Viernes 12 de Febrero de 2010
“Me extraña del Cato Molaro, que es un tipo que estuvo doscientos años en Coronda y tiene
sus códigos, que me mande a denunciar con su mujer. Yo en esto no tengo nada que ver”. Andrés
Pillín Bracamonte, el líder de la barra brava de Rosario Central, se despegó así de las denuncias
realizadas ante la Justicia por Silvana C., pareja de Elvio Cato Molaro. La mujer apuntó a Pillín
como la persona que baleó el jueves 28 de enero a su hijo de 21 años en inmediaciones de Felipe
Moré y Casilda. “Lo denuncié porque lo vi disparar. Estaba parada a cinco metros”,
acusó Silvana anteayer a La Capital.
Ese hecho quedó caratulado como tentativa de homicidio. “Cuando
sucedió eso yo estaba en el club La Carpita jugando al chinchón. Mucha gente me vio”,
contrarrestó Pillín.
A Andrés Pillín Bracamonte le falta poco para cumplir una década como
jefe del paravalanchas canaya. El líder de la barra se desligó de las acusaciones hechas por la
esposa de Cato Molaro, quien desde el pasado 22 de noviembre está detenido en la seccional 6ª
acusado del homicidio de Aldo José Tejeda en la antesala del último clásico.
Tejeda murió tras un mes internado en el hospital Centenario. Por este
hecho Molaro tuvo el miércoles un reconocimiento positivo ante la Justicia, aunque fuentes
tribunalicias aclararon que “el testigo incurrió en numerosas contradicciones”. Pillín
dijo que “la barra de Central no tiene internas” y que “fue amigo de Cato
Molaro”. Que lo sacó de las canchas “porque con otros cuatro estaban robando en la
tribuna”. Por eso “la mujer de Cato me quiere ensuciar llenándome de denuncias”.
Pillín dijo no tener problemas en ir a un careo con Silvana C. en el
Juzgado de Instrucción 4ª para determinar quien miente. “No tengo necesidad de pegarle un
tiro a nadie. Me acusan de algo sin sentido. Ellos saben muy bien con quien es el problema. No
tengo nada que ver”, aseguró Pillín ayer a La Capital. El abogado de Bracamonte, Carlos
Varela, presentó ayer una querella contra Silvana C. ante el Juzgado Correccional 4ª. Y hoy se
pondrá a disposición en el Juzgado Instrucción 4ª, a cargo del subrogante Juan Carlos Vienna.
Pillín tiene apelada una condena a dos años de prisión efectiva por un hecho de amenazas coactivas
de septiembre de 2007.
En el ojo de la tormenta. El apodo de Pillín quedó nuevamente bajo la lupa cuando
el pasado 29 de enero la mujer de Cato Molaro lo denunció en Instrucción 4ª como autor material del
balazo que recibió su hijo Mauro en el brazo izquierdo la noche anterior. El pibe tiene para una
rehabilitación de ocho meses. Posteriormente la mujer retornó a los Tribunales esta semana para
contar que la noche del martes su casa en barrio Ludueña había sido baleada con calibre 9
milímetros. “¡Levantá la denuncia, puta!” denunció Silvana que le gritaron tras los
balazos. Aunque en esa oportunidad no apuntó a Pillín directamente, el contexto anterior salpicó al
jefe de la barra centralista.
“Cuando le pegaron los tiros a ese pibe, que es un muchacho
excelente, yo estaba jugando al chinchón en el club La Carpita (de Iguazú y Junín, a unas diez
cuadras del lugar del ataque). Hay muchos testigos me vieron ahí. Además ellos saben muy bien quien
le disparó. Ellos (por los Molaro) me quieren ensuciar llenándome de denuncias. Todo empezó porque
al marido de esta mujer lo echamos de la barra. Y eso pasó porque iba a la cancha y robaba en la
tribuna”, indicó.
“Cato fue mi amigo y le hice muchos favores. Y él sabe muy bien
que le hice muchos favores, pero me apuntan a mi por el tema de Tejeda, que era un pibe que estaba
conmigo”, dijo Bracamonte refiriéndose al muchacho cuya homicidio se le achaca a Pillín.
“Pero ahí tampoco tengo nada que ver. Dicen que les hice una cama y nada que ver. Sé que a
Cato lo reconoció un testigo en tribunales, pero no tengo nada que ver. Si hiciste algo lo tenés
que pagar. Pero más allá de eso también hay que ponerse un poquito en el lugar de la madre de este
pibe muerto que también quiere Justicia”, explicó Pillin.