Procesado por violar a una nena e intentar asesinarla
"Cuando me tiró al río me agarré de un palo para no caerme en las piedras con agua". Así, aferrada a las ramas de la barranca sobre el río Paraná, a la altura de avenida Francia, una nena de 7 años...

Viernes 14 de Diciembre de 2007

"Cuando me tiró al río me agarré de un palo para no caerme en las piedras con agua". Así, aferrada a las ramas de la barranca sobre el río Paraná, a la altura de avenida Francia, una nena de 7 años logró salvar la vida en octubre pasado cuando un hombre la condujo en bicicleta hasta una casilla de esa zona, la violó e intentó matarla arrojándola al río. Ramón Darío Silva fue detenido esa misma noche en su casa, confesó el ataque sexual y ahora fue procesado por delitos gravísimos, que contemplan penas de hasta 35 años de prisión.

  El juez de Instrucción Jorge Baclini procesó a Silva por abuso sexual con acceso carnal, agravado por el daño en la salud física y mental provocado a la criatura. A eso se le añadió otra grave acusación: la de intento de homicidio calificado por haber sido realizado para ocultar el otro delito y procurar su impunidad. En caso de ser condenado por esas figuras penales, a Silva podrían corresponderle entre 10 y 35 años de prisión. El procesamiento aún no está firme porque puede ser apelado.

  El albañil de 27 años confesó haber retenido a la nena en un local de videojuegos. Asumió que la trasladó en bicicleta y que luego abusó sexualmente de ella, aunque dijo que no recordaba haber intentado matarla porque estaba "borracho y drogado". Para el juez, sin embargo, no habría podido desplegar esa secuencia delictiva si hubiera estado ebrio. Evaluó que fue consciente de la criminalidad de sus actos y descartó que sea inimputable.

 

En un video. El episodio comenzó pasadas las 16 del viernes 26 de octubre. Esa tarde, una nena de 7 años que vive en Villa Banana le pidió permiso a su mamá para ir a la casa de una amiga a la salida de la escuela. Como no volvía, la mujer salió a buscarla. En una sala de videojuegos de Gálvez entre Valparaíso y Río de Janeiro supo que su hija había estado con un hombre mayor.

  La mamá presentó entonces una denuncia por la averiguación del paradero de la nena, que estaba vestida con un short azul, remera fucsia y sandalias. La dueña del negocio conocía a Silva por ser un cliente habitual y reveló que este hombre había estado después de las 16 tomando una cerveza y jugando al pool con la nena, a quien le dio 2 pesos para que se comprara un juguito Baggio.

 

Ensangrentada. Más tarde, alrededor de las 18.50, la nena apareció golpeada y ensangrentada en la zona del parque Sunchales. Desde allí fue trasladada al Hospital del Centenario, donde se constató que había sido abusada sexualmente. Esa noche, mientras dormía, Silva fue detenido en su casa de Rueda al 4100 donde secuestraron ropas y una bicicleta.

  Ante la psicóloga del Centro de Atención a la Víctima de Delitos Sexuales, la nena contó que el hombre la obligó a subir al canasto delantero de la bicicleta, que la amenazó de muerte para que no hablara y que en el trayecto le tapó la boca. Luego la obligó a entrar a una casilla de la barranca en Francia y el río donde la golpeó y sometió sexualmente. La chica alcanzó a correr pero el hombre la retuvo, la arrojó desde la barranca al río y escapó en bicicleta.

 

Testigos. La secuencia fue observada por unos chicos que les dieron aviso a dos pescadores. Estos hombres habían visto cuando Silva forzó a la nena a entrar a la casilla pero pensaron que se trataba de la hija. Luego la vieron salir "desesperada para arriba". Y también observaron cuando el abusador se ponía una remera oscura sobre otra blanca. Ellos rescataron a la criatura, que estaba "toda ensangrentada" entre unas piedras, a unos dos metros del río. "El tipo la tiró a la barranca para que cayera sobre las piedras, pero la niña alcanzó a agarrarse de unas ramas y cayó al pasto. Si hubiera caído sobre las rocas se mataba", declaró uno de los pescadores que la socorrió.

  Los médicos constataron las lesiones físicas de una violación en la nena. Según el informe psicológico, además, el ataque provocará "consecuencias subjetivas en todas las áreas de su vida, desde la sexual hasta la de relación cotidiana con el otro".

  También se comprobó que luego de la agresión Silva se encontró a tomar cerveza con un conocido, en un kiosco cercano a su casa. El hombre declaró en la causa y dijo que lo sorprendió la "frialdad" con la que actuó entonces Silva. El examen psicológico practicado a Silva evaluó que tiene una personalidad perversa que lo hace proclive a cometer hechos de estas características. l