Miércoles 17 de Marzo de 2010
Una familia de origen boliviano afincada desde hace más de dos décadas en una quinta de General Lagos, 15 kilómetros al sur de Rosario, vivió una verdadera pesadilla a manos de cuatro ladrones que, bajo amenazas y después de torturar al dueño de casa, robaron 12 mil pesos en efectivo y varias pertenencias de sus víctimas. "Para concretar el hecho y por la forma en que se dieron las cosas, los delincuentes han contado con información muy precisa", aseguró un vocero de la subcomisaría 13ª, con jurisdicción en la zona donde ocurrió el atraco. Anoche, en tanto, se realizaban un par de allanamientos en la zona rura para dar con los autores del atraco, que según la policía "están identificados".
Todo empezó poco después de las 20.30 del lunes en una finca rural propiedad de Raúl G. que se levanta en la ruta 21 y camino Guillermo Tell, al norte del casco urbano de General Lagos. Allí reside Policarpio Guzmán, de 51 años, junto a su esposa Norma y los tres hijos de la pareja, de 16, 18 y 21 años, quienes no sólo cuidan el campo sino que también se dedican al cultivo de legumbres y hortalizas. Cuando la familia ya se aprestaba para cenar, alguien se anunció al frente de la centenaria vivienda que ocupan golpeando sus palmas.
Policarpio salió a ver quien había llegado y se encontró con dos muchachos jóvenes que le pidieron algo de agua para tomar porque andaban con sed y medios perdidos en la zona. El hombre se aprestaba a acercarles una botella cuando de pronto aparecieron otros dos jóvenes armados que bajo amenazas lo obligaron a ingresar a la casa. Entonces, mientras dos de los delincuente encerraban en una habitación a los hijos y la esposa de Guzmán, otros dos empezaron a golpearlo exigiéndole la entrega de dólares.
Golpes y torturas."Los tipos tenían el dato de que su víctima guardaba algo de dinero. Primero le pidieron dólares, pero el hombre les aseguró que ya los había gastado cuando viajó a Bolivia, creemos que para pasar las fiestas de fin de año", confió un vocero de la pesquisa.
Pero los maleantes sabían lo que buscaban y no cejaron en su intento de conseguir el dinero. "Le pegaron bastante, le dieron un par de culatazos en la cabeza que le provocaron heridas cortantes y lograron que Guzmán les entregue mil pesos", dijo la fuente.
Ese dinero, en vez de calmar a los maleantes los exacerbó mucho más. "Con esto no nos vas a calmar", le dijeron los ladrones a su víctima. Trascartón, con una plancha que Norma había dejado enchufada, le provocaron quemaduras en una mano para obligarlo a la entrega de más dinero. A Policarpio no le quedó más que dar todos sus ahorros: 12 mil pesos en total. Además, los delincuentes se alzaron con todos los celulares de la familia, una máquina digital de fotos, un mp4, un reproductor de DVD, varios pares de zapatillas y otras pertenencias de los Guzmán.
Tras semejante pesadilla, que se extendió por algo más de media hora, los delincuentes huyeron de la finca a pie aunque dejando "varios rastros en su huida", dijo el pesquisa de la subcomisaría 13ª. "No creemos que se hayan ido en auto más allá de que el ingreso al campo está a sólo unos 40 metros de la ruta", agregó la fuente. Es que, a partir de la denuncia de Guzmán, que debió ser atendido por las diferentes heridas sufridas, los investigadores supieron que ladrones son de la zona y no habrían ido muy lejos con el botín. Anoche los estaban buscando.