Martes 22 de Enero de 2008
Frente a la posible sanción el concejal Daniel Peresotti dio a conocer su versión y señaló que
"hay una sola denuncia en mi contra. De las cinco empleadas solamente el padre de una de ellas que
estaba a prueba, me hace una denuncia en mi contra y no sé que pretende. Es la única persona
que, verdaderamente, estaba a prueba por cuatro horas. Las demás están trabajando todas, excepto
una por estrés, que fue a la que le pusieron el revólver en la cabeza; las demás trabajan conmigo y
fueron reasignadas a otras farmacias".
Además, el edil confesó que "si yo amenazo a alguien y tiene miedo no seguiría trabajando
conmigo. Es cierto que me puse de muy mal humor, pero si alguien se entera que le robaron una
importante cantidad de dinero no va a decir recorcholis", señaló intentando explicar sus reacciones
desmedidas
"Estaba muy nervioso, puede que haya dicho exabruptos. No dije "Dios tenga en la gloria a los
que me robaron". Y, además, quiero remarcar que cuatro de las cinco empleadas siguen trabajando
conmigo excepto una que hacía cuatro horas estaba a prueba, cuyo padre me denuncia y no sé que
quiere", disparó Daniel Peresotti.
Por su parte, el presidente del Concejo Municipal de Rosario, Osvaldo Miatello, aseguró hoy
que, de comprobarse la veracidad que los hechos ocurridos tras el robo a la farmacia de la red
Peressotti, se tomarían sanciones contra el edil justicialista y propietario de ese comercio.
En declaraciones radiales, Miatello advirtió que están en conocimiento de los hechos
producidos tras el robo a la farmacia de Tucumán al 1700, aunque van a esperar “la versión
oficial” de las actas labradas para resolver en función de ellas. Aunque advirtió que de
comprobarse las versiones periodísticas, sería un “hecho grave”.
La denuncia
El concejal justicialista Daniel Peressotti fue denunciado por empleadas del local robado, a
quienes aparentemente habría amenazado y agredido físicamente al hacerlas responsables por el robo
de 40 mil pesos en una de las farmacias de su extensa red comercial. A raíz de esta conducta,
Peressotti fue conducido a la comisaría 3ª. Allí, a partir de la orden del juzgado en lo
correccional Nº 8, realizó una declaración informativa de lo sucedido.