Piden 50 años de prisión para una pareja de entrenadores de triatlón por abuso sexual de 15 menores

Este lunes comienza el juicio por la saga de hechos que ocurrieron a lo largo de diez años en la localidad santafesina de Rincón. Las víctimas fueron alumnos de triatlón de entre 11 y 16 años

Domingo 12 de Mayo de 2024

Cuatro personas comenzarán a ser juzgadas por delitos contra la integridad sexual de 15 víctimas menores de edad, de entre 11 y 16 años, cometidos a partir de 2010 en el marco de entrenamientos de triatlón en San José del Rincón, localidad cercana a la capital provincial. El inicio del juicio oral está previsto para este lunes a partir de las 8 en la ciudad de Santa Fe, cuando los fiscales Alejandra Del Río Ayala y Matías Broggi solicitarán altísimas penas de 40 y 50 años de prisión para un entrenador y su pareja, los principales acusados. A ellos se suman una hermana y la madre de la mujer que afrontan pedidos de 24 y 16 años de prisión, respectivamente.

El tribunal a cargo de los jueces Leandro Lazzarini, Sebastián Szeifert y Pablo Busaniche comenzará a juzgar desde este lunes el entrenador de triatlón Walter Sales Rubio, para quien los fiscales solicitaron 50 años de prisión como un "agresor sexual múltiple”, y a su pareja Sheila Arteriza, también entrenadora, que llega al debate con un pedido de 40 años de condena. Para una hermana de la mujer, identificada por sus iniciales como SA, los fiscales solicitaron 24 años de prisión, en tanto que requirieron 16 años para la madre de ambas, AR.

Los representantes del Ministerio Público Fiscal remarcaron que “las acusadas y el acusado llevaron adelante sus conductas delictivas en un contexto de abusos sexuales sostenidos en el tiempo” y resaltaron que “la mayoría de las víctimas sufrieron los ilícitos durante largos períodos”. En uno de los casos, detallaron los acusadores, el sometimiento comenzó en 2009 cuando la víctima tenía 15 años y terminó en 2021, a sus 18.

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Los funcionarios detallaron que los abusos ocurrieron en la vivienda de las acusadas —que era utilizada como lugar de entrenamiento—, en la casa del imputado, en lugares cercanos a la costa del río Colastiné donde practicaban natación y en sitios en los que paraban cuando viajaban por competencias de triatlón.

La investigación se inició a partir de la denuncia de una mujer de 22 años que contó que había sido abusada por los dos integrantes de la pareja cuando tenía entre 11 y 15 años y concurría al entrenamiento que, por entonces, brindaban con el auspicio de la comuna de Rincón. “Los dos eran igual de culpables, ella nos entregaba en bandeja a él”, le dijo la denunciante en aquel momento a Cadena Oh Santa Fe, y agregó respecto a las víctimas que “ahora somos casi todos mayores de edad, hay chicos y chicas”.

Contó entonces que nunca había podido contar sus padecimientos hasta que el año anterior se lo dijo a su novio y, a partir de su decisión de denunciar “salieron un montón de casos más”. El entrenador era una figura pública en Rincón a partir de sus actividades como entrenador, con frecuentes apariciones en los medios de comunicación, y su trabajo como inspector municipal.

Primeras denuncias

Los primeros casos se conocieron en julio de 2021, cuando se denunciaron en total dos hechos de abuso sexual simple y tres con acceso carnal. “Les confiamos a nuestros hijos y ellos traicionaron a todo el pueblo”, dijo la madre de una víctima cuando la pareja de entrenadores era sometida a la primera audiencia imputativa. Según se ventiló en esa instancia, una de las víctimas contó que la primera vez que abusaron de ella, cuando tenía 13 años, fue una noche que se quedó a dormir porque al otro día debían viajar temprano a una competencia en Entre Ríos.

Tras el primer testimonio los fiscales comenzaron a llamar como testigos a otros chicos y chicas que asistían a los entrenamientos y así se descubrieron otros casos. Además de los abusos en la casa, narraron situaciones cotidianas de los entrenamientos. “Siempre nos decían qué ropa teníamos que usar, incluso nos llevaban mallas más chicas”. Otra víctima contó que en ocasiones con la corriente del río se iba más lejos y cuando las buscaba para traerlas hasta la orilla el hombre la manoseaba.

“Todos sabíamos que había algo raro pero estaba como naturalizado y aparte éramos chicos como para saber que lo que hacía esa persona mayor a cargo estaba mal”, agregó una de las víctimas. El fiscal Broggi corroboró que “los imputados les decían a las víctimas que «todas las chicas lo hacían» y lograron una naturalización de los abusos, que tienen entidad suficiente para alterar su libre y progresivo desarrollo de la sexualidad”. Indicó además que si bien cada uno de los imputados tuvo un grado de participación distinto en los ilícitos, “los dos cometían los abusos simultáneamente”.

Con el correr de las horas no tardaron en presentarse nuevas denuncias contra el entrenador, entonces de 42 años, y su pareja, de 30, mientras un colectivo de familiares de las víctimas nucleados en el grupo “Pañuelos Amarillos Rincón” brindaba contención y acompañamiento a los denunciantes.

De víctima a acusada

Días más tarde se sumó a las imputaciones la cuñada del entrenador, SDA, a quien se le atribuyeron hechos de abuso en perjuicio de dos varones y una mujer. La mujer, revelaron entonces los fiscales, también había sido víctima del hombre investigado “desde que era menor de edad, en reiteradas oportunidades y durante años”.

“En sus declaraciones, los denunciantes refieren que SDA también fue abusada desde su adolescencia por el hombre investigado. Asimismo un psiquiatra y una psicóloga de la Agencia de Investigación Criminal la evaluaron y concluyeron que también está en una posición de víctima”, sostuvo tras la imputación el fiscal Broggi. Quien planteó además que “su psiquismo sufre el impacto que le generó haber sido abusada sexualmente en el marco de los entrenamientos por un hombre que se aprovechaba de su vulnerabilidad económica y familiar para consumar los ataques sexuales”.

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“Los especialistas entienden que la imputada está en una situación de ambivalencia en relación a los ilícitos que cometió su cuñado —amplió entonces el funcionario—, lo que implica que no puede despegarse de la situación. Por ello sostienen que todavía está tomada por la manipulación de su cuñado y quedó dentro de un círculo de violencia en una situación de sumisión que no le permite decidir”. No obstante, las acusaciones en su contra prosperaron e integrara la grada de acusados en el juicio.

Tras el avance de la investigación y a horas del inicio del debate, Del Río Ayala y Broggi manifestaron que “las cuatro personas que serán juzgadas ejercieron violencia física y simbólica” sobre niños y adolescentes que eran sus alumnos. Aseguraron que “se aprovecharon de que las víctimas las consideraban figuras de autoridad, así como de la confianza que inspiraba el renombre que poseía su familia en el ámbito deportivo”.

Los delitos

Entre las calificaciones penales se atribuyeron abusos sexuales con acceso carnal gravemente ultrajantes y simples. En la mayoría de los casos se consideraron agravados por haber sido cometidos por encargados de la educación de las víctimas, por la intervención de dos personas y por involucrar a menores de edad. A las cuatro personas también se las acusa de ser coautoras del delito de promoción a la corrupción de menores, delito agravado por haber estado encargadas de la educación de las víctimas.

La jornada de juicio empezará este lunes a las 8 con los alegatos de apertura de las partes. El martes comenzará la etapa de producción de la prueba y el jueves 20 serán los alegatos de clausura. La audiencia en la que se dará a conocer la sentencia está agendada para el lunes 3 de junio.