Los uniformados capacitaban a otros integrantes de la banda en la forma de acondicionar la mercancía.
17:18 hs - Miércoles 10 de Junio de 2026
Un fiscal de Salta solicitó penas de entre 3 y 16 años de prisión para siete integrantes de una organización narcocriminal juzgados por el transporte de 334 kilos de cocaína en dos procedimientos realizados en la provincia durante 2024. El fiscal federal Ricardo Toranzos, a cargo del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta, destacó que entre los imputados hay cinco gendarmes en actividad, exonerados o que estaban a punto de ingresar a la fuerza que, según reveló la investigación, por mensajes de la aplicación WhatsApp, enseñaban cómo acondicionar la droga y vulnerar los controles en las rutas a otros narcotraficantes.
El debate se inició el 19 de diciembre pasado ante el Tribunal Oral Federal (TOF) 2 de Salta —presidido por la jueza Gabriela Catalano e integrado por sus colegas Domingo Batule y Diego Matteucci—, y el Ministerio Público Fiscal está representado por el fiscal Ricardo Toranzos, la auxiliar fiscal Carolina Aráoz Vallejo y el investigador Facundo Saravia.
Como presuntos coautores del delito de transporte de estupefacientes, agravado por el número de intervinientes, son juzgados Jonathan Leonel Ostapowicz, Richar Ariel Delgado, su hermano Diego Hernán Delgado, Gabriel Osvaldo Ruíz Apaza y Adrián Emilio Escarlata. Los otros dos imputados, Federico Rubén Batista y Francisco Agustín Flores, están acusados como partícipes necesario y secundario, respectivamente, del mismo delito.
Las penas
El pedido de penas fue formulado ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°2 de Salta, presidido por la jueza Gabriela Catalano e integrado por sus colegas Domingo Batule y Diego Matteucci, luego de que el 29 de abril se declarara la responsabilidad penal de los acusados. La fiscalía requirió 16 años de prisión para Richar Ariel Delgado (exgendarme exonerado) Gabriel Ruiz Apaza (aspirante a la fuerza) y para Jonathan Leonel Ostapowicz (comerciante), considerados coautores del delito de transporte de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas en dos hechos.
Para otro exgendarme exonerado, Adrián Emilio Escarlata, declarado responsable del mismo delito en uno de los episodios, pidió una condena de 13 años de prisión. El fiscal federal Ricardo Toranzos durante su alegato, junto al investigador de la Unidad Fiscal Salta, Facundo Saravia. Respecto de Diego Hernán Delgado, cabo primero en actividad de Gendarmería Nacional destinado en el Destacamento Móvil 1 de Campo de Mayo, el representante del Ministerio Público Fiscal cuantificó la pena en 14 años de prisión por transporte de estupefacientes agravado tanto por la cantidad de intervinientes como por su condición de funcionario público. Sin embargo, en virtud del acuerdo de colaboración celebrado con el imputado, solicitó la reducción prevista por la ley y fijó el pedido de condena en 9 años y 6 meses de prisión.
Por otra parte, para Federico Rubén Batista (también integrante de Gendarmería Nacional) y Francisco Agustín Flores (aspirante a la fuerza federal), considerados partícipes secundarios, requirió 3 años de prisión de ejecución condicional. Además de las penas privativas de libertad, la fiscalía solicitó el decomiso de una vivienda ubicada en el barrio Municipal de la ciudad de Orán, atribuida a Ruiz Apaza y señalada como el centro de operaciones de la organización. También pidió el decomiso de dos camionetas Volkswagen Amarok y una Toyota Hilux utilizadas para el transporte de la droga y como “coche puntero” en las operaciones de tráfico ejecutadas por la organización.
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¿Cómo traficar cocaína?
El debate se inició el 19 de diciembre del 2025 y es uno de los más complejos de la jurisdicción, tanto en materia de responsabilidad penal como respecto a la determinación de la pena, etapa que ya lleva más de un mes de litigio. En el contexto del juicio oral a siete imputados se ventilaron las conversaciones que mantuvieron los gendarmes con otros miembros de la organización.
-“Vos mirás los detalles ¿viste? Ahí es donde te llama la atención y ya querés chusmear y mirar ahí, porque el milico es inquieto, ¿viste? Entonces, hay que evitar eso, tiene que estar lo más original posible y bien hecho el trabajo"; expresó un gendarme y agregó "“Quiero que tengas en cuenta, si queda muy playito la parte de atrás, va haber problema, ¿viste? Tiene que tratar de hacerle bien el laburo… Buscar para los costados”, como manera de aconsejar a un integrante de la banda como acondicionar la cocaína en el envío.
Al crear el grupo de WhatsApp “Los Peluches”, los acusados asumieron distintos alias. “Estoy con ‘Pichón’, el pariente de ‘Pulga’, ese no sé si te estás ubicando, con él fuimos, che. Él va a ser ‘Pichón’. Vos no sé si sabés, vos sos ‘Osito’; el otro, ‘Oso’; y así… el otro ‘Pulga’”.
El primero de los dos hechos imputados ocurrió el 19 de mayo de 2024, cuando el cabo primero Diego Delgado fue requisado en el puesto de control de General Pizarro, sobre la ruta provincial 5. Con su uniforme colgado en el asiento trasero, el gendarme reconoció que llevaba 303 kilos de cocaína en la caja de la camioneta Toyota Hilux, procedente de Orán y con destino a Buenos Aires.
Posteriormente, el 26 de octubre de ese mismo año, y como resultado de la continuidad de la investigación por parte del Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta, la UNIPROJUD Salta de Gendarmería Nacional, secuestró otros 31 kilos de la misma sustancia, en el puesto de El Naranjo, en Rosario de la Frontera. En este caso, la droga era transportada por Escarlata, quien también provenía de Orán, pero lo hacía a bordo de una camioneta Volkswagen Amarok. La cocaína, en tanto, fue descubierta dentro de la rueda de auxilio. La detención del resto de los acusados, se produjo a medida que la fiscalía obtuvo evidencias de sus respectivos roles dentro de la organización.