Miércoles 27 de Octubre de 2021
La muerte de Noelia Elisabet García comenzó a investigarse como un suicidio dudoso hasta que su hija de 10 años dijo haber visto cómo la ex pareja de la víctima asfixiaba a su madre. Casi un año después, Gerardo Ariel Nievas fue imputado por femicidio y ahora se encamina a un juicio oral y público con un pedido de prisión perpetua. El fiscal Gastón Ávila lo acusó como autor de un homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género. Dio cuenta de testimonios y denuncias previas de la víctima por situaciones de maltrato por parte de su pareja y padre de tres de sus hijos, de quien se había separado tres años antes del crimen.
El pedido de prisión perpetua fue presentado la mañana de este miércoles por el fiscal durante una audiencia preliminar al debate oral. Luego de escuchar a las partes, el juez Gustavo Pérez de Urrechu aceptó la acusación y prorrogó la prisión preventiva del acusado por un año. El juicio se hará ante un tribunal de tres jueces y tendrá una duración estimada de ocho jornadas.
De 29 años y oriunda de Monte Grande, en el conurbano bonaerense, Noelia se había mudado a Rosario cuando conoció a Gerardo en 2009. Tuvieron tres hijos que al momento del crimen tenían 8, 6 y 5 años. Convivieron en una casa de Juan B. Justo al 5800 hasta 2015, cuando ella pidió una exclusión de hogar y regresó a la provincia de Buenos Aires. Allí volvió a formar familia con dos hijas de parejas anteriores y un concubino con quien tuvo otro niño.
Tiempo después Gerardo trajo a sus hijos a vivir con él a Rosario y Noelia comenzó a viajar regularmente para visitarlos. En uno de esos viajes, que realizó acompañada por su hija de 10 años, terminó muerta por asfixia. Fue la madrugada del 23 de octubre de 2018, cuando Gerardo llamó a la policía y contó que en un momento se levantó para ir al baño y se topó con el cuerpo de Noelia, que se había ahorcado con un cable atado a un ventilador.
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El caso no fue dado a conocer en su momento como una muerte violenta pero con el paso de los días el primer fiscal que intervino, Miguel Moreno, acopió datos que daban cuenta de un contexto de violencia de género. Así, llegó a la audiencia preliminar de este miércoles acusado de haber ahorcado a la mujer con el cable de un ventilador a la vez que le tapaba la cara con una almohada para que no pudiera gritar ni pedir ayuda, “causándole la muerte instantáneamente”.
Al momento del crimen Noelia llevaba treinta días en la casa de la calle Juan B. Justo, donde fue asesinada alrededor de las 4.45 de la madrugada. El contexto de violencia de género fue referido entre otros testimonios por la madre de la víctima, quien contó que Nievas la amenazaba con que no la dejaría ver a los hijos. Lo más contundente fue el relato de la nena de 10 años que esa noche se despertó por los gritos de su madre. Dijo que vio cómo Gerardo le tapaba la boca a Noelia y cuando ella le pidió que la soltara el agresor le respondió que la estaba ayudando a respirar.
La madre de la víctima contó además que Nievas la amenazaba con no permitirle ver a sus hijos. También se reunieron testimonios de empleados de un centro de salud a quienes Noelia habría relatado sus padecimientos.
El fiscal Ávila planteó en su acusación que "durante todo el matrimonio con Nievas se produjeron maltratos físicos y psicológicos a la víctima, los cuales se agudizaron cuando García decidió separarse de hecho y mudarse de ciudad". Esta violencia física fue relatada por personas cercanas a la víctima. Contaron que Nievas la empujaba, la golpeaba y la agarraba del cuello, por lo que en 2015 decidió separarse y tramitar la exclusión de hogar en el juzgado de Familia en turno.
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Como parte de la prueba a presentar en el juicio figuran las denuncias por violencia de género que había presentado la mujer en Fiscalía el 7 y 12 de enero de 2015. “También consta violencia psicológica basada en los celos, el control y el aislamiento de sus vínculos familiares que convirtieron a Noelia en objeto de manipulación de parte de Nievas. En esta manipulación siempre estuvieron en jaque los hijos de ambos, fueron rehenes que tomó Nievas para impedir que Noelia se aleje de él”, plantea la acusación.
Un ejemplo de esto, según el fiscal, fue el control que ejercía el acusado sobre las comunicaciones telefónicas de la víctima. O situaciones en las que “jugueteaba” con un cuchillo para “suscitar miedo” en la mujer. “La amenaza constante de impedir el vínculo con sus hijos es una forma de mantener su poder sobre ella. La violencia detallada se plasmó durante el tiempo de convivencia de la pareja y prosiguió una vez separados", indicó.
Sobre esta base, además de calificar la figura penal por el vínculo de pareja, el fiscal configuró el crimen como un femicidio y solicitó la pena de prisión perpetua. Citó en su encuadre la ley nacional de protección integral de las mujeres y la ley provincial de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres.
Entre las pruebas a discutir en las audiencias figuran las declaraciones de policías que actuaron en el hecho o que asistieron a Noelia en las situaciones previas de violencia, familiares de la víctima, una trabajadora social del equipo de Atención Víctimas y Testigos de la Fiscalía, la psicóloga que entrevistó a la hija de García en Cámara Gesell, un perito que analizó el celular de la víctima, pruebas de ADN y el informe de autopsia. Por su parte la defensora pública María Eugenia Carbone ofreció declaraciones de allegados al imputado y de psicólogos.