Procesado por un crimen originado en viejas peleas
Diego Armando Aranda tenía 31 años y lo mataron en abril pasado. Un joven de 20 años quedó acusado del hecho y seguirá preso.

Miércoles 06 de Noviembre de 2013

Un balazo por la espalda mató el domingo 7 de abril pasado a Diego Armando Aranda, de 31 años, en la esquina de Matienzo y Virasoro, en la zona sudoeste rosarina. Viejas rencillas que Aranda mantenía en el barrio y que se desataron tras el crimen de su hermano Juan Carlos, dos años antes, le permitieron al juez de Instrucción Juan Carlos Vienna orientar la investigación por la cual ahora procesó a un hombre de 20 años y antecedentes penales al que le imputó homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. En el mismo fallo, dictó la falta de mérito para el cuñado de la víctima.

El crimen de Diego Armando Aranda sirve como botón de muestra respecto al aumento de la violencia en las calles rosarinas y de cómo el asesinato se ha vuelto una alternativa a la hora de dirimir conflictos. El hombre tenía 31 años, procedía de sectores populares y fue asesinado con un arma de fuego. A esos rasgos estadísticos se le agrega que en la historia de su crimen fue determinante el homicidio de su hermano, ocurrido el 23 de junio de 2011 en Gutenberg y Riobamba. A partir de aquel día Diego se enfrentó con los hombres que él entendió eran allegados al asesino de su hermano: un tal "Cachito" que fue detenido por el hecho.

Rencores. Así, cada vez que Diego se los cruzaba se peleaba con ellos. Eran su cuñado, Facundo Ezequiel "Rati" C., de 19 años; Fernando Ariel "Fer" Morel, de 20 años; y un tercer hombre conocido como "El chueco". En su declaración ante la Justicia, la concubina de Aranda contó: "Tenía mucho rencor por la muerte de su hermano y siempre se tiroteaba con Facundo (su cuñado) porque es amigo de «Cachito»" y agregó: "Facundo me dijo que no mataría a Diego porque es el padre de sus sobrinos".

El domingo 7 de abril a las 17 Aranda circulaba en su Honda Wave cuando un plomo calibre 6.35 lo impactó en el omóplato derecho. Su cuerpo y la moto quedaron sobre la calle y nadie le robó nada: tenía 22 pesos, un celular y un pen drive de 1 GB. Para la causa, no hubo testigos directos del crimen y cuando la concubina de la víctima llegó a la escena los vecinos le dijeron "fue tu hermano". Entonces la mujer fue a Tribunales y contó el contexto de peleas y enfrentamientos que se desataron a partir del crimen de Juan Carlos Aranda. El primero en ser detenido fue "Rati" y en su casa la policía le secuestró algunas municiones. El otro en caer preso fue Morel.

En su declaración "Rati" dijo que estaba comiendo un asado y que las municiones eran "de sus amigos". La coartada de Morel, en tanto, fue que había ido a la casa de sus tíos a mirar el partido que esa tarde River le ganó a Racing por 2 a 0. Al menos dos testigos dijeron haber estado mirando el juego con Morel y que él se retiró "15 o 20 minutos" después de terminar la transmisión.

Lo interesante de este detalle es que todos los testigos indicaron que el partido comenzó a las 16.15 y se prolongó hasta pasadas las 18. Un dato erróneo ya que comenzó a las 14.15 y terminó a las 16, una hora antes del asesinato de Aranda.

Otro dato que tuvo en cuenta el juez a la hora de dictar el procesamiento fue una pericia informática realizada en el celular de "Rati".

Mensajes. "Determinante es, en el caso de Fernando Morel, la pericia realizada al celular de Facundo C. De la misma surgen tres intercambios llamativos. En primer lugar, se obtiene que el contacto Fernando le solicita a C. que le haga entrega de su moto, lo cual corrobora que el imputado posee un vehículo de ese tipo. En segundo lugar, minutos luego del hecho, el imputado C. se comunica con «Jesi», quien aparenta ser la hermana de Fernando preguntando por éste y quien textualmente informa que había matado a Diego Aranda, que le había pegado un tiro, que su hermano no se encontraba con ella y que tampoco iría a dónde estaba C., en barrio Toba —tal como éste se lo sugirió— porque allí lo encontraría la policía. En tercer lugar, es de gran importancia el mensaje enviado por otro contacto a C. en el que se afirma que «Fer» le había dado un tiro a Diego, supuestamente en la nuca", se describe en la resolución. Una dato impreciso que motivó que Rati escribiera un mensaje: "Mirá, tímido el tipo".

Así el juez Vienna dictó el procesamiento de Fernando Morel por homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en calidad de autor, quien por pedido de la fiscal Lucía Araoz quedó en prisión preventiva, y la falta de mérito a ara Facundo Ezequiel "Rati" C. y cuñado de la víctima.