Por el crimen de una mujer, piden 17 años de prisión para una joven ligada al delito
Brenda Pared fue acusada por el homicidio de Pamela Spinetti, quien fue rodeada y apuñalada en julio de 2015 frente a su casa. La acusada es pareja de un preso acusado de dirigir una banda criminal

Martes 22 de Noviembre de 2022

Brenda Pared pasó de ser testigo del asesinato de su padre en 2013 a protagonista de sus propias historias policiales cuando, dos años después, fue detenida por matar con un puntazo de navaja en el pecho a Pamela Spinetti, una joven que tenía 24 años y fue asesinada delante de su hija de 9. Por ese crimen, Brenda afronta ahora un pedido de 17 años de prisión que una fiscal solicitó en una audiencia previa al juicio oral por el caso.

El juez Héctor Núñez Cartelle aceptó este martes la acusación contra Pared, de 27 años, para quien la fiscal Marisol Fabbro solicitó 17 años de prisión como autora de un homicidio simple. Como la acusada tiene una condena previa a 6 años de cárcel dictada en agosto de 2021, requirió que las dos se unifiquen en 20 años.

El crimen fue el 16 de julio de 2015 en Coulin al 2000, frente a la casa de la víctima. La principal testigo fue su hija de 9 años, quien relató cómo un grupo de mujeres rodeó e inmovilizó a su madre hasta que Brenda la apuñaló. A Brenda le dicen “La Cote” y en febrero de 2018 volvió a ser detenida con droga y una metralleta.

La Cote es pareja de un pesado de barrio Tablada, Alejandro Isaías “Chucky Monedita” Núñez, que tiene 26 años y cumple condena en la cárcel de Piñero. Está acusado de dirigir una organización delictiva con otras doce personas y al menos un menor de edad.

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“Vi que a mi mamá la rodearon, la agarraron de las manos y Brenda le clavó el cuchillo”. La hija de Spinetti contó así cómo mataron delante de ella a su mamá frente a su casa de zona sur. Pamela vivía en esa casa de Coulin al 2000 con sus dos hijos: la nena de 9 y un nene de 3. Cerca de las 18.30 de aquel día cuatro mujeres llegaron en un Volkswagen Cross Fox gris, tocaron bocina y la llamaron por su nombre a los gritos. La joven salió a la vereda acompañada por su hija.

Según la reconstrucción del hecho planteada en la acusación, del auto descendieron tres mujeres. La última en bajar fue Brenda, quien llevaba una navaja. Entre gritos e insultos, las cuatro rodearon a Pamela y la tomaron con los brazos por detrás mientras Brenda, parada frente a ella, la hirió con la navaja “aprovechando la indefensión de la víctima”. Le provocó una herida cortopunzante en el pulmón izquierdo.

El ataque fue presenciado por una hermana de la víctima desde el interior de la casa y por una vecina que salió con un palo a defenderla. Spinetti murió luego de que sus vecinos la trasladaran al Hospital Roque Sáenz Peña.

“La Cote” tenía entonces 20 años. “Fui a la casa de Pamela con dos amigas para hablar porque no quería tener más problemas con ella, que andaba con el papá de mi hijo. Pero me empezó a pegar y yo me defendí con una sevillana que llevo siempre porque recibo amenazas desde que mataron a mi papá hace dos años”, dijo al ser imputada por el homicidio.

Según la investigación, el ataque estuvo motivado en una bronca personal de Pared, que había visto en Facebook fotos del padre de su hijo con Spinetti, quien además estaba embarazada fruto de esa relación.

La hija de la víctima que prestó su testimonio en Cámara Gesell la ubicó como quien mató a su madre. Dijo que era la única que tenía un cuchillo. Hubo otras dos acusadas como partícipes secundarias. Una de ellas, Carolina Magalí “La Mago” Urquiza, fue condenada a 5 años de cárcel en diciembre de 2019.

Pared estaba embarazada al ser detenida y quedó en prisión domiciliaria. Con el tiempo recuperó la libertad por vencimiento de plazos porque cumplió dos años en prisión preventiva sin que se resolviera el caso. El juez dispuso que siga libre hasta el juicio y rechazó un pedido de sobreseimiento de la defensa.

El jueves 22 de febrero de 2018 la joven fue detenida por Gendarmería Nacional en Mosconi y Avellaneda cuando caminaba con un hombre que arrojó una pistola ametralladora FMK3 con su numeración limada y logró huir corriendo. Pared también intentó fugarse, pero la alcanzaron luego de que arrojara una mochila con 160 gramos de cocaína y dos balanzas de precisión. Por el hallazgo, el juez federal Carlos Vera Barros abrió una causa penal.

Testigo

Brenda había sido testigo del crimen de su papá, asesinado a las 7 de la mañana del 14 de febrero de 2013 por un asunto de drogas. Sergio Alberto Pared estaba en la puerta de la granjita que atendía en su casa de Doctor Riva 2785 cuando un Chevrolet Astra negro con dos personas pasó por allí lentamente. Uno de los ocupantes le gritó a Pared "hijo de puta" y realizó un único disparo. Un proyectil calibre 32 largo se incrustó en el pecho de Pared, que cayó agonizante.

Antes de morir Pared le dijo a su hija, su pareja y un vecino: "Fue «Pollo», el de Puente Gallegos", en relación a Leandro Vinardi, luego condenado a 13 años de prisión por el crimen en un juicio en el que Brenda declaró como testigo. Por entonces, la propia Brenda llamó a la redacción de este diario para contar su verdad y apuntar contra Vinardi.

Pared volvió a ser noticia el 11 de octubre de 2019 por violar un arresto domiciliario al ausentarse durante casi dos horas de su casa de Villa Margarita, en Capitán Bermúdez, para atacar junto a Fabio B. a un hombre que recibió tres tiros en las piernas en El Porvenir al 500 de esa ciudad.

Brandon y el Morocho

En noviembre del año pasado fue allanada una vivienda de General Paz al 1300 de Funes donde Pared cumplía prisión domiciliaria desde hacía tres años con pulsera electrónica y a disposición de la Justicia federal. Se encontraron más de 100 gramos de cocaína fraccionada para la venta, alrededor de 300 mil pesos y un celular y una llave de un auto escondidos en un peluche.

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En esa ocasión también fue detenido su hermano Brandon, de 19 años, en departamento céntrico de Urquiza al 1000 como un violento tiratiros vinculado a robos y a un hecho con un herido de bala de abril pasado. Brandon es cuñado de Claudio “Morocho” Mansilla, uno de los presos que se escaparon de la cárcel de Piñero en junio del año pasado. Cuando tenía 16 años Brandon participó de una transa que derivó en el doble crimen de Kevin Nieri, de 16 años, y Leonel Bubacar, de 18, por el cual fue condenado Mansilla.