Quedó preso por golpear a un policía al que le sustrajeron el arma
Un hombre fue imputado por una violenta agresión ocurrida la tarde del domingo en Pellegrini al 6000. Otros tres agresores no fueron identificados

Jueves 20 de Octubre de 2022

Un hombre de 35 años quedó preso por al menos dos meses luego de ser imputado por haber golpeado y desarmado, junto con tres cómplices, a un policía que había interceptado el auto en el que iban para identificarlos en la avenida Pellegrini al 6000. A la vista de muchos transeúntes y automovilistas que había en la calle, los agresores agarraron a trompadas y patadas a la víctima, jefe de tercio del Comando Radioeléctrico de Funes, y en un momento le arrebataron el handy y el arma reglamentaria. Uno de ellos le dijo a otro, además, que matara al oficial.

El violento episodio ocurrió el domingo a la tarde y terminó con un solo detenido, Cristian Matías B., conductor del auto en el que iban los agresores. El acusado fue imputado este miércoles de atentado contra la autoridad agravado, lesiones robo y amenazas calificadas por uso de arma. El fiscal Pablo Socca pidió la prisión preventiva por 90 días, la defensa postuló que quedara en libertad y el juez Nicolás Foppiani finalmente dictó la medida cautelar por el plazo de 60 días.

De la nada

El domingo a la tarde el subinspector Daniel Gudel estaba a cargo de su tercio del Comando Radioeléctrico de Funes y decidió ir hasta la cancha de Newell's donde algunos miembros de su equipo participaban del operativo en el estadio. A bordo de un móvil Volkswagen Amarok, pasadas las 18 ingresó a la ciudad por Pellegrini. Cuando llegó al cruce con Cullen vio un auto rojo, un VW Gol, que se le puso a la par.

“De la nada me empezaron a insultar, me decían barbaridades”, declaró la víctima, y aclaró que hasta ese momento jamás había visto ese vehículo. Ambos vehículos siguieron su marcha hasta que tuvieron que detenerse ante el semáforo en rojo del cruce con Garzón. Decidido a identificar a los ocupantes de ese auto y averiguar por qué lo habían insultado, el policía paró su camioneta detrás del Gol, informó el dominio del otro vehículo al 911 y bajó de la Amarok.

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El incidente se originó en el semáforo de Pellegrini y Garzón.

Mientras el policía se acercaba al VW el conductor de este auto, al que recordó porque llevaba puesta una camiseta de Central, se bajó junto a uno de sus acompañantes. “En todo momento con insultos para mí y la policía en general”, apuntó Gudel, que entonces decidió volverse para su camioneta y “pedir colaboración porque los veía exaltados”. Por su parte, el conductor del Gol y el otro hombre fueron con el policía, que les pedía que se alejaran porque ellos se ponían cada vez más agresivos y se le acercaban.

El subinspector subió a la Amarol, pidió refuerzos y volvió a bajar. “Ahí ya me empiezan a pegar. Me dan patadas y trompadas entre esos dos. Me tiran al piso y me pegan, hasta que en un momento siento que no tengo la pistola. Como entonces me estaban golpeando mucho, no recuerdo exactamente cuándo me sacan la pistola, que estoy seguro de que la tenía al bajar del móvil. Uno agarra la pistola y el otro le decía matalo, matalo”, relató a los investigadores el policía, que recibiendo golpes en el piso no podía ver nada, ni precisar quién le había arrebatado su arma.

La escena terminó con el policía tendido en el suelo y sus agresores yéndose en el Gol por Pellegrini hacia el centro. En un momento un joven se le acercó y le entregó la pistola. Gudel llamó al 911 y se quedó a esperar la ambulancia para luego ir a hacer los papeles del hecho a la comisaría 32ª.

"Le apuntaron"

La versión del policía fue corroborada y completada por un automovilista también detenido ante el mismo semáforo. “El policía quería identificar al del auto y éste no quería. El policía hablaba por el handy, creo que averiguando algo del dominio del auto, y entonces el que manejaba se bajó y empezó a pechear e increpar al policía, que todo el tiempo intentaba tomar distancia. En un momento el del auto se vuelve al Gol para escaparse, pero el policía se le puso adelante. Ahí se baja otra vez el que manejaba y el que iba al lado y le empiezan a pegar al policía, que tomaba distancia”, relató el testigo.

“En el forcejeo —añadió el testigo— el que iba como acompañante le roba la pistola al policía y lo apunta. El policía empieza a correr y tropieza, ahí se bajan los otros dos del auto y entre los cuatro empezaron a pegarle patadas y piñas. Luego uno, no recuerdo cuál, agarra el arma y la tira a la mano contraria de Pellegrini. Luego se suben los cuatro al auto y se van como si nada, el policía quedó tirado en el piso”.

“Varios vieron como le apuntaron al policía, que no podía ni hablar. Tenía mucho miedo, pobre”, agregó el testigo, que calculó que la golpiza se extendió por unos diez minutos y recordó que eran cerca de las 18.30. “Estaba lleno de gente y autos por la avenida”.

Nuevo encuentro

Enterados de la agresión sufrida por su compañero, varios efectivos policiales fueron en busca del VW Gol en el que iban los agresores. Minutos después, sobre las 18.30, el vehículo fue divisado en Cochabamba y Felipe Moré. Al volante estaba Cristian B. pero en el auto no había nadie más. Sí se recuperó en el vehículo la radio Motorola que le habían arrebatado al policía.

Gudel ya estaba haciendo el papeleo del incidente en la comisaría de barrio Godoy cuando se volvió a topar con el conductor del Gol cuando era ingresado en la seccional junto con otros dos hombres. “Tengo la completa seguridad de que el que tenía la camiseta de Central fue el que entró a la comisaría. No lo voy a borrar nunca porque pensé que me mataban. Eso no se me borra más”, declaró la víctima, que después se enteró de que le habían sustraído su handy hallado en el auto del sindicado como agresor.

Cristian B. fue imputado y quedó tras las rejas al menos hasta el próximo 15 de diciembre, a menos que la fiscalía presente antes del 14 de enero próximo el requerimiento acusatorio o un acuerdo abreviado, lo cual prolongará la cautelar hasta la audiencia preliminar o de abreviado. En cuanto a los cómplices del acusado, hasta el momento no fueron individualizados por los investigadores.