santa Fe.
Hijo de Rubén Demarchi y Adriana Ricardino, y hermano de Lucía, Belén y Juan Martín, Paco —como lo llamaban sus familiares y amigos— solía pasar sus días entre el campo, puesto que era contratista rural, la familia y los asados con amigos, aunque, paradójicamente, no era muy amante de las motos, tal como le comentaron allegados a La Capital luego del funeral celebrado en aquella localidad ubicada en el departamento General López. "Era un excelente pibe y lo mataron como a un perro", lamentaron.
Quienes lo conocían afirmaron que siempre se lo veía a Paco trasladarse a bordo de la Ford Ranger 4x4 blanca con la que viajó junto a su amigo Santiago a la capital provincial. También comentaron que sus amigos lo "embromaban" porque no solía andar en moto hasta que un día comenzó a buscar y le gustó una que publicaban por el Marketplace de Facebook. Era una Honda Tornado con domicilio en Santa Fe, a nada más y nada menos que 370 kilómetros de Sancti Spiritu. Sin embargo, según comentaron estaban todas las condiciones dadas, tanto económicas como administrativas para efectuar la compra, sólo restaba ir a buscarla.
"Llamó mucho la atención lo que ocurrió porque el primer contacto que hace con esta gente (sería una mujer) lo hace el primo porque Franco estaba buscando una moto, más allá de que era un chico que no solía andar en moto y por eso los amigos lo embromaban, pero el primo sí", comentó Hernán García, periodista de FM UNO para destacar la tarea de Lisandro Enrico, senador provincial por aquel departamento, a la hora de acelerar el traslado del cuerpo del joven hacia su pueblo natal para poder despedir sus restos.
Para los moradores del pueblo y la propia familia, el crimen sigue siendo un misterio por cómo se habían dado las condiciones y los recaudos que había tomado el joven previo a concretar el viaje a Santa Fe. "Lo extraño es que cuando le piden la documentación al vendedor, lo hacen chequear por la gestora del pueblo, Liliana Gauna, y es a partir de allí que van seguros a Santa Fe a buscar la moto porque no había dudas para pensar de una situación así como se dio", señalaron aún azorados por el asesinato.
>>Leer más: Emboscadas con asesinatos y heridos en medio de falsas ofertas en redes sociales
Según trascendió, la operación se acordó en $1.200.000 de la siguiente manera: Paco viajó en su Ranger acompañado por Santiago, pese a que en principio se iba a sumar un amigo más al viaje a la capital provincial; llevaba $600 mil en efectivo y la otra mitad de la operación en cuatro cheques.
"Es normal en un pueblo salir a buscar vehículos de afuera como Venado Tuerto, Rosario y alrededores. Además, en el perfil de Marketplace de Facebook, que estaba a nombre de una mujer, no notaron nada que llamara la atención, ya que además tenía más de mil amigos", señalaron.
De acuerdo a la versión que se comentaba desde este viernes y el sábado por la tarde en la parroquia de Sancti Spíritu, a Franco se le aparecieron "tres pibes" mientras aguardaba en marcha la llegada del vendedor con la Honda Tornado. Así, de un momento a otro se vieron sorprendidos junto a su amigo Santiago uno de los delincuentes a cada lado de las puertas y otro más en el frente.
"Puso primera y le gatilló el que estaba de su lado: dos tiros impactaron atrás de la oreja de los tres que le pegaron, por eso cuando la camioneta salió, se incrustó en esa casa (la que apareció en todos los portales)".
Con la habitual parsimonia y naturalidad bucólica que ostenta la realidad de todo pueblo, la noche anterior Franco había festejado el Día del Amigo y en esa cena ya estaban hablando del viaje que harían al otro día a la capital provincial. En principio iba a viajar acompañado con dos amigos y luego quedó uno.
Paco solía prestar servicios en la estancia Abolengo, ubicada a aproximadamente 15 kilómetros de Sancti Spiritu, donde junto a su madre y tíos se dedicaban al movimiento de suelos, fertilizaciones y otras actividades del quehacer rural.
Se sumó así a una lista de al menos cuatro víctimas asesinadas en la provincia de Santa Fe desde septiembre pasado en escenarios a los que llegaron tentados por ofertar imbatibles publicadas en las redes sociales. Eso sin contar los heridos por hechos similares.