Por crimen de un basquetbolista entrerriano detienen a su esposa
Paraná.— A poco de cumplirse un mes del asesinato del ex basquetbolista Enzo Beneditich, el juez de Instrucción Eduardo Ruhl ordenó la detención de la viuda del deportista, Liliana Rivas, por entender que podría ser coautora del homicidio calificado por el vínculo. La mujer fue apresada en su vivienda y hoy será indagada.

Jueves 22 de Octubre de 2009

Paraná.— A poco de cumplirse un mes del asesinato del ex basquetbolista Enzo Beneditich, el juez de Instrucción Eduardo Ruhl ordenó la detención de la viuda del deportista, Liliana Rivas, por entender que podría ser coautora del homicidio calificado por el vínculo. La mujer fue apresada en su vivienda y hoy será indagada.

Tras el crimen de Beneditich, el 27 de septiembre pasado, la causa avanzó con distintas hipótesis, pero la División Homicidios "obtuvo datos que comenzaron a poner a la viuda en el centro de las sospechas", según afirma el Diario Uno de Paraná. Las contradicciones por el horario, la forma en que fue abordado el matrimonio al momento del aparente intento de robo que derivó en el homicidio y el entrecruzamiento de llamadas telefónicas hechas por la viuda aumentaron las dudas de los investigadores sobre Rivas.

Tras el arresto, Rivas fue apartada de la causa como querellante y pasó a ser imputada.

Aclarar dudas. La medida fue bien recibida por el abogado Marcos Rodríguez Allende, quien defiende los intereses de los hermanos y de los padres del ex basquetbolista asesinado de cuatro balazos. "Esta detención tiene por objetivo tratar de aclarar las dudas e indicios que hay en el expediente. Hoy Rivas tiene un estado de sospecha que podrá aclarar con su declaración", aseguró el letrado.

Beneditich tenía 44 años y toda su vida había estado ligado al básquet entrerriano, aunque en tras su alejamiento se dedicó a la compraventa de autos. Según la primera versión del episodio, dada por Rivas, a las 23 del 27 de septiembre fue junto a su esposo en el Honda Fit de la pareja hasta un cajero automático para retirar 180 pesos. Tras eso volvió al auto y se encontró con que su marido estaba siendo amenazado con un arma por otro hombre, sentado en la parte trasera del vehículo.

El delincuente la obligó a manejar hasta una zona descampada, en el norte de la ciudad, donde hizo detener el coche y de inmediato le aplicó un culatazo en la cabeza a la mujer, que prácticamente quedó desvanecida. Según Rivas, cuando ella recuperó el conocimiento, unos minutos después, descubrió que su marido había sido baleado y entonces manejó hasta un hospital, pero el ex basquetbolista llegó sin vida.