Protesta contra policía acusado de un asesinato
Familiares, amigos y vecinos se congregaron ayer a la mañana frente a los Tribunales provinciales para recordar a Pablo "Rusito" Espíndola, un joven de 26 años que hace un año fue asesinado de un balazo en la cabeza ante testigos por un suboficial de la policía rosarina, procesado por ese incidente. Los allegados al "Rusito"...

Martes 27 de Mayo de 2008

Familiares, amigos y vecinos se congregaron ayer a la mañana frente a los Tribunales provinciales para recordar a Pablo "Rusito" Espíndola, un joven de 26 años que hace un año fue asesinado de un balazo en la cabeza ante testigos por un suboficial de la policía rosarina, procesado por ese incidente. Los allegados al "Rusito", como lo llamaban en su barrio, fueron al Palacio de Justicia con motivo de la apertura del juicio al policía, Juan Marcelo Galmarini, de 41 años.

Los parientes del "Rusito" Espíndola no estuvieron solos. Los acompañaban familiares de Rubén Ortega y Esteban Cabral, dos jóvenes ejecutados el 4 de febrero del 2001. En ese momento, la policía presentó el suceso como un enfrentamiento, pero los allegados a los muchachos asesinados pusieron en tela de juicio la versión oficial del hecho y calificaron al incidente como un caso de gatillo fácil. Galmarini estuvo acusado por este doble homicidio. Fue juzgado y estuvo procesado. Pero resultó absuelto por el beneficio de la duda.

A las 9 de ayer, los familiares del "Rusito" llegaron a los Tribunales. Algunos portaban una parcanta con una leyenda elocuente. "Exigimos que le den 25 años de cárcel a Marcelo Galmarini", rezaba el cartel. Un rato después, Pablo Espínola y su hermano Ramón se reunieron con el juez de Sentencia Nº6 Julio César García. El magistrado recibió el expediente y ahora deberá analizar la causa.

Los familiares de Espíndola expresaron su malestar por la resolución de la jueza de instrucción, Alejandra Rodenas. Galmarini fue procesado por homicidio agravado. "Hay testimonios que comprometen a otro policía como cómplice del asesino, pero la jueza lo dejó afuera de la investigación", afirmó Pablo Espíndola, el padre del chico asesinado.

La queja se debió a que, según los familiares, la jueza no citó a declarar a testigos cuyos testimonios involucraban, según ellos, a otro uniformado. "El juez de Sentencia nos dijo que puede recibir los testigos que presentemos, pero no puede realizar una investigación", señaló Pablo. La pesquisa, según el padre del Rusito, debería concretarla la fiscal Nº8 Liliana Ditaranto a través de la búsqueda de pruebas.

El crimen. Pablo Espíndola murió el 25 de mayo de 2007. Según la reconstrucción judicial, Galmarini lo ejecutó de un tiro en la cabeza ante la vista de varias personas en la esquina de Uruguay y Magallanes.

Todo había comenzado porque el policía se oponía a la relación que su hija adolescente mantenía con el hermano menor del "Rusito". Galmarini, que en ese momento trabajaba en la Patrulla Urbana, era tan reacio a aceptar esa relación que decidió salir a perseguir al adolescente. Según contó en su momento, actuó así porque al parecer su hija le habría dicho que había sido golpeada por el chico.