Viernes 19 de Febrero de 2010
Unos 60 familiares y vecinos de los cuatro hombres detenidos en una estación de servicios el pasado 5 de febrero y acusados de participar de la emboscada contra la barra de Newell's Old Boys en la que murió Walter Cáceres, se entrevistaron hoy con la jueza Raquel Cosgaya en Tribunales. “Queremos Justicia, pero con la verdad. Nuestros familiares no tuvieron nada que ver con lo ocurrido y fueron detenidos en un procedimiento policial lleno de irregularidades”, explicó a LaCapital uno de los familiares en la puerta de los tribunales provinciales por calle Balcarce.
Ernesto Javier Avejera, de 34 años; Mauricio Andrés Centurión, de 27 años; Walter Hugo Sauco, de 21 años y José Luis Orellano, de 21 años fueron detenidos el viernes 5 de febrero a las 20.30 en una estación de servicios de Provincias Unidas y Presidente Perón. Al momento de ser detenidos los investigadores indicaron que se llego a la detención de las cuatro personas, todos simpatizantes de Ñuls, a partir de un llamado que ingresó al 911 y que alertaba sobre la presencia de hinchas armados. Y a partir de una pericia positiva sobre una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros que le fue secuestrada a Avejera de su utilitario, y de la que el hombre tenía los papeles en regla y era de su propiedad, la situación de los cuatro se complicó.
Fueron acusados por el homicidio de Walter Cáceres, el hincha de 14 años muerto en la emboscada del 4 de febrero al costado de la autopista cuando la barra de Newell's regresaba de ver a su equipo frente a Huracán. “La jueza Cosgaya y la fiscal Ana Rabín nos recibieron y nos pidieron tiempo para investigar. Los muchachos están muy mal porque algunos de ellos perdieron sus trabajos”. Los familiares cortaron el tránsito por calle Balcarce durante dos horas y media exigiendo Justicia.