Los empleados volvieron a poner en marcha parte de la producción con mercadería disponible y materia prima aportada por un proveedor. Reclaman que los dueños definan la situación legal para avanzar con una cooperativa.
Martes 09 de Junio de 2026
Hace siete meses que un grupo de empleados del frigorífico Euro, ubicado en Villa Gobernador Gálvez, ocupa las instalaciones de la empresa para sostener sus fuentes de trabajo. Lo que comenzó como una medida de emergencia ante el abandono de los dueños derivó, en las últimas semanas, en una reactivación parcial de la producción impulsada por los propios trabajadores.
Walter Navarro, delegado de los trabajadores del frigorífico Euro, explicó que el proceso arrancó a partir de una iniciativa del propio colectivo laboral. "Se empezó a reactivar un poquito con una iniciativa de los mismos compañeros, haciendo trabajar la planta nuevamente con mercadería que había en la empresa", relató.
Luego, contó, se sumó el contacto con un conocido que era proveedor del frigorífico, quien comenzó a acercar materia prima de manera gradual para sostener el trabajo diario.
De los 105 empleados que tenía la empresa en su momento de mayor actividad, hoy son entre 27 y 30 los que mantienen presencia activa. Quince de ellos viven en el establecimiento junto a sus familias desde el 11 de noviembre del año pasado. "Éramos familias normales que venían a trabajar, se iban a su casa, disfrutaban los fines de semana y llevaban a sus hijos a la plaza. Nos encontramos con esto de la noche a la mañana", dijo Navarro, quien lleva 23 años vinculado a la empresa.
A pesar de que la rueda productiva logró ponerse en marcha, el delegado subrayó que la situación sigue siendo precaria por la falta de un marco legal que respalde la actividad. Los trabajadores continúan figurando formalmente como empleados de Euro —la empresa nunca presentó quiebra ni los despidió—, pero no perciben salario ni están en condiciones de acceder a beneficios sociales básicos. "Muchos compañeros, a raíz de esto, no pueden cobrar el salario de sus hijos ni una asignación", señaló Navarro.
Demanda de trabajo
La salida que reclaman pasa por la conformación de una cooperativa, pero eso depende de una decisión que los propietarios, con domicilio en Buenos Aires, hasta ahora se niegan a tomar. "Ellos deberían decidirse de una vez y presentarse en convocatoria para que nosotros podamos conformar una cooperativa", afirmó el delegado. Según su estimación, el rubro tiene capacidad para sostener entre 70 y 80 puestos de trabajo.
Navarro valoró el respaldo del sindicato de la Carne de Rosario, la intendencia municipal y algunos concejales de Villa Gobernador Gálvez que acompañaron el proceso. Una de las intervenciones más tangibles fue la del propio intendente, que gestionó el suministro eléctrico para el sector donde residen las familias. "No tenemos ningún proyecto o apoyo para pedirle claridad a los dueños sobre la situación de la empresa", lamentó Navarro.
En los meses más duros de la espera, los trabajadores recurrieron a estrategias de supervivencia colectiva: algunos vendían tortas fritas y pastelitos, otros sostenían un lavadero improvisado dentro de la planta. Hoy, lo que se produce se reparte entre quienes están. "No es que estemos ganando un sueldo normal, pero lo que se hace se reparte entre la gente", resumió el delegado.
La historia del conflicto
El conflicto en el frigorífico Euro SA de Villa Gobernador Gálvez se fue agravando a lo largo de casi un año. A principios de 2025 la actividad de la planta comenzó a caer y los trabajadores pasaron a garantía horaria con salarios reducidos. En septiembre, la empresa dejó de pagar los sueldos y el Ministerio de Trabajo de Santa Fe dictó una conciliación obligatoria, que Euro SA ignoró: no se presentó a la audiencia convocada en Rosario y envió en simultáneo telegramas de despido a 46 operarios, alegando falta de materia prima e ingreso de productos importados.
En octubre se sucedieron las protestas frente a la planta, y el 11 de noviembre los trabajadores tomaron las instalaciones de la calle San Diego al 1900. En diciembre, tras más de tres semanas de ocupación sin respuesta patronal, los delegados plantearon ante el Ministerio la posibilidad de conformar una cooperativa, propuesta que hasta ahora no obtuvo eco de los dueños.