Por una patente, caen los acusados del violento atraco a un comercio
Un testigo anotó la chapa del auto en el que huían ladrones tras robar una pollería de Deán Funes al 600 La policía ubicó el vehículo y capturó a sus cuatro ocupantes. Uno purgó condena por un asesinato...

Miércoles 12 de Enero de 2011

Un veterano hampón fue detenido cuando iba acompañado por tres muchachos de 18, 19 y 24 años, todos con variedad de antecedentes penales, acusados de cometer un asalto en una pollería de zona sur de la que se llevaron a punta de revólver más de cuatro mil pesos. Al momento de ser capturados ninguno portaba armas, pero quedaron pegados a la causa judicial porque se desplazaban en un auto cuya marca, modelo, color y número de patente habían sido memorizados por un testigo del atraco en el comercio de productos avícolas.

El hecho por el que ahora son investigados sucedió el lunes alrededor de las 13, en una pollería ubicada en Deán Funes casi Juan Manuel de Rosas. "No vamos a hacer declaraciones. Fue muy feo lo que pasó y para qué vamos a volver sobre el tema", dijo ayer una mujer a través de una ventana enrejada del negocio que lucía en la puerta principal un pequeño cartel con la leyenda "abrimos miércoles 12". Fuentes policiales consignaron que cuando todo sucedió el local estaba cerrado y que fue un solo delincuente el que ingresó.

"En ese momento, los dueños y un empleado, que también es pariente, porque se trata de un emprendimiento familiar, realizaban el arqueo de la caja cuando apareció un hombre que golpeó y forzó la puerta para ingresar. Enseguida esas tres personas fueron dominadas", sostuvo Ariel Bengoechea, jefe de la seccional 16ª. El delincuente estaba armado con un revólver y así, con pocos movimientos, bajo a amenaza de muerte se apoderó de unos cinco mil pesos.

Mirar y anotar. Al escapar del lugar se subió a un automóvil en el que lo aguardaba otro cómplice. Al parecer la fuga fue apreciada por testigos. Uno de ellos se transformó en fundamental porque aportó marca, modelo y número de matrícula. Así, los pesquisas de la seccional 16ª obtuvieron el primer dato con el que empezaron a trabajar: un VW Pointer de color bordó con su correspondiente patente.

"De esa forma se impartió un pedido captura y comenzaron a rastrear a través del Registro Nacional de la Propiedad Automotor. Así establecimos durante la tarde del lunes que el titular registral era de San Lorenzo y que lo había vendido dos años atrás y que además había hecho la denuncia de venta", consignó el comisario Bengoechea.

Siguiendo la ruta de las manos por las que pasó el Pointer, los investigadores confirmaron que el hombre de San Lorenzo lo había vendido a una persona oriunda de Ricardone, pueblo ubicado a unos 15 kilómetros al norte de Rosario, y que de allí pasó a un comprador en Fray Luis Beltrán. Por último desde esa ciudad, el coche terminó en una agencia de la zona sur de Rosario. Pero mientras esos datos se incorporaban a las actuaciones judiciales, el vehículo en cuestión fue detectado por la policía cuando circulaba por 27 de Febrero y Maipú.