Miércoles 14 de Diciembre de 2022
El crimen de Víctor Marcelo Cáceres, un hombre de 39 años baleado en enero de 2017 en Villa Gobernador Gálvez, comenzó a ventilarse este lunes en el marco de audiencias orales y públicas que se llevan adelante en el Centro de Justicia Penal. Ante el tribunal integrado por los jueces José Luis Suárez, Alejandro Negroni y López Quintana, la fiscal de Homicidios Dolosos Marisol Fabbro pidió una pena de 17 años de cárcel para el único imputado, Omar David Durán, acusado del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y la portación de la misma.
El hecho ocurrió el 25 de enero de 2017 cuando Cáceres caminaba por avenida calle Magallanes en dirección a su cada de Villa Gobernador Gálvez, y al llegar al cruce con Mosconi fue interceptado por dos personas que, según se dijo oficialmente, “quisieron robarle”. En ese marco, el hombre se defendió y recibió un balazo en el abdmen disparado con una pistola calibre 9 milímetros.
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Según contó a La Capital el padre de la víctima, Ramón Cáceres, su hijo estaba volviendo de la sucursal rosarina de un laboratorio de Buenos Aires donde “trabajaba hacía más de tres años en la recolección de muestras” y tras el ataque pudo llegar por sus propios medios hasta el Hospital Anselmo Gamen. Pero por la gravedad de su herida, desde allí fue trasladado horas después al Hospital Provincial de Rosario donde falleció tras una breve agonía.
Según trascendió, Cáceres estuvo consciente gran parte del tiempo pero cuando la policía le preguntó quién lo había agredido y las circunstancias, él mismo se negó a responder, tal vez sin pensar que el balazo podría ser fatal.
Su padre, en tanto, dijo que Víctor no tenía antecedentes penales, vivía muy cerca del lugar donde fue atacado y era padre de tres chicos. “Es una injusticia total, él trabajaba todo el día. ¿Cómo es que todo el mundo anda armado?”, se preguntó Ramón sin consuelo.
El homicidio fue investigado desde una primera instancia por la fiscal Marisol Fabbro quien, tras una serie de averiguaciones hechas por el personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) dio con un sospechoso arrestado dos años después en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú y que ahora está siendo sometido a juicio con una pena en expectativa de 17 años de prisión.